Local

Talante integrador

Los partidos políticos, con alguna excepción, han aprovechado el periodo pre vacacional para la celebración de sus congresos, renovando con mayor o menor intensidad sus equipos dirigentes con la vista puesta ya en la rentrèe política...

el 15 sep 2009 / 08:49 h.

Los partidos políticos, con alguna excepción, han aprovechado el periodo pre vacacional para la celebración de sus congresos, renovando con mayor o menor intensidad sus equipos dirigentes con la vista puesta ya en la rentrèe política, que tendrá como temas principales de debate la situación económica y la financiación de las CCAA. Así parece deducirse de las manifestaciones de los responsables políticos, al haberse alcanzado, al menos inicialmente, un consenso sobre terrorismo y justicia que tanta crispación generaron en la anterior legislatura.

No obstante, entendemos que el acuerdo sobre justicia no debe limitarse a la renovación del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial, sino que es necesario extenderlo a otras cuestiones no institucionales. Pero no son estos temas de política general el objeto de mi comentario, sino examinar las posibles consecuencias de algunos de los congresos del PSOE de Andalucía.

Los socialistas han renovado sus direcciones provinciales, armonizando experiencia y juventud, con la incorporación de nuevos militantes y la sustitución de varios secretarios generales. Además del de Málaga, quizás el cónclave provincial que generó más interés haya sido el de Sevilla y ello por razones varias.

El PSOE, en sus distintas instancias organizativas, especialmente en el ámbito local y regional, ha mostrado en los últimos treinta años una diversidad derivada de causas y situaciones muy dispares. Así ha habido agrupaciones socialistas muy consolidadas, con una dirección respaldada reiterada y mayoritariamente, mientras otras han vivido situaciones de inestabilidad, lo que no ha sido óbice para obtener buenos resultados electorales. Son varias las causas que pueden explicar tales situaciones: la personalidad y el peso político de los líderes, la incorporación de una vieja militancia socialista y ugetista mantenida en estado de latencia durante el franquismo, la aparición de prestigiosos líderes provinciales, etcétera.

Por eso siempre atrajo nuestra atención la situación y evolución en los últimos años del PSOE de Sevilla. Su división interna, manifiesta o larvada, parece ser una constante; pero también es necesario reconocer que esa situación de discrepancia o incluso de confrontación se ha circunscrito siempre al ámbito interno del partido; nunca ha afectado a la gestión en las instituciones y por ello los socialistas sevillanos han revalidado una y otra vez sus éxitos electorales. La ciudadanía ha podido percibir esas disensiones, pero al mismo tiempo ha valorado la gestión realizada en la diputación y los ayuntamientos.

Ha sido esta situación de enfrentamiento la previa al Congreso. La clara y contundente victoria de Viera, que ha salido muy reforzado, y su talante integrador inducen a pensar que no se producirán de inmediato iniciativas de cambio en las instituciones. En la política local y con tres años por delante, es necesario actuar con prudencia, hacer una buena gestión en beneficio de los ciudadanos y esperar el momento oportuno para proponer los cambios que se estimen precisos. Actuar de otra forma podría tener unos costes políticos importantes que se podrían pagar en las urnas.

Antonio Ojeda Escobar es notario

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