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"Son muchas las situaciones en las que alguien puede necesitar sangre"

Director del Centro Regional de Transfusión Sanguínea. Tras 17 años en Granada, este hematólogo recala en Sevilla para dirigir una institución vital para la sanidad pública

el 25 feb 2012 / 17:03 h.

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  • El mensaje de Salvador Oyonarte, nuevo director del Centro Regional de Transfusión Sanguínea (CRTS) es claro: “No se puede bajar la guardia”. Su institución depende de la solidaridad de la gente y las necesidades son elevadas. Mantener en primera línea la llamada a la donación y profundizar en la investigación son las claves que se marca en su nueva etapa profesional.

    –¿Con qué retos más inmediatos se enfrenta como director del Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Sevilla?
    –El Centro Regional de Transfusión Sanguínea (CRTS) de Sevilla viene haciendo un trabajo excelente en la promoción de la donación sangre, en el procesamiento de los distintos componentes sanguíneos, los estudios analíticos que garantizan la seguridad de los mismos y el abastecimiento de las necesidades de todos los hospitales. Desde este punto de partida, hoy estamos obligados a trabajar en la mejorar continua de la organización y hacia una mayor eficiencia.

    –El término que define su institución puede sonar muy técnico para los ciudadanos. ¿Qué es lo que gestionan?
    –Es la institución sanitaria que se ocupa de la donación, recolección de la sangre u otros componentes que pueden obtenerse de forma específica como el plasma o las plaquetas, su procesamiento analítico, y su distribución a los hospitales. A pesar de los grandes avances científicos, estamos muy lejos de obtener sustitutos artificiales de la sangre, que sólo podemos obtenerlos de los donantes altruistas. El CRTS debe disponer de un almacenamiento y gestión eficiente que garantice la distribución de los componentes sanguíneos a cualquier hospital que lo necesite en todo momento en las provincias de Sevilla y Huelva, e incluso en momentos especiales de carencia en el ámbito de Andalucía.

    –¿Cuál sería una estadística de donantes óptima si nos circunscribimos a Sevilla?
    –El índice estadístico de donación se mide en número de donaciones por mil habitantes y año. Sevilla está en 33,3 donaciones por mil habitantes/año. Desde 2004 ha crecido continuamente, puesto que partimos de 28 donaciones. Las organizaciones sanitarias mundiales, como la Organización Mundial de la Salud, para países desarrollados establecen el nivel de autoabastecimiento en 50 donaciones/mil habitantes y año.

    –¿En qué situaciones clínicas le puede hacer falta a una persona recibir una donación de sangre?
    –Cualquier situación de anemia por hemorragias u otras causas en la que está comprometido el transporte de oxígeno a las células, que es la función de los glóbulos rojos, o en muchas situaciones de sangrado en las que se requieren plaquetas o plasma para conseguir la adecuada coagulación de la sangre. Intervenciones quirúrgicas, pacientes en cuidados críticos, politraumatizados, tratamientos con quimioterapia en la terapia del cáncer o leucemias, etc. Son muchas las circunstancias en las que es necesaria la transfusión de componentes sanguíneos.

    –Aunque a pie de calle la sociedad parece estar cada vez más concienciada ¿quién puede y quién no donar sangre?
    –Simplemente una persona normal de entre 18 y 65 años de edad, que esté sano, y no incurra en prácticas que llamamos de riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

    –La sociedad vive cambios en la forma de comunicarse, ¿Cómo cree que estos pueden modificar la actividad de promoción de la donación?
    –Ya es usual que los donantes habituales reciban un mensaje SMS en sus teléfonos cuando nuestros equipos móviles se desplazan a su población. La web 2.0 está haciendo nuevas formas de promoción, como el donante 2.0 en el que cientos de personas nos siguen diariamente en redes como Facebook o Twitter.

    –A nivel de experiencia personal, ¿qué anécdota o situación en su larga trayectoria como hematólogo la ha vivido con mayor intensidad?
    –He participado muy activamente en lo que denominamos transfusiones intrauterinas, realizadas directamente al feto durante la gestación. Madres que han perdido varios hijos con anterioridad y que si no practicamos este tipo de transfusiones el feto va a morir antes del nacimiento. Probablemente, las fotos que recibes cuando ya han cumplido varios meses de vida o comienzan a dar sus primeros pasos son de las cosas que guardas con más cariño y cuidado.

    –¿De qué manera puede afectar la situación económica que atraviesa el país a una institución como el Centro Regional de Transfusión Sanguínea?

    –El CRTS tiene que seguir garantizando el abastecimiento de todos los componentes de la sangre a la comunidad sin bajar su disponibilidad y su seguridad. Esto no va reñido con la optimización de los recursos que sabemos son limitados. Estamos obligados a tener ideas innovadoras que hagan que nuestro trabajo sea más eficiente, sin perder la mejora continua y el compromiso con la calidad.

    –¿Qué otros retos de investigación está afrontando la ciencia médica en relación con enfermedades de la sangre?
    –Los CRTS estamos desde hace muchos años preparando y separando componentes de la sangre, lo que llamamos células madre, para el trasplante de médula ósea. Durante su extracción, su conservación y almacenamiento, estas células almacenadas en bolsas con plásticos especiales siguen respirando, siguen vivas, su estrictas medidas de conservación hace que puedan cumplir su misión en las mejores condiciones. Esto quiere decir que ponemos directamente en la vena de los pacientes miles y miles de estos productos, que deben tener toda la seguridad biológica y funcional. Por ello se nos ha exigido unas normas de seguridad de la más alta calidad tipo ISO 9000, entre otras. Estamos muy preparados para manipular las células, modificarlas, conservarlas, educarlas, y poderlas infundir a un paciente con todas esas garantías comentadas. Lo que llamamos terapia celular es una terapia ya actual, y de amplias perspectivas de desarrollo en el futuro que va a modificar el concepto de terapia en medicina. Estamos muy preparados para desarrollar parte de estas nuevas terapéuticas que llamamos medicamentos celulares y que van a revolucionar la forma de tratamiento de muchas enfermedades.

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