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Su Eminencia se atasca por culpa de la venta ambulante

Un centenar de puestos invade la acera y afecta al tráfico con vehículos en doble fila

el 15 ago 2012 / 18:24 h.

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Un centenar de puestos ambulantes se despliega cada mañana en la Carretera de Su Eminencia.
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Sandías, sandalias, toallas, zapatos, champú... Es lo que puede encontrar a lo largo de la calle Ingeniero La Cierva, más conocida como Carretera de Su Eminencia. Aquí cada mañana la acera de los pares se convierte en un improvisado mercadillo que está acabando con la pacien­cia de vecinos y comerciantes, que piden a Zoido que regularice "de una vez" esta actividad ilegal que está alterando la normalidad del barrio.

 

El tránsito entre la maraña de tenderetes, cajas y carrillos de mano es una auténtica carrera de obstáculos. "Las aceras están totalmente ocupadas por los puestos. Lo que queda libre no llega ni a un metro. Las madres no pueden pasar con los carritos de los niños y las personas en sillas de rueda... ni pensarlo", denuncia Juan Gallardo, portavoz de la asociación vecinal Entrelindes.

Pero no es el único problema. Al finalizar la jornada de venta, muchos de estos negocios ambulantes recogen bártulos dejando la zona como "una estercolera y no hay nadie que venga detrás y lo limpie", sobre todo, los puestos reservados para frutas y verduras, según afirman vecinos y comerciantes de la zona.

El caos es tal que tampoco el tráfico rodado se libra de los famosos "puestecitos" o "mercadillo", como se le llama a esta venta ilegal. De hecho, la línea 25 de Tussam sufre cada día los efectos del comportamiento incívico de algunos vendedores, que "aparcan impunemente en doble y hasta en triple fila". Ello ralentiza y complica la circulación. "En un trayecto de 400 metros que tiene Ingeniero La Cierva, el autobús tarda entre 15 y 20 minutos. Una barbaridad", lamenta Gallardo.

Para los vecinos la solución pasa por regularizar esta actividad. "No queremos erradicarla, con la que está cayendo y la crisis que hay, entendemos que hay muchas familias que viven de esto". Una opinión que también comparten los comerciantes. Eso sí, mientras que los vecinos hablan de organizar un mercadillo "dos o tres días a la semana en grandes explanadas del barrio", apuntando a los solares que hay al lado del centro de salud, los propietarios de los negocios emplazados en la calle Ingeniero La Cierva proponen hacer "un mercadillo rotatorio", que vaya cambiando de ubicación para dar "un respiro" a los comercios que a diario tienen que ver cómo en su misma puerta se levantan tenderetes con el género más barato al no pagar impuestos. "Para que no siempre sea a costa de los mismos", argumentan los comerciantes, que plantean reuniones en septiembre.

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