Economía

Solbes reconoce duro ajuste pero asegura que España volverá a crecer en 2010

El vicepresidente económico del Gobierno español, Pedro Solbes, reconoce que España está atravesando un "duro ajuste", pero asegura que la crisis tocará fondo en 2009 y la economía española volverá a "un nuevo período de fuerte crecimiento sostenible" a partir de 2010. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 11:28 h.

El vicepresidente económico del Gobierno español, Pedro Solbes, reconoce que España está atravesando un "duro ajuste", pero asegura que la crisis tocará fondo en 2009 y la economía española volverá a "un nuevo período de fuerte crecimiento sostenible" a partir de 2010.

En un artículo publicado hoy en la edición europea del diario económico Financial Times, el ministro de Economía y Hacienda enumera las cuatro "fortalezas" de la economía española que, a su juicio, van a ayudar a España a superar la brusca desaceleración.

En primer lugar, según Solbes, "España está hoy mucho mejor capitalizada que en el pasado".

"Las empresas españolas, las familias y el Gobierno todos han ayudado a elevar el nivel de inversión en la economía doméstica".

España "ha mejorado considerablemente la calidad de sus infraestructuras, las empresas están mejor equipadas y comprometidas con la investigación y el desarrollo, y los jóvenes que entran en el mercado laboral están mejor cualificados que los que se retiran, con un nivel sin precedentes de estudios superiores".

"Este proceso de rápida acumulación de capital ya ha traído significativas ganancias de productividad en los últimos dos años, que están llamadas a ampliarse todavía más a medio plazo".

Solbes indica que, a diferencia de otros países con grandes déficit por cuenta corriente, en España éste es "el resultado de decisiones de inversión realizadas por el sector privado", mientras el Gobierno ha mantenido una política fiscal "sensata y prudente".

En segundo lugar, el ministro subraya la "resistencia del sistema financiero español".

"Los bancos son solventes, eficientes y rentables, y están bien preparados para soportar las actuales turbulencias".

Argumenta que los intermediarios financieros españoles "no se han visto golpeados directamente por la crisis de las hipotecas subprime, sino indirectamente por el endurecimiento de las condiciones internacionales de crédito, como ocurre en otros muchos países, y por el fuerte ajuste en el sector doméstico de la vivienda".

"No obstante, y a pesar del fuerte crecimiento del crédito en los últimos años, la práctica de concesión de préstamos ha sido prudente y ha permanecido bajo la estricta supervisión del Banco de España".

El ministro español recuerda que, aunque la tasa de morosidad aumenta, "todavía es más baja que en anteriores desaceleraciones y es menos de la mitad que la de las tres principales economías de la Eurozona".

En tercer lugar, destaca Solbes, "nuestras instituciones financieras han hecho elevadas provisiones en el pasado" y como están dedicadas sobre todo al negocio minorista "pueden aumentar su financiación incrementando los depósitos".

"En los últimos meses los bancos españoles han recurrido más a los préstamos del Banco Central Europeo, pero esta liquidez representa sólo el 1,3% de sus balances, y está en línea con la representación de los bancos españoles en la Eurozona".

Según el ministro, las entidades españolas disponen de suficientes depósitos de garantía para cubrir "varias veces" sus necesidades de financiación y hacer frente a eventuales exigencias adicionales del BCE.

En cuarto lugar, España "se ha convertido en una economía muy abierta y nuestras empresas están demostrando ser competitivas en todos los mercados".

Por último, el vicepresidente económico afirma que la prudente política fiscal llevada a cabo por el Gobierno -que arrojó un superávit del 2% del PIB en 2007- "nos permite aplicar algunas medidas anticíclicas para atenuar la contracción".

"El Gobierno está plenamente comprometido en llevar a cabo más reformas estructurales, como la aplicación de la directiva europea de servicios", asegura Solbes.

"Ciertamente, un severo ajuste está teniendo lugar y la economía seguirá débil hasta el año que viene, con un paro en aumento y alta pero decreciente inflación".

"Afortunadamente", concluye Solbes, "disponemos de margen de maniobra, que nos ayuda a compensar los costes sociales del estancamiento, manteniendo al mismo tiempo la inversión en infraestructuras y educación necesaria para reforzar la productividad futura".

"Estamos convencidos de que en 2010 nuestra economía entrará en un nuevo período de fuerte crecimiento sostenible que se beneficiará de nuestra transformación estructural".

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