Cultura

Talavante recibe una cornada y termina la faena con dos orejas en Palencia

El extremeño resultó herido en la pierna derecha durante el sexto toro.

el 31 ago 2010 / 19:29 h.

Una tarde más, El Juli impuso su autoridad y cortó tres orejas en el tercer festejo de la Feria de San Antolín de Palencia. José María Manzanares, por su parte, protagonizó una faena elegante y otra de mucho mérito, por las que fue premiado con dos orejas.

Alejandro Talavante, según informa Mundotoro.com, perdió una oreja del tercero, pero su arrojo en el sexto, donde pese a ser corneado terminó matando al astado, le valieron finalmente dos merecidas orejas.

El Juli paseó las dos orejas del cuarto, un toro de Garcigrande con calidad, nobleza y recorrido. El madrileño se dobló con el toro en el tercio, ayudándole a romper para adelante. Se acostaba por el pitón derecho defecto que corrigió el torero a base de precisión en los toques.

El de Garcigrande iba largo por los dos pitones y el Juli imprimió paciencia, variedad y técnica a un toro que humilló respondiendo a los requerimientos del torero. Estocada casi entera que terminó con la vida del astado sin puntilla.

Manzanares dejó algún lance suelto con enjundia a la verónica, aunque el segundo toro se quedaba ya corto de salida. En cuanto el alicantino le cogió el ritmo y la distancia a la embestida llegaron la profundidad y los muletazos largos.

El torero le fue dando tiempos entre tandas, y por el izquierdo se quedaba mucho más cortito. No lo obligó demasiado para que le aguantara en la muleta, y volvió al pitón derecho, el bueno del toro. Remató una faena con altibajos por la condición de su oponente con una estocada de perfecta ejecución. Resultado: una oreja.

Al complicado quinto le hizo una faena de mérito. Pareció tener un defecto en la vista el toro, y le puso los pitones al alicantino en el cuello al pasar por el pitón derecho en el capote. El de Garcigrande fue incómodo y se defendió continuamente punteando la muleta de Manzanares. Un toro sin clase y sin ritmo.

Lo que hizo por el pitón derecho fue largo y meritorio aguantando mucho, y llevándolo muy tapadito. Tras una estocada entera cortó el trofeo que la abrió la Puerta Grande.

El contrapunto del día fue Alejandro Talavante, que resultó herido por el sexto toro de Garcigrande. El extremeño fue empitonado en la pierna derecha a la altura de la rodilla mientras toreaba de muleta a este ejemplar, que le cogió de lleno en la mencionada zona causándole una abundante hemorragia. Ello no evitó que rematara la faena. Y vaya cómo lo hizo.

Talavante volvió a la cara del toro y se cobró una estocada trasera que resultó premiada con dos orejas. Al final, el matador fue trasladado a la enfermería, donde fue atendido por los médicos.


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