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Sonreìr para vivir

Payasos Sin Fronteras abre hoy sede en Sevilla y lo celebra con una gran fiesta en la Alameda de Hércules.

el 01 jun 2010 / 21:34 h.

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Una sonrisa dura un segundo, pero su recuerdo a veces nunca se borra: "Hubo un día en el que un niño quiso regalar sonrisas y le robó la nariz a un payaso. El payaso salió corriendo tras él mientras el pequeño reía sin parar." Entonces, el circo se tornó en tragedia: "El público comenzó a gritar porque el payaso sin nariz estaba actuando sobre un campo de minas." Es difícil imaginar la situación; integrar sobre el mismo escenario a un gracioso payaso, a un niño y a decenas de minas antipersonas: "Pero los payasos están allí donde están los chiquillos." Quien habla es Gregor Acuña, uno de tantos Payasos Sin Fronteras; por su parte, el niño de la historia es uno más de entre los tantos niños que viven en campos de refugiados, en ciudades devastadas o en suburbios tercermundistas: "Un niño más de entre todos los que necesitan a un payaso que les provoque inocentes sonrisas."

De ahí, el lema-misión de la ONG: ‘Ningún niño sin sonrisa'; y por ello, la Gran Gala Andalucía que la delegación andaluza de Payasos Sin Fronteras celebra hoy en la Alameda de Hércules. "El objetivo es recaudar fondos para que Payasos Sin Fronteras pueda partir en los próximos meses hacia Haití, Líbano, Darfur y Palestina", explica Gregor Acuña.

Gregor sabe bien lo necesario que es viajar a lugares marginados con una sonrisa guardada en la maleta: "Hace muchos años estuve en Palestina, en campos de refugiados, y allí encontré sentido a mi profesión." Porque Payasos Sin Fronteras es capaz de crear agua en el desierto: "Cuando viajamos, no llevamos equipos de música ni tenemos la oportunidad de realizar espectáculos maquillados con efectos de luces. Somos sólo nosotros y los de allí, sin telón de por medio." Es la magia de la nada. Y la magia no sólo inunda a los pequeños; cuando alguien ha vivido una infancia sin sonrisas, "hasta una abuela es capaz de revolcarse por el suelo, como si de un niño se tratara, al ver a un loco con una nariz redonda y roja y unos zapatones de llamativos colores."

La iniciativa andaluza surge de nuevo tras perderse hace unos ochos años. En 1994, se creó una delegación de Payasos Sin Fronteras en Sevilla y muchos artistas viajaron para hacer reír a poblaciones desoladas. La acción andaluza fue perdiendo fuerza, y quedaron sólo Zaragoza, Madrid y Barcelona como sedes de la ONG: "Pero hace unos meses, jóvenes artistas se pusieron en contacto con los veteranos para proponerles reactivar el trabajo", explica Gregor, y todos se han ataviado rápidamente con el rizado peluquín. Aunque el trabajo de Payasos Sin Fronteras es de ámbito internacional, la organización ha puesto en marcha el programa Correos Reparte Sonrisas a los Niños, dedicado a pequeños ingresados en hospitales nacionales. Aún así, Payasos Sin Fronteras no actúa en barrios marginados de España. La razón: su labor no es hacer reír para divertir, sino para vivir.

¿Cómo ser un payaso sin fronteras? El requisito base es dedicarse a las artes escénicas de manera profesional. El otro requisito es más profundo, en él manda la psicología: "Cuando llegas a un lugar en el que no hay nada, la pobreza material puede crearte un sentimiento de tristeza." Por ello, el payaso sin fronteras debe olvidarse del concepto europeo de felicidad, aquel en el que tener más significa ser más feliz: "Muchos cómicos hemos aprendido a apreciar el verdadero sentido de la risa gracias a la que se dibujó en la cara de un niño que no tenía nada." Nada más que la felicidad de tener delante de él a un payaso que a su vez le regalaba una sonrisa. Porque aunque no vale nada, "una sonrisa significa mucho: enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la ofrece", dicho por un anónimo que si viviera hoy seguramente sería un payaso sin fronteras.

Así, aunque no sea usted un profesional del humor, puede colaborar con Payasos Sin Fronteras asistiendo con los más pequeños de la casa a la presentación oficial de la recién creada delegación andaluza: la Gran Gala de Andalucía que se celebrará a partir de las 19.00 horas en la Alameda de Hércules. Habrá pasacalles, talleres de globoflexia, cuentacuentos y malabaristas. Además, a partir de las 21.00 horas, la compañía de teatro sevillana Síndrome Clown presentará en el Teatro Alameda la gala especial que contará con la participación de grandes cómicos de la escena cómica andaluza, como Alex O'Dogherty, Malaje Solo, Cuarteto Maravilla, Rolabola, Oriolo, Extrés, Joserra Muñoz Leza o Alberto López. Reírse con ellos sólo le costará siete euros -cuatro euros para los niños-, aunque valdrá para que otros que lo necesitan también puedan sonreír. Y recuerde: la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da mucha más luz.

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