Deportes

Tan sólo en una ocasión perpetró un peor arranque

Dos puntos de 18. Apenas dos empates que sumar a cuatro derrotas en este inicio de Liga. Las buenas sensaciones chocan con la cruda realidad. Al término de la sexta jornada, el Betis es el colista de Primera división.

el 15 sep 2009 / 16:16 h.

Dos puntos de 18. Apenas dos empates que sumar a cuatro derrotas en este inicio de Liga. Las buenas sensaciones chocan con la cruda realidad. Al término de la sexta jornada, el Betis es el colista de Primera división.

La victoria del Sporting en Mallorca y del Racing en Pamplona hacen que sean ya sólo dos equipos los que no conocen aún el triunfo en la Liga, Osasuna y Betis. Mientras que los navarros acumulan al menos cuatro empates, los verdiblancos sólo suman dos, logrados ante Getafe y Sevilla.

Luego vinieron tres derrotas seguidas ante Barcelona, Real Madrid y Villarreal, algo en cierta medida lógico. No tanto lo fue caer contra el Recreativo. La suma de despropósitos ha provocado que al término de la sexta jornada el Betis sea el colista de Primera.

La desazón se instalará en el entorno verdiblanco por lo frustrante que resulta ser el último de la Liga, pero en estos momentos sólo cabe tener paciencia y esperar a que este equipo se acople de una vez y ofrezca buenos resultados. Lo que sí es evidente es que el encuentro ante el Mallorca se antoja ya como una final anticipada por más que se dispute la séptima jornada. Otra cuestión es medir la paciencia de un Lopera que renovó a Chaparro a regañadientes.

La última vez que el Betis fue colista en la máxima categoría fue el 17 de diciembre de 2005. El conjunto verdiblanco acababa de caer ante el Athletic Club por 2-0, pagando el duro esfuerzo desarrollado en unos meses en los que había disputado la Liga de Campeones y con la rémora de la lesión de Oliveira, su mejor delantero. Con anterioridad, el Betis fue 20o en la jornada siete en las temporadas 99/00 (acabó bajando), 98/99 y 90/91 (lo fue de la quinta hasta la última jornada).

Urge por lo tanto la reacción de un equipo que sólo una vez en la historia tuvo un peor arranque liguero. En esa aciaga temporada 90/91, el Betis sólo tenía un punto después de que se hubiesen disputado seis jornadas.

Los terribles números de esta temporada son peores incluso que los perpretados por el Betis de Javier Irureta (cuatro puntos a esta alturas) o Héctor Cúper (cinco). Conviene matizar también que estos dos entrenadores mostraron un absoluto desconocimiento de lo que era el Betis y sus posibilidades.

Mantener a esos entrenadores, a los que se debe unir el nombre de Luis Fernández, hubiera sido desastroso. Francisco Chaparro y su cuerpo técnico merecen seguir gozando de la confianza necesaria para que el conjunto verdiblanco levante el vuelo. El desánimo no debe instalarse en Heliópolis.

  • 1