Local

Sudán abraza la independencia

Seis muertos en enfrentamientos entre militares y rebeldes antes del referéndum.

el 08 ene 2011 / 20:38 h.

TAGS:

Dos décadas de guerra y una complicada transición culminan hoy en el referéndum de autodeterminación del sur. En la imagen, unos niños cogen agua en Juba.

La región separatista de Sur de Sudán celebrará hoy un histórico referéndum para declarar su independencia del Gobierno central de Jartum y convertirse así en el estado más nuevo del mundo. Todas las partes implicadas coinciden en dos aspectos: primero, que este plebiscito va a celebrarse en las condiciones más pacíficas posibles y, en segundo lugar, que la votación no es más que el inicio de un camino lleno de incógnitas marcadas por el impacto económico que la decisión de los sursudaneses tendrá no sólo en el norte del país, sino en la totalidad del cinturón centroafricano.

En términos históricos, el referéndum supone una ruptura a todos los niveles con el violentísimo pasado del país y con las divisiones socioculturales entre el norte, predominantemente árabe; y el sur, cristiano, animista y sometido a los designios de Jartum, que durante décadas ha explotado las inmensas reservas de crudo de las regiones meridionales, que aglutinan el 85% del total de la producción del país.

Sudán no ha conocido más que breves episodios de paz durante los últimos 150 años, primero con las redadas esclavistas realizadas desde el norte del país en los últimas décadas del siglo XIX, seguidas de dos cruentas guerras civiles estrechamente relacionadas, a las que se añade un genocidio sistemático en la región occidental de Darfur; conflictos que en total han dejado al menos tres millones de muertos y otros tantos desplazados.

El país rompe esta dinámica con el histórico Acuerdo Integral de Paz de 2005, base jurídica del referéndum de hoy que tendrá lugar en toda la región con la excepción de la fronteriza ciudad de Abiyán, territorio exigido por ambas partes. Allí, la situación es tan delicada que el plebiscito ha sido aplazado sin fecha.

Una semana votando. Casi cuatro millones de sursudaneses se han registrado para depositar su papeleta a lo largo de la semana que durará el plebiscito. Pocos dudan del resultado: para la población de la región, la independencia no sólo supone el fin de la opresión del norte, sino más aún, una oportunidad para la paz.

Hay dos símbolos en la papeleta: dos manos unidas representan el no a la independencia; una mano solitaria, la secesión de Jartum. "No conozco a nadie que esté interesado en votar a favor de la unidad", indica el antiguo rebelde Ezekiel Lol Gatkuoth, quien aventura que hasta un "98% de la población" está a favor de la separación."Yo he crecido durante la guerra y no quiero que mis hijos crezcan en otra", asegura el sursudanés Daniel Akot desde Juba, la futura capital del estado independiente.

Akot depositará su papeleta con el resto de registrados, entre los que se incluyen más de 100.000 antiguos desplazados que han decidido volver para participar en el plebiscito.

La votación terminará el 15 de enero y los resultados se darán a conocer el 2 de febrero a más tardar. Si triunfa la mano solitaria, norte y sur se involucrarán en un proceso de negociación durante seis meses, que concluirá con la declaración oficial del Sur de Sudán como estado independiente el próximo 10 de julio.

Si se pregunta a las dos principales fuerzas enfrentadas -el presidente sudanés Omar Hasan al Bashir y, en el sur, el Movimiento para la Liberación del Pueblo de Sudán- las condiciones para la celebración del referéndum son prácticamente ideales. Prueba de ello, por ejemplo, es el alto el fuego firmado el pasado viernes entre los antiguos rebeldes del sur con el grupo de combatientes liderado por el ex general George Athor, que neutraliza una potencial fuente de inestabilidad de cara al plebiscito. No obstante, el acuerdo no ha impedido que al menos seis personas hayan muerto en enfrentamientos protagonizados por efectivos del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA) y milicianos rebeldes horas antes de que comience la votación.

Buscar un pacto. Otro gesto conciliador fue la reciente visita de Al Bashir a Sur de Sudán, en la que garantizó el respeto total y absoluto al resultado del referéndum: "Los partidarios de la unidad hemos fracasado", aseguró el mandatario, consciente de que su ya de por sí debilitada posición política puede verse afectada aún más si no consigue un acuerdo económico satisfactorio con Juba, sin tener en cuenta la orden de arresto internacional que pesa sobre él desde 2009 por presuntos crímenes de guerra y genocidio en Darfur.

EEUU ha abanderado la celebración del referéndum. Washington es el portavoz público, pero es China el país más interesado en el resultado del referéndum como principal socio comercial del país africano, con un 40% de participación en los negocios del petróleo en Sudán a través de sus consorcios.

  • 1