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Talleres para todos los gustos

¿Sabía que hay quien enseña al mundo a perdonar a sus padres? Es sólo un taller. También hay quien necesita ser payaso, volar o darse las mechas en casa. Para todos ellos también se imparten cursos en Sevilla.

el 09 jun 2010 / 20:41 h.

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-->--> Seguramente conocerá a alguien que está realizando un curso de idiomas, de creación literaria, de fotografía o de administrativo contable. Si por ahora usted no se ha decidido a realizar ninguno de éstos, no se lamente; menos aún vaya a pensar que la oferta formativa no se adapta a su gusto: para ello están los colores, y hay quien prefiere el índigo o el calipso.

Quizás no haya encontrado el taller formativo que se adapta a sus necesidades porque su vida es un circo; quizás porque el circo es su vida. Si se debe al primero de los supuestos sólo tiene que organizarse; si es por la segunda razón sólo tiene que seguir leyendo: el festival Sevilla Circada presenta por primera vez ­(gracias a la participación de la Asociación de Empresas de Artes Escénicas de Andalucía) un apartado formativo dedicado al arte de ser payaso. Si es mayor de 18 años y empleado en activo, coja su monociclo y corra, porque sólo diez bufones (de entre los miles que hay) serán los que tengan la suerte de acceder al curso de clown que el reconocido actor, payaso y artista de calle Gorka Ganso imparte desde el 14 al 19 de junio. El objetivo es enseñarle en 30 horas a perfeccionar sus propios espectáculos; y como no tendría ninguna gracia que le cobraran por desarrollar la gracia que lleva dentro, el curso es gratuito: porque payaso se nace, aunque haya quien mal sepa hacerlo.

Volar es el sueño de muchos pero la realidad de unos pocos. Consciente de ello, la empresa Aerohíspalis ha creado una escuela de vuelo para aquellos que deseen convertirse, durante un verano y por diversión, en pilotos de avión. El coste total del curso de vuelo básico es de 1.336 euros: piense que piloto uno se hace, no nace. Además, si desea sólo probar qué siente el resto del cuerpo cuando las manos vibran al agarrar el doble mando de control de una aeronave, puede realizar un vuelo de una hora por 129 euros. Requisitos: tener más de 16 años y no sufrir vértigo.

Baje de los aires. Si tras el vuelo su pelo se ha enredado, o si la crisis no le permite ir a la peluquería con la frecuencia que desea, la academia Eladio le enseña a cortarse el pelo a capas o a darse mechas con papel de plata. Pida por esa boquita y Eladio creará en menos que rapa una cabeza el taller que usted desee por 300 euros. Lo mismo que le costará decorar la entrada de su casa con el busto renacentista de poliespán que puede realizar en el número 4 de la Plaza del Pelícano siguiendo los consejos del escultor sevillano Marco. El poliespán se ha convertido además en una solución económica para que algunas productoras de televisión y empresas de publicidad creen escenarios. Ya lo sabe, bien para renovar el decoro interior de su hogar, bien para economizar en su empresa, el poliespán y Marco Polo, así se llama el maestro, son la solución. Quién sabe si termina haciendo el busto en honor a éste pero con la cara del mercader veneciano, que siempre tendrá más tirón para sorprender a los amigos.

Además hay quien imparte cursos de constelaciones familiares para que los problemas de casa queden salvados mediante la reunión familiar en un lugar no familiar en el que la familia interactúa más que en su propia casa. ¿Le parece un trabalenguas? Lo de las constelaciones familiares es más bien sólo eso, un trabafamilias. Según dicen los terapeutas que desarrollan las sesiones, la ‘Constelación' (ellos prefieren escribirlo en mayúscula), debe sólo durar una hora, tiempo de sobra para que los problemas psicológicos del individuo desaparezcan. ¿Cómo? Dicen ellos que el 70% de los problemas que padece una persona a lo largo de su propia historia son provocados por la relación familiar; esto significa que el amor que un hijo siente hacia sus padres lo lleva a soportar cargas que dificultan su vida. Así, ‘Constelaciones' saca en 60 minutos a la luz la dinámica que causa el sufrimiento y, además, la corrige. En esta misma línea, también hay quien por una consternación familiar y sin aplicar la constelación ­(vaya lío), enseña en una tarde a perdonar a los padres. ¿A los de la consternada terapeuta? No, a los suyos de usted, y según dice, por la misma razón: toda persona culpa de sus desgracias a los progenitores; arreglo a partir de 60 euros la hora.

¿Le parece raro? Raro es que un color se llame amargamiel y hasta hay a quien le gusta.

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