Economía

S&P mantiene el rating de España por el fuerte compromiso con los ajustes

Sin embargo, ha decidido dejar la perspectiva del rating en 'negativa' como consecuencia de los "múltiples riesgos" en el reequilibrio económico

el 01 ago 2012 / 11:44 h.

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) ha  decidido mantener sin cambios el rating 'BBB+' con perspectiva  'negativa' de la deuda a largo plazo de España por el fuerte  compromiso de las autoridades españolas con los ajustes fiscales y  económicos, según informó la agencia en un comunicado.

S&P, que también ha decidido mantener también sin cambios la  calificación 'A-2' de la deuda a corto plazo, explica que la nota de  España está respaldado por una economía "diversificada y próspera, un  sistema político estable y la implementación ya en marcha de una  completa agenda de reformas fiscales y estructurales".

En cambio, la calificación se ve aún limitada por el alto  endeudamiento exterior del sector financiero español, por unos  pasivos contingentes significativos y por las aún existentes  rigideces de la economía, especialmente "un mercado de trabajo  todavía altamente dual".

En su opinión, la economía española se está ajustando rápidamente  desde la demanda interna hacia la externa, como demuestra el buen  comportamiento de las exportaciones desde 2010, pero advierte de que  una consecuencia de esta reorientación de la economía más rápida de  lo esperada ha sido la disminución de los ingresos por impuestos  tributarios, sobre todo los indirectos, que ha supuesto que el  déficit público y la deuda hayan superado consistentemente sus  previsiones. 

S&P explica que durante 2012 el ritmo de desapalancamiento se ha  acelerado y es probable que se produzca una contracción todavía mayor  de la inversión y el consumo tanto en el sector privado como en el  público, lo que podría seguir poniendo en riesgo el ambicioso  objetivo fiscal del 6,3% del PIB en 2012, especialmente por la  importancia de la recaudación de impuestos indirectos.

De hecho, aunque espera que el déficit se reduzca sustancialmente  durante este año, cree que superará ligeramente el objetivo del 6,3%  del PIB este año y solo caerá por debajo del 4% en 2015, y alerta del  riesgo de un mayor deslizamiento en 2012 y 2013, pese a las medidas  de ajuste adicionales.

Asimismo, también remarcó el nuevo Fondo de Liquidez Autonómico,  dotado inicialmente con 18.000 millones de euros, es probable que  requiera más financiación en 2013, teniendo en cuenta los elevados  vencimientos de deuda a los que muchas regiones tendrán que hacer  frente el próximo año.

DEUDA Y RESCATE BANCARIO.

Por otro lado, Standard & Poor's prevé que la deuda neta pública  de España se mantenga por debajo del 80% del PIB después de 2015, ya  que cree que los préstamos públicos a las entidades financieras  españolas en dificultades serán finalmente mutualizados entre todos  los Estados de la eurozona. 

Además, prevé que el coste real para el Estado del apoyo a los  bancos españoles en dificultades será "significativamente menor" que  los 100.000 millones de euros  estimados, dado el compromiso del  gobierno para minimizar la carga de la reestructuración bancaria  sobre los contribuyentes, algo que se logrará mediante la absorción  de las pérdidas a través de capital e instrumentos híbridos así como  compartiendo la carga entre los tenedores de deuda subordinada.

La agencia también confía en que España siga recibiendo el apoyo,  "incluida financiación", de sus socios europeos y del Banco Central  Europeo (BCE), lo que debería ayudar a los esfuerzos del gobierno por  restaurar la confianza en el sector financiero y sentar las bases  para una recuperación sostenible. 

Sin embargo, avisa de que el país es "vulnerable" a los retrasos o  contratiempos en los planes de la eurozona para reunir suficientes  recursos comunes que permitan respaldar el apoyo financiero a los  Estados, crear una unión bancaria con un solo regulador y un marco de  resolución común antes de finales de 2012, y avanzar hacia una mayor  integración fiscal. 

"Desde nuestro punto de vista, si la fragmentación en la  financiación de la zona euro no se invierte, la economía española  podría contraerse bruscamente, el desempleo aumentaría todavía más,  la cohesión social se desvanecería y las reformas se estancarían o  darían marcha atrás", alerta. 

PERSPECTIVA NEGATIVA.

Por otro lado, la agencia ha decidido dejar la perspectiva del  rating en 'negativa' por dos motivos: la posibilidad de una  contracción del PIB todavía más pronunciada de lo esperada, como  consecuencia del rápido desapalancamiento del sector financiero y de  un debilitamiento de la demanda externa, y cambios en sus estimación  del coste de la recapitalización del sector financiero español.

Asimismo, podría rebajar el ratings de España, incluso al grado de  'bono basura', si considera que el apoyo de la eurozona no logra  generar confianza suficiente para mantener los costes de financiación  del Estado a niveles compatibles con la sostenibilidad de la deuda y  un saldo fiscal primario en equilibrio.  

Por el contrario, apunta que revisar la perspectiva del rating a  estable si las reformas presupuestarias y estructurales del gobierno,  junto con un exitoso programa de apoyo de la eurozona, estabilizan  las principales medidas que determinan de calidad crediticia de  España.


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