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"Soy un indignado más, desde antes del 15-M"

Esteban de Manuel es profesor de Arquitectura y activo miembro del movimiento asociativo encabeza la lista de Equo por Sevilla.

el 06 nov 2011 / 22:33 h.

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El candidato de Equo por Sevilla, Esteban de Manuel.
Después de participar en la creación de la plataforma La Sevilla que queremos, promover la asociación Arquitectura y Compromiso Social y pilotar iniciativas como la transformación de un barrio chabolista de Larache (Marruecos), Esteban de Manuel (Barcelona, 1964), profesor de la facultad de Arquitectura, da ahora un paso al frente y se presenta como candidato de Equo al Congreso por Sevilla.

 

-¿Que le lleva a dar el paso y entrar ahora en política?
-Llego después de indignarme, antes del 15-M. Me indigno desde hace 25 años. Lo primero que me indignó fue el hambre en el mundo, era un tema que me sublevaba. Entonces, te empiezas a preguntar por las causas, desarrollas un pensamiento político y te empiezas a mover. Parto del movimiento social por la justicia global que me permitió tener una visión de los mercados y del comercio internacional como causantes de la crisis de los países. Además, soy arquitecto y tengo una visión del modelo de ciudad que aportar y así empecé a trabajar en el derecho a la vivienda. Tomé además conciencia de los límites ecológicos del planeta y veo que no se puede resolver el problema del hambre y el desarrollo sin tener en cuenta los límites ambientales del planeta. A dar este salto me llevó la indignación y leer el libro póstumo de Ramón Fernández Durán que nos decía que hay que seguir desde la base haciendo la transición hacia una sociedad más sostenible. Eso, y hacer una radiografía del impacto de la crisis sobre las distintas generaciones que muestra que la que se lleva la peor parte es la de mis hijas, que hoy son adolescentes.

-¿Su discurso se podría escuchar perfectamente en la Encarnación, en una concentración del 15-M, ¿es un indignado más?
-Sí, un indignado más. Indignado desde antes, y que quiere hacer ver que la indignación no es cuestión de perroflautas, sino de un sector de personas que nos damos cuenta de que las soluciones que se están dando para salir de la crisis son equivocadas, y que las toman los mismos que nos han llevado a esta situación. Pero el 15-M es un movimiento ante el que desde Equo somos muy cuidadosos. No queremos patrimonializar nada. Porque hay votantes de todos los partidos. El debate que surge es que si los partidos no son capaces de escuchar la petición de una democracia más real y sensible a los ciudadanos, y no a los mercados, lo que les llevaría a hacer una renovación interna, la otra alternativa es crear partidos nuevos de bases ciudadanas.

-En Sevilla hay 14 partidos, ¿le preocupa el efecto de la fragmentación de la izquierda?
-No, cada uno debe intentar llegar a la ciudadanía con su mensaje y que se haga un ejercicio de ciudadanía y se vote. Nosotros partimos de cero, y cualquier resultado es positivo. En Sevilla va a ser díficil estar en el Parlamento, pero es posible porque hay un tercio de los ciudadanos que no sabe a qué votar. Eso es lo que me pasaba a mí en las elecciones anteriores. No sentimos afinidad por ninguno de los partidos y votamos al menos malo, en blanco o no votamos.
-¿Nunca se sintió cerca de ningún partido?
-He votado en ocasiones en blanco, algunas veces a Los Verdes, en las locales a IU, en las últimas municipales voté nulo. Siguiendo lo que en cada ocasión me parecía que podía transmitir el mensaje adecuado. Si me hubiera sentido afín a alguno de los partidos existentes, hubiera dado el salto antes. Soy de ese tercio de ciudadanos que hasta ahora no tenía partido, y ahora hemos creado un partido para estos ciudadanos.

-Dice que el escenario es complejo, esta provincia lleva 8 años de bipartidismo, ¿por qué?
-Creo que la situación obedece al voto útil, y cómo se focaliza en el PSOE para parar un gobierno del PP, que había sido muy agresivo en su segunda legislatura. Se canalizó la energía hacia el PSOE y cuatro años después era importante revalidar la mayoría. Hoy la situación es distinta. Yo me alegré cuando ganó el PSOE a pesar de no haberle votado, pero se ha desinflado. He vivido ya dos decepciones con el PSOE. La primera en el 82 y la segunda con Zapatero que se ha mostrado carente de ideas y de valentía para enfrentarse a quien hay que enfrentarse, a los mercados. Ahora, ese voto útil que se canalizó hacia el PSOE, se va a repartir en otras alternativas.

-En las municipales votó nulo, ¿se siente identificado con el gobierno de Zoido?
-Es pronto para hacer una valoración, pero hay signos que me dicen que Zoido se equivoca. Como el Plan Centro. Si quiere mostrar valentía que lo muestre con la Torre Pelli que es un símbolo del despilfarro. Que haga una suspensión cautelar de la licencia y que no derogue el Plan Centro. Hay que reconocérselo a quién lo ha hecho. No he votado ni a uno ni a otro. Pero reconozco cosas positivas y negativas. Se equivocaron en el Prado, en la Encarnación y en la Torre Pelli, pero acertaron en el carril bici, el Plan Centro y la política de espacios públicos. Además, Zoido apuesta por Ikea, y yo le diría que apostase más por la industria local del mueble y que renuncie a la SE-35 que sólo pone en carga suelos de alto valor agrícola.

-Las encuestas sitúan al PP como imparable, ¿se las cree?
-Se va a demostrar que las encuestas no sirven. El PP no va a sacar mayoría absoluta y va a haber un vuelco en alternativas que no son el PSOE y que van a ser la clave para que no haya mayoría absoluta. Y no me importaría la mayoría absoluta si tuvieran ideas, pero no las tienen. Rajoy dice ahora que va gobernar, tras no aportar nada durante este tiempo, pero que no tiene una varita mágica. Si yo llego al Congreso, le voy a regalar una varita mágica a Rajoy.


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