Cultura

Stieg Larsson confiaba en que sus novelas le aseguraran una buena jubilación

Stieg Larsson, el fenómeno editorial del año pasado que no llegó a vivir para conocer su éxito, estaba convencido de que su trilogía, Millennium, sería un éxito editorial, de que las novelas eran "especiales"

el 16 sep 2009 / 04:38 h.

Stieg Larsson, el fenómeno editorial del año pasado que no llegó a vivir para conocer su éxito, estaba convencido de que su trilogía, Millennium, sería un éxito editorial, de que las novelas eran "especiales" y de que le harían recaudar el dinero suficiente para asegurarse "unos buenos fondos para su jubilación", según destacaron ayer sus editoras suecas.

"Stieg tenía su corazón en el periodismo, era un principiante en novela, pero creía en lo que había escrito", señaló Elin Sennero, una de las editoras, quien relató también que Larsson esperó a tener sus tres volúmenes escritos para presentarlas en la editorial Norstedts, algo que sucedió pocos meses antes de fallecer repentinamente de un infarto, en noviembre de 2004.

En la presentación en la embajada de Suecia de La reina en el palacio de las corrientes de aire, Sennero definió a Larsson como un hombre "tranquilo" y "silencioso", y también "muy cuidadoso" y "seguro" de lo que no se debía cambiar en el libro, como los títulos o el relato de la brutal violencia que se ejerce contra la protagonista Lisbeth Salander en la primera parte, Los hombres que no amaban a las mujeres.

"Se quiso rebajar el tono de esta parte pero él se negó. La realidad, nos dijo, era mucho peor", recordó otra de las editoras de Larsson, Magdalena Hedlund, quien estuvo con él el día anterior a su muerte, noticia que causó un "fuerte shock" en la editorial y propició que toda la campaña de lanzamiento de la primera entrega se cambiara.

Larsson no pudo disfrutar ni de los millonarios "fondos" para su jubilación ni del fenómeno editorial, aunque sí pudo vaticinar en la Feria del Libro de Frankfurt que sus novelas serían un éxito. "Estaba anonadado, la presentamos allí antes que en Suecia y gracias a eso pudo disfrutar un poco", agregó Hedlun.

De momento, quince millones de ejemplares de alguna de las novelas se distribuyen por el mundo y la "cifra cambia día a día", cuentan las editoras que explican que un país árabe es el último hasta la fecha en comprar los derechos de Millennium y que en EstadosUnidos acaban de lanzar la segunda parte, que ha visto en España con el título La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina.

Sobre su repentina muerte a los 50 años, las editoras dicen que "dormía poco, tomaba mucho café y fumaba mucho", aunque la escritura de Millennium no le costó la vida. "Escribir era una forma de relajarse, se lo pasaba bien y era feliz cuando escribía", dice Sennero.

En cuanto al comienzo de una cuarta novela, de la que Stieg Larsson tenía ya manuscritas, aproximadamente unas 200 páginas, Hedlund asegura que "ni la ha visto ni la ha leído, pero se ha acordado que no se publicarán ya que no está terminado", apostilló.

A la presentación del libro también ha asistido el secretario de Estado español para la Unión Europea, Diego López Garrido, quien ha elogiado la literatura de Larsson, que "deja sin dormir y nos obliga a leer obsesivamente", al tiempo que ha calificado la saga como el éxito editorial de principios del siglo XXI.

Entre las claves de este fenómeno, López Garrido ha señalado que se trata de libros que sitúan a las mujeres como las líderes de la sociedad, que apuestan por un mensaje de tolerancia cero contra la violencia machista y que en ellos el autor administra el misterio "con ritmo trepidante y cinematográfico".

"Habrá un antes y un después en la novela negra de nuestro siglo gracias a Stieg Larsson", concluyó la editora.

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