Economía

«Sufro en mi propia casa el paro y la precariedad laboral con mis hijos»

El secretario general de CCOO de Andalucía, sindicato mayoritario en esta comunidad, afronta otros cuatro años en el cargo y es consciente de que serán duros debido al impacto laboral y social de la crisis económica. La huelga general es el último recurso. Santiago Herrero lo hace bien, pero no las empresas. Foto: Javier Díaz.

el 15 sep 2009 / 23:16 h.

El secretario general de CCOO de Andalucía, sindicato mayoritario en esta comunidad, afronta otros cuatro años en el cargo y es consciente de que serán duros debido al impacto laboral y social de la crisis económica. La huelga general es el último recurso. Santiago Herrero lo hace bien, pero no las empresas.

-Como secretario general del sindicato en Andalucía, ha vivido los años más boyantes de la economía, pero también el inicio de los más críticos. ¿Qué es más difícil desde la perspectiva interna?

-Sin duda alguna, dirigir el sindicato es mucho más difícil cuando la economía va mal, pues hay más paro y situaciones muy complicadas para los trabajadores y, debido a que la banca no facilita el crédito, para las empresas. Te encuentras cada día con una cosa diferente, casi ninguna agradable.

-Y la presión de las bases...

-En estos momentos no existe tal presión. Hemos crecido mucho en CCOO [en afiliaciones] porque hemos sabido captar bien cuál es la voluntad de los trabajadores. En numerosas ocasiones, el éxito del sindicalismo depende de su capacidad de respuesta, y para eso hay que gobernar los tiempos bien, la agenda de movilizaciones.

-Paso a paso, huelga general.

-Estamos recibiendo más presión mediática de entornos de fuera del ámbito laboral [es una velada referencia a algunos empresarios y partidos políticos] que de dentro, pero, ante esta difícil coyuntura, hemos de mostrar una actitud responsable. Que conste que hemos protagonizado cinco huelgas generales, a gobiernos de izquierda y de derecha, y lo haremos si, aprovechando la crisis, se produce pérdida de derechos laborales y sindicales. Pero, insisto, los tiempos los gobernará el sindicato y la huelga general es el último recurso. Las prioridades son el empleo, la protección social de los trabajadores en paro y cambios en el modelo productivo para evitar caer de nuevo en la economía especulativa.

-Al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, le han entrado las prisas en el diálogo social. Quiere un acuerdo ya. ¿Por?

-Es importante llegar a acuerdos, pero éstos necesitan mucha más cocina y menos titulares de prensa. Las propuestas, incluidas las del Gobierno, deben hacerse en la mesa de negociación, y siempre con prudencia para no condicionarla. Eso precisamente le pedimos al Gobierno, prudencia y propuestas en la mesa, y no lanzadas en los mítines de fin de semana.

-Pues en la cocina el principal ingrediente parece ser abaratar el despido.

-El Gobierno y los empresarios saben de sobra que ni estamos por la labor de abaratar el despido ni es solución de nada, de ahí que ni puede ni debe convertirse en el obstáculo para llegar a acuerdos. En Andalucía, y dentro de la concertación social, estamos trabajando en las propuestas, y en el caso de las sindicales las elaboraremos de la mano de UGT, porque, hoy más que nunca, es necesaria la unidad de acción entre ambos sindicatos.

-¿Se espera en Andalucía a ver qué se cuece en Madrid?

-No, no hay interferencia entre una y otra. Es más, yo diría que existe un acercamiento del modelo de negociación social de Madrid para adecuarse al andaluz, con más políticas en el ámbito económico, laboral y de la formación.

-El presidente de la patronal andaluza, Santiago Herrero, tomará un papel relevante dentro del diálogo social a nivel nacional. ¿Qué puede aportar?

-Santiago conoce muy bien el mundo empresarial y las relaciones de éste con los sindicatos. Es una persona con la que se puede dialogar y llegar a acuerdos, aunque no siempre sean fáciles de alcanzar. Santiago, además, puede imprimir cierto carácter para que el diálogo y la relación con la patronal sean más fluidas, porque así lo ha demostrado en Andalucía con los seis acuerdos de concertación suscritos hasta ahora.

-Si el patrón de patronos lo hace bien, ¿las empresas andaluzas lo hacen bien?

-Ahí hay diferencias. Yo me refería a la actitud de la persona. En cambio, en las empresas andaluzas debe haber un cambio de mentalidad y no seguir pensando que la gallina de los huevos de oro de la especulación inmobiliaria va a ser la que ha sido.

-¿Pleno empleo con una tasa de paro del 20% en Andalucía?

-¿Por qué no? Nunca vamos a renunciar al objetivo del pleno empleo porque es posible. Quizás sea un concepto utópico del sindicalismo, sí, pero, aunque sea difícil, nuestra meta es alcanzarlo, y en España hubo comunidades que, antes de la crisis, tuvieron pleno empleo técnico (5% de tasa). Si en el futuro se hicieran bien las cosas en Andalucía, a medio plazo es un objetivo a conseguir.

-Es decir, las cosas no se han hecho bien...

-La concertación social ha dado muchos réditos a Andalucía, pero no hemos sido capaces de cambiar nuestro modelo productivo, aprovechar mejor nuestras potencialidades y apostar por sectores industriales y tecnológicos fuertes.

-Si en Andalucía se alcanza el millón de parados, ¿qué?

-Que sería una barrera catastrófica, pero también si alcanzamos los 950.000 o la de 850.000 que tenemos ahora. Ya nos estamos movilizando, lo seguiremos haciendo y este Primero de Mayo lo será de advertencia para que al Gobierno ni se le ocurra recortar la protección social de los trabajadores o los derechos laborales.

-¿Tiene amigos o familiares que se hayan quedado en paro?

-Amigos, familiares y mi propio hijo, aunque ha vuelto a trabajar, pero con un contrato en el que no sabe cuándo terminará el día.

-El paro en carne propia.

-Es una situación que se vive con angustia, pero a la vez hay que animarlos para formarse y buscar empleo. Tanto mi hijo como mi hija han pasado por varias empresas y echado cientos de currículum y encontrar un empleo no es fácil.

-Los críticos de CCOO, ¿cómo se integrarán?

-En la mayoría de las provincias y federaciones están integrados, pero aún hay un grupito que quiere a la vez gobernar y ser oposición.

-Los críticos de Sevilla.

-No es una provincia, no es una persona, sino una culturilla instalada y esperemos que cambie.

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