Díaz invita al PP a la concertación y promete más control de los fondos

Pide diálogo con Cataluña frente a un peligroso “choque de trenes” y aboga por reformar la Constitución

el 08 ene 2014 / 10:22 h.

I. Morillo / M. Ureta Cuatro meses después de llegar a la presidencia de la Junta, Susana Díaz sigue levantando gran expectación. Quedó ayer constatado en un desayuno informativo, organizado por Europa Press y la Fundación Cajasol, donde se colgó el cartel de completo. El discurso de la socialista interesa casi más de Despeñaperros hacia arriba y sus mensajes en política nacional copan más minutos de telediarios que los que hace en clave andaluza. Quizás la falta de un liderazgo potente en el PSOE convierte a Díaz en portavoz de su partido en asuntos como el aborto (lamentó que el Gobierno esté preso del “ala más extremista” del PP), Cataluña (reclamó diálogo frente a un peligroso “choque de trenes”) o la reforma tributaria prometida por el Gobierno y que empezará a discutirse con las comunidades en mayo. Entre los invitados, mayoría de miembros de la Junta y dirigentes socialistas, junto a representantes del mundo de la empresa. El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page (que suena como aspirante a relevar a Rubalcaba) ayer también estuvo en Sevilla. La dirigente andaluza abogó porque haya primarias para elegir al futuro candidato socialista a La Moncloa en 2014. La presidenta de la Junta aprovechó el foro informativo para oficializar una invitación al Partido Popular a que se siente en la mesa que negociará el próximo acuerdo de concertación social. Sería una gran novedad. Este pacto con la patronal y los sindicatos, santo y seña de la política económica de Andalucía desde 1993, está en revisión y el PP, hasta ahora, siempre ha cargado con una política que considera que ha servido para “tapar la boca” a los agentes económicos y sociales de la comunidad con dinero “a manos llenas”, en palabras del secretario general del PP-A, José Luis Sanz. El último acuerdo caducó en diciembre y Díaz prometió abrir de nuevo el diálogo aunque con cambios. El actual modelo está en entredicho después de los escándalos que salpican al sindicato UGT, investigado por la justicia por supuesto desvío de fondos públicos de la concertación, o a la Confederación de Empresarios de Andalucía, cuyo presidente, Santiago Herrero –que dejará el cargo este mes– está imputado junto a otros directivos por supuesta estafa en la construcción de VPO en Sevilla. La lluvia de millones, procedentes de la Unión Europea, que ha regado la concertación y alimentado a patronal y sindicatos durante años, se ha quedado en un ligero chirimiri. El millón y medio de parados de la comunidad, admitió ayer Díaz, no admite repetir el mismo acuerdo que se ha ido prorrogando desde hace dos décadas. La Junta propone abrirla a nuevos interlocutores (autonómos, economía social, pequeñas y medianas empresas). Ayer Díaz concretó ese cambio de perspectiva. Invitó al PP a la negociación y garantizó, tras el presunto desvío de fondos públicos y el “daño” ocasionado, que se endurecerán los controles. La socialista quiere interlocutores “estables y fiables”. “No pienso abordar la concertación para pelearme con nadie”, dejó sentado, sin poner fechas para este acuerdo, a la espera de que UGT y la CEA renueven a sus dirigentes. Tras la oferta, el PP dijo que está “por supuesto” dispuesto a participar en el diseño de la nueva concertación social siempre y cuando no sea solo para hacerse “la foto” Lo aseguró la vicesecretaria de Educación y Universidad del PP-A, Aránzazu Martín. El PP propone que el nuevo modelo se abra a otros “frentes”, como ayuntamientos y ONG. Sobre las posibilidades de llegar a un acuerdo, recalcó que “no es una cuestión que dependa de la oposición, sino del Gobierno andaluz, que tiene la sartén por el mango”. Díaz mostró su apoyo a nuevos sectores económicos como el minero y sostuvo que en estos momentos no caben discursos medioambientales “muy bonitos e ideológicos, pero insostenibles en la práctica”. Fue especialmente crítica con la rebaja en el tramo autonómico del IRPF acometido por Madrid, gobernada por Ignacio González (PP), comunidad a la que acusó de querer convertirse en un “paraíso fiscal”. “Una rebajita de 50 euros al año del IRPF no va a ayudar a miles de familias”, sostuvo. Aseguró que Andalucía se situará entre las pretensiones centralistas de Madrid y el independentismo catalán y abogó por una reforma de la Constitución desde el consenso y “no por la puerta de atrás”. susana-diaz-ep

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