Cultura

Spanish Movie

ROSS *** Concierto de clausura de la Universidad de Sevilla. Coro Ziryab de Córdoba. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Fernando Velázquez, director. Programa: En versión española (Ocho apellidos vascos y otras películas de Fernando Velázquez). Teatro de la Maestranza, jueves 3 de julio de 2014.

el 04 jul 2014 / 17:19 h.

Aún en horas bajas, el alto seguimiento de la música de cine se debe a su capacidad para evocar las películas como si de un tráiler se tratara, por eso protagonizó por segundo año consecutivo el concierto de clausura del curso académico universitario. Y si el año pasado viajábamos con Michael Giacchino al mundo de Pixar y los trekkies, éste lo hicimos al cine español más americanizado siempre de la mano del compositor y director vasco Fernando Velázquez. Él representa el nutrido grupo de compositores españoles que han aprovechado la vía que Alberto Iglesias abrió en Hollywood y que incluyen a Roque Baños, Lucas Vidal y Javier Navarrete. Reforzada por una batería, una guitarra eléctrica y una txalaparta, instrumento de percusión vasco traído ex profeso para recrear la música de Ocho apellidos vascos, la Sinfónica volvió a exhibir su entusiasmo ante una música que frecuentaron durante los primeros años de su andadura y que supone para ellos un soplo de aire fresco y desenfadado. Los resultados fueron extraordinarios, en muchos casos superiores a las grabaciones originales, a pesar de que las suites estaban en su mayoría torpemente estructuradas, abundando los tiempos muertos e inexpresivos como transiciones entre temas sentimentales y de acción. También el trabajo del coro Ziryab fue notable, sobre todo en cuanto a fusión con la orquesta. Hay que destacar que este coro está muy familizarizado con la música de cine a través de su participación en los festivales especializados de Úbeda y ahora Córdoba. A lo largo de más de dos horas se fueron desgranando los ritmos pop de la comedia de terror Sexykiller; la inquietante nana de la producción americana Mamá; el lirismo y la tensión de El orfanato y Lo imposible, con elocuente intervención de su guionista Sergio Sánchez; el romanticismo y la emoción de Lope; el desenfado de la película de Martínez Lázaro sensación de la temporada, con el Cabesa y el Culebra haciendo las delicias del público; y las marchas de inequívoco sabor americano de El hombre esponja, cortometraje de Bayona anterior a sus dos grandes éxitos, y Zipi y Zape, cuyo director Oskar Santos también hizo su pequeña aportación al concierto. Velázquez aún tuvo tiempo para ofrecer en primicia el épico tema de Hércules, aunque se echó en falta que en las propinas incluyese algo de El secreto del cofre de Midas, que se estrenaba precisamente al día siguiente. Todo siempre bajo una evidente influencia de los maestros americanos, fundamentalmente Jerry Goldsmith, aunque con resultados más próximos a un Alan Silvestri.

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