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"Sortu es el mismo perro pero con otro collar"

Las víctimas del terrorismo rechazan la legalización del nuevo partido de los ‘abertzales'.

el 12 feb 2011 / 21:23 h.

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Maider Etxebarria (i), miembro de Sortu, muestra los estatutos del partido.

Son quienes realmente tienen miedo de volver a ver a Batasuna en unas listas electorales, gobernando ayuntamientos y controlando unos fondos públicos. Han sido víctimas de ETA en primera persona y ver de nuevo cómo un partido ilegalizado vuelve a convertirse en "democrática" les abre de nuevo unas heridas que, a pesar de los años, continuarán sin cicatrizar del todo hasta que las pistolas de los terroristas queden completamente oxidadas.


Sortu, el nuevo partido que la izquierda abertzale presentó a principios de esta semana "no es más que el mismo perro con otro collar". Quien afirma esto de forma tajante es la eurodiputada del Partido Popular Teresa Jiménez-Becerril -su hermano Alberto y su cuñada Ascensión García fueron asesinados a tiros en Sevilla en 1998-, que no da crédito a que otra vez un grupo de radicales que jamás ha condenado la violencia pueda volver a formar parte de las instituciones democráticas españolas.


Aunque Rufi Etxeberria, encargado de la presentación de Sortu, aseguró que condenará la violencia de ETA no hizo mención alguna al triste bagaje que tiene la banda terrorista a sus espaldas, un hecho que ha indignado a todas las víctimas y que demuestra que no tienen la más mínima intención de condenar las miles de víctimas que han ido dejando por toda España los pistoleros durante años y años. "Si fuera un partido nuevo condenaría todo lo anterior, pero no lo hacen. Son los mismo", asegura con indignación la eurodiputada Jiménez-Becerril.
Aunque el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya ha asegurado que Sortu no será inscrita en el Registro de Partidos, todo depende de que los jueces y fiscales dicten su veredicto tras analizar minuciosamente los estatutos del partido abertzale, "que pueden ser muy limpios e inmaculados" pero el fondo de la cuestión para la eurodiputada es que "ETA se ha quedado sin dinero y necesita volver a estar presente en unas elecciones porque, a pesar de todo, tienen todavía mucho respaldo social".


Al igual que Jiménez-Becerril, Rosario Muela también se siente indignada con la posibilidad de que los radicales sigan sin condenar la violencia y tengan la posibilidad de volver a estar en unas listas. Muela, aunque es natural de Constantina (Sevilla), ejercía de concejal en el Ayuntamiento de Vitoria cuando los terroristas asesinaron en 1980 a su marido, José Ignacio Ustarán.La dejaron viuda, con cuatro hijos, con una vida rota y completamente truncada y sin ninguna gana de continuar en política. Dejó el País Vasco y comenzó una nueva vida en su tierra. Ahora, tres décadas después, comparte la tesis del resto de víctimas del terrorismo y lamenta que quien forma Sortu son "gente que está imputada, que son los de siempre y que no tienen ninguna credibilidad. Sólo había que verlos en la presentación que hicieron el pasado lunes, estaban allí los de siempre", criticó Muela Velasco, que también asegura que lo que están buscando directamente con su nueva formación política "es dinero". También rechazó Muela que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considerara que su antecesor José María Aznar hubiera considerado a Sortu un éxito del PP en materia antiterrorista. "Las palabras de Zapatero están fuera de contexto, rechaza Muela.


Otra víctima de ETA, el Policía Nacional Juan Antonio Cobos tampoco tiene ninguna gana de volver a ver a los abertzales en una lista electoral. Cobos, que ha sobrevivido a dos atentados de ETA en los que hubo víctimas mortales (en 1984 y 1989), ocupa ahora mismo una delegación en Andalucía de la Asociación Víctimas del Terrorismo. Después de ver la presentación de Sortu ante los medios de comunicación, Cobos recalca que los estatutos que han presentado en el registro "probablemente se puedan ajustar a la ley pero ellos continúan sin pedir perdón por todas las víctimas del terrorismo". El agente de Policía también reconoce que impedir que vuelvan a los ayuntamientos "no es por venganza hacia ellos, simplemente no queremos que los legalicen. Son los mismos, los de siempre, son la gente de Herri Batasuna que quiere darse un lavado de cara".


Marca blanca. Estas tesis, de momento, son compartidas por los dos principales partidos políticos del país dado que el pasado viernes, Rubalcaba ya avisó de que Sortu no será legalizado. "No es un partido que cae del cielo, se trata de la ilegal Batasuna", aseguró el ministro, quien también puntualizó que esta afirmación debe quedar ahora argumenta en las demandas que se presentarán en el Tribunal Supremo. Por contra, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se reafirmó ayer en que su partido velará porque "Batasuna o su marca blanca" no puedan presentarse a las próximas elecciones. Las víctimas, al menos, lo agradecerán.

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