Local

Sus señorías vuelven al tajo

José Bono y la renovada dirección del grupo parlamentario popular protagonizaron la primera sesión de la novena legislatura en el Congreso, en la que cundieron besos y abrazos.

el 15 sep 2009 / 02:36 h.

TAGS:

José Bono y la renovada dirección del grupo parlamentario popular protagonizaron ayer la primera sesión de la novena legislatura en el Congreso, en la que cundieron besos y abrazos, mientras durante horas y horas se pasaba lista y se sucedían las votaciones.

"Que sea mejor que la anterior", deseaba Zapatero para esta legislatura, que comienza con el regreso a la política activa de un clásico, José Bono, que ayer pagó con creces los pildorazos que durante años ha lanzado a los nacionalistas. Mientras se pasaba lista una y otra vez para que los diputados peregrinaran hasta la tribuna a depositar las papeletas, los parlamentarios, especialmente ruidosos en su primer día de trabajo, se entretenían.

Entre los jovencísimos miembros de la dirección del grupo popular destacaba la nueva portavoz del principal grupo de la oposición, Soraya Sáenz de Santamaría que, bastante apreciada en el hemiciclo, recibió las felicitaciones de diputados de todos los colores, incluido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Si ya antes Sáenz de Santamaría no se caracterizaba por estar callada, ayer se estrenó tomándose muy en serio lo de portar la voz y no paró de hablar durante toda la sesión. Con Ángel Acebes, sentado a su izquierda; con José Luis Ayllón, sentado a su derecha; con los de la fila de atrás, por teléfono...

No tan joven pero igual de activo estuvo el socialista Alfonso Guerra, el único que queda de la primera legislatura, quien a diferencia de otras etapas recorría los corrillos con soltura y prodigando sonrisas a diestro y siniestro. Hasta en tres ocasiones se acercó al escaño de Zapatero y estuvo charlando con él, no se sabe si comentando sus declaraciones del lunes en las que aseguraba que él no hubiera propuesto a Bono y se citaba a sí mismo como posible alternativa.

Entre tantos apartes, un interesante bis a bis Rubalcaba-Pizarro se produjo debajo de la tribuna de oradores, al que por un momento se incorporó Rajoy y poco más tarde... otra vez Guerra.

Acabado su aparte con el ex empresario, el ministro de Interior en funciones se puso a departir en el mismo sitio con Eduardo Zaplana. Parece que, desde que ha dejado de ser portavoz, Zaplana anda poseído del espíritu de la cordialidad, ya que, junto al responsable del programa del PP, Juan Costa, -sentados al lado, detrás de Rajoy- fue el único diputado de este partido que aplaudió a José Bono en el momento de la elección.

preparados, listos. Además de charlar, algunos se preparaban ya para sus próximas responsabilidades. Mientras muchos leían los diarios nacionales y alguno hasta se concentraba en los encartes de publicidad de televisores de plasma, el hasta ahora portavoz socialista y futuro secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, estaba enfrascado en la lectura de Le Monde.

Rodeada de sus antiguos compañeros, la diputada de UPyD, Rosa Díez, se aburrió bastante y llegó a bostezar en ocasiones. Ella, como Zaplana y Costa, también le dedicó un par de palmadas a Bono cuando fue elegido. En el banco azul, lo más llamativo fue el avanzado embarazo de la ministra de la Vivienda, Carme Chacón, y la estoicidad de algún miembro del Gobierno en la que los periodistas querían adivinar una pronta salida del Gabinete.

  • 1