Economía

Solbes reconoce la 'gravedad' de una crisis que hay que pagar 'entre todos'

El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, admitió este lunes la gravedad de la coyuntura económica actual, reclamó ajuste del cinturón para "todos" y reclamó moderación salarial a los trabajadores y contención de precios a los empresarios.

el 15 sep 2009 / 08:49 h.

El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, admitió este lunes la gravedad de la coyuntura económica actual, reclamó ajuste del cinturón para "todos" y reclamó moderación salarial a los trabajadores y contención de precios a los empresarios. Y a todos también pidió "serenidad y confianza".

En su comparecencia ayer en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, Pedro Solbes reclamó a "todos", incluidos el sector privado y el conjunto de las administraciones públicas, un esfuerzo conjunto para afrontar la "gravedad" de la actual situación económica.

"En la medida en la que cada uno asuma su responsabilidad, evitaremos un deterioro adicional de la economía", señaló el vicepresidente, quien recordó que ayuntamientos y comunidades gestionan una proporción "creciente" de los recursos públicos. También pidió un esfuerzo adicional al sector privado, y tras destacar la "acreditada capacidad de gestión" de la clase empresarial, insistió en que el Gobierno no puede acudir al rescate de las empresas con mayores dificultades.

En este sentido, el ministro dijo que son los accionistas de cada compañía, los que han percibido los beneficios en los últimos años, quienes ahora "deberán asumir las eventuales pérdidas derivadas de su actividad".

Insistió en varias ocasiones en la necesidad de "adaptación" a la nueva situación, para evitar consecuencias negativas. Así, advirtió de que la experiencia histórica demuestra que "si se intenta posponer nuestra adaptación a la situación mundial", y si "cada grupo" intenta evitar la carga correspondiente trasladándola al resto de la sociedad, "el resultado es un aumento del coste total para la economía española".

Volvió a reclamar el compromiso de todos los agentes económicos y sociales para afrontar el deterioro de la economía, y apuntó en este sentido que la crisis económica "la tenemos que pagar todos", cada uno "en la parte que le corresponde".

Puso como ejemplo de esta necesidad de compromiso conjunto la negociación de los salarios, e insistió en defender la moderación salarial en el momento actual. "Lo importante no es el incremento salarial, sino el empleo, y a eso hay que darle mucha importancia", comentó el ministro, mostrando así su postura de no aumentar los sueldos en mayor medida en la coyuntura actual de subidas de precios (esto es, del auge de la inflación, que tildó de transitorio). Apeló, pues, a un reparto "equilibrado" de beneficios empresariales y costes salariales.

Y en cuanto a cómo deben actuar las empresas ante la crisis, Solbes aseguró que no es partidario de establecer normas vinculantes sobre lo que tienen que hacer con sus beneficios, si bien consideró necesario mandarles "un mensaje" para que sean responsables y sigan invirtiendo.

En su descripción de la situación económica, que calificó como "crisis" y "grave" en varias ocasiones, Solbes insistió en que han sido dos shocks internacionales, la crisis financiera y la revalorización del crudo, los que han hecho que la que se preveía como una "suave" desaceleración, se haya convertido ya en un deterioro mucho más complicado.

Pese a todo, aseguró que el Gobierno ha reaccionado ante la crisis "con la máxima rapidez", y demandó "cierta perspectiva" para esperar a ver los efectos de las medidas aprobadas por el Ejecutivo. Dijo ser, además, "moderadamente optimista" y pidió mantener la "serenidad y la confianza" en la recuperación de la economía, para la que, en su opinión, no hay "medidas milagrosas", y los "atajos son costosos a la larga".

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