Economía

«Sólo pacto si el acuerdo es bueno y no por relaciones con el PSOE»

El patrón de los patronos andaluces, protagonista en la negociación colectiva nacional y en la próxima reforma laboral, defiende la virtud del acuerdo y dice no entender a quienes le asignan buenas relaciones con sindicatos y socialistas y aseveran que por eso pacta.

el 07 mar 2010 / 21:31 h.

-Se acaba de firmar un acuerdo para la negociación colectiva en el que Santiago Herrero, al presidir la Comisión de Relaciones Laborales de la CEOE, ha jugado un papel vital. ¿Cuáles fueron las claves que propiciaron el encuentro con los sindicatos?
-El acuerdo es para tres años, los de 2010, 2011 y 2012. Si el año pasado no llegamos a un acuerdo en la tradicional renovación anual de la negociación colectiva nacional fue por dos controversias: la primera, la subida salarial, pues los sindicatos se mantuvieron en un 2% y nosotros planteábamos una banda de salarios; la segunda, que ellos defendían la tesis de que un incremento salarial beneficiaría al consumo, y nosotros que un aumento por encima de la inflación perjudicaba al empleo. Se varían las posiciones en 2010, porque los sindicatos aceptan moverse en bandas y en el propio acuerdo se reconoce la moderación salarial como elemento necesario para la mejora de la competitividad de la economía española.

-¿Pero la cláusula de revisión salarial anulará la moderación?
-Dicen algunos críticos que las cláusulas de revisión acaban retrotrayendo ese efecto que se pretende [la moderación] y recuperando el volumen salarial. La contención se contempla. Prevé una subida salarial de hasta el 1%, y no del 1%, para 2010 y cada negociador sabrá cómo negociar ese margen y encajar así el riesgo entrecomillado que pudiera existir para 2011 y 2012, donde las horquillas son del 1% al 2% y del 1,5% al 2,5%. Al cabo de esos tres años, estimamos que la inflación se situará por encima de las bandas máximas fijadas en el acuerdo.

-Entonces sí hay moderación.
-Creo que es la primera vez en la historia de la negociación colectiva que es posible obtener subidas salariales compatibles con la creación de empleo. Ese acuerdo dice que al cabo del trienio se contemplará el incremento salarial e IPC real, pero no habla del resultado de esa operación ni cuál puede ser. Se acomodará según se pacte, porque respeta la autonomía y la libertad de las partes [la empresa y los representantes de las plantillas], pero conservando el objetivo de moderación salarial. Y, en cambio, nunca emplea la expresión de recuperar la capacidad adquisitiva perdida en esos años. La cláusula de revisión al cabo de tres años ni tiene una mochila alguna del pasado ni cierra un compromiso de futuro.

-¿Y es éste el comienzo de la definitiva paz social?
-Se trata de un paso. Ahora negociaremos la modificación de la negociación colectiva y las relaciones laborales, y coincide en el tiempo con el documento que el Gobierno ha presentado a los partidos políticos y agentes sociales.

-Usted tendrá que negociar la reforma laboral que el Gobierno, por fin, asevera que hay que acometer ya. Sobre la mesa, el nuevo modelo de contrato indefinido que propone la patronal con menos días por despido...
-Sobre la mesa están todas las posibilidades que encajen con la mejor adaptación del contrato indefinido a la necesidad de competitividad de las empresas, y con unos procedimientos más rápidos y menos costosos. Eso abarca numerosas posibilidades, entre ellas y por supuesto, un nuevo contrato del que no hemos abdicado.

-¿Qué virtudes trae ese contrato?
-Que los contratos indefinidos sean atractivos es la forma de reducir la temporalidad. Sólo el 6% o 7% de la contratación en 2009 fue indefinida. No tiene sentido.

-Pero con las características de la economía andaluza, con un turismo y una agricultura de elevada tasa de temporalidad, ¿ese contrato la reduciría, se crearía más empleo?
-La temporalidad es necesaria en sectores importantes para la economía andaluza. El diseño de un contrato indefinido atractivo para la empresa no quita que las necesidades temporales se cubran con contratos temporales y éstos no pueden ser restringidos ni gravados.

-El Gobierno quiere reforma laboral ya, ahora tiene prisas.
-Desde hace ya tiempo la tenemos nosotros, es una necesidad imperiosa. Pero si empresarios y sindicatos no llegamos al acuerdo, esto no exime al Gobierno de su responsabilidad de gobernar. Es bueno que diga que las reformas, incluida la laboral, han de ser ambiciosas y en profundidad, pero del documento entregado a los partidos políticos no se deduce esa ambición ni esa profundidad. Es más, ha excluido los temas laborales cuando debería revelar la reforma que entiende que es necesaria para el país.

-Quizás tiene miedo...
-No puedo opinar sobre eso.

-¿Y el Pacto de Estado es necesario?
-El diálogo y el acuerdo siempre son buenos, aunque los intereses de cada uno al afrontarlos son legítimos y forman parte del juego democrático. Yo, que he participado en muchas negociaciones, creo que no siempre hay por qué pactar, depende de si el pacto es bueno. Hace un año, el único voto en contra en la CEOE a la declaración a favor del diálogo social fue el mío porque entendí que no se hacía referencia a la reforma laboral. Hoy, en cambio, hay quienes dicen que he llegado a un acuerdo de negociación colectiva porque mis relaciones con los sindicatos y el PSOE son buenas. No sé a qué se refieren, he llegado a un acuerdo porque entendí que era bueno y así también lo entienden los órganos de gobierno de la CEOE por unanimidad. Otra cosa es que haya algunos que no digan en la CEOE lo que después quieren trasladar a los periódicos.

-¿Está satisfecho con el desarrollo del acuerdo de concertación social andaluza?
-Su desarrollo es siempre complejo pero procuramos que las actividades se ajusten al espíritu de la letra. Al cabo de los años la concertación social andaluza está denostada por algunos alegando situaciones no apoyadas en la realidad y con interpretaciones que no son éticas. Los agentes económicos y sociales no somos receptores directos del presupuesto de la concertación ni la CEA ha tenido que reintegrar un solo euro por una aplicación inadecuada de los fondos de formación pese a los controles que tenemos. Nuestros cursos tienen tres veces más demanda que oferta. Por algo será.

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