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Cultura

"Tanto premio no me supera, me contengo mucho a mí mismo"

Todos decían que ‘La Isla Mínima’ iba a ser la triunfadora de los Goya y lo fue. Ahora el director sevillano Alberto Rodríguez afronta la segunda parte de su vida...

el 10 feb 2015 / 12:00 h.

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El realizador Alberto Rodríguez. El realizador Alberto Rodríguez.

El sábado tuvo un día intenso con su lluvia de premios Goya y ayer lunes casi le fue parejo, tal fue la avalancha de compromisos que tuvo que atender. Los 10 galardones a La Isla Mínima además le han cogido con los deberes hechos, con su siguiente proyecto tan avanzado que empezará a rodar en verano, así que «no me voy a encontrar ante el terror del papel en blanco».

—¿Lo mejor de ganar un Goya es que ya no le van a preguntar más cuándo lo va a ganar? —No, lo mejor es que facilita la siguiente película, que es para lo que sirven los premios, y por supuesto también ayuda a la de ahora. Aunque de verdad lo mejor es que me hace ilusión que ha hecho feliz a mucha gente, a compañeros, familiares y amigos.

—La gala de los Goya arrancó bien para La Isla Mínima, ¿cuándo vio claro que eran los ganadores, con el premio al mejor guion? —Lo vi claro cuando dieron el de película, hasta entonces no sabía lo que iba a pasar, de verdad que no tenía ni idea. De todos modos, ha sido la vez que más relajado he estado, porque también la veteranía es un grado. Era la cuarta vez que asistía a la gala y estaba tranquilo por eso, me tenía tranquilo la experiencia anterior.

—¿Hubiese sido una decepción no triunfar con tanto cartel de favorito? —Una decepción no, si no hubiera ocurrido no hubiera pasado nada, de hecho podría haber pasado perfectamente que no ganásemos y es verdad que ese día tienes un poco de decepción, pero por otra parte había que estar contento nada más que por haber llegado hasta allí, había películas muy buenas: Magical girl es fascinante, El Niño, trepidante, Loreak una película súper delicada...

—Los diez Goya de La Isla Mínima significan que, por número de premios, la Academia del Cine Español la ve entre las tres mejores películas de las últimas tres décadas, ¿cómo valora eso? —Lo veo un poquito exagerado, no sabía ese dato. Pero de todo esto lo que más me gusta, al margen de estadísticas y récords, es que muchos compañeros y amigos han recibido un premio. Y que la película también lo ha recibido, claro.

—¿Cuál le hizo más ilusión, el de guion o el de director? —Van de la mano, porque el guion es un proceso al que dedico mucho tiempo y me sirve a la hora de dirigir. Me alegré por mí, por la gente que tengo cerca, y en el caso del guion por Rafael Cobos, llevamos mucho tiempo trabajando juntos.

—¿Este triunfo va a implicar más presión de ahora en adelante? —Uf, espero que no haya más presión. El mayor éxito hasta ahora había sido con 7 vírgenes, y es verdad que me presionó un poco para la siguiente, pero tras seis películas ya he pasado por todo. Creo que tanto premio no me va superar, tiendo a contenerme mucho a mí mismo. Además, y por suerte, el siguiente proyecto ya está escrito, encausado y encarrilado, no me voy a encontrar ante el terror del papel en blanco, el siguiente objetivo ya estaba trazado desde hace tiempo.

—¿Tanto Goya puede ayudar a que mejore la financiación de esta próxima película, la de Paesa y Roldán? —En cuanto a financiación espero que pueda subir un poco el presupuesto, que sea un poquito más holgado porque ahora es muy apurado, pero ya veremos. El presupuesto al final siempre depende de los demás, yo lo que intento es ajustarme al que tengo.

—Decía su productor, Gervasio Iglesias, que lo mejor de usted es que no ha cambiado, que no se le han subido los premios a la cabeza… —Pienso que después de lo del sábado no va a cambiar mi forma de actuar, porque los premios los entiendo como que te ponen detrás la responsabilidad de que creen en ti, te están diciendo que tu trabajo es bueno, así que el siguiente trabajo tiene que ser mejor. ¿Que se me suban los premios a la cabeza? De verdad que yo me sigo considerando un aprendiz, en eso no he cambiado. Y seguramente si empezara a decir tonterías los compañeros me dirían que qué está pasando...

—Después de lo visto el sábado, al final va a resultar que sí existe eso del cine andaluz, ¿no? —Lo que hay ahora es una generación que hace cine en Andalucía y otras que están por venir. Espero que esto no sea un punto de llegada, y desde luego no nos podemos relajar, tenemos que seguir haciendo el mismo esfuerzo y, ahora que estamos con más confianza, mejorar el esfuerzo de la Administración. No es ya lo que se está haciendo ahora, sino que viene gente muy buena, hay una cantera maravillosa, como la gente de Malviviendo. Pero esto no puede quedarse en flor de un día, hay que crecer y evolucionar, apostar económicamente, poner las cosas fáciles, hablar con la Film Comission, favorecer la exhibición, cambiar alguna ley del suelo para que los cines no se conviertan en supermercados…

—Da la impresión de que es ahora o nunca, como no se aproveche esta ocasión… —No es un ahora o nunca, porque el cine siempre resurge, pero sí una buena oportunidad para afianzar lo que hay, porque podemos hacer más cosas y ahora mismo tenemos más capacidad que posibilidades. La cosecha de los Goya es coyuntural, lo importante es que hay un caldo de cultivo que ha salido de universidades, escuelas o simplemente de la calle, de gente que está deseando hacer cosas.

—¿Y a qué se debe ese caldo de cultivo, por qué esa explosión en Sevilla? —Pues a que en un momento determinado hubo una escuela maravillosa que fue el CAT [Centro Andaluz de Teatro], que desgraciadamente cerraron en lo que creo que fue un error bestial, y al mismo tiempo abrió la universidad y el Néstor Almendros. Con la base de la gente que estaba deseando hacer cosas, ahí está la explicación.

—¿El éxito de Solas, de Benito Zambrano, fue el punto de partida de esta buena época? —Es distinto, porque Benito tuvo un éxito rotundo desde primera hora, y había detrás una productora que apostó por él. Nosotros empezamos en la nada, sin productora ni apoyo institucional hasta terminar Pilgrim [El factor Pilgrim, de 2000], pero es verdad que Solas, que es una magnífica película, ayudó a que se abriera todo, sobre todo la administración, y eso fue muy importante.

—¿Personalmente confía en que la cosa le vaya mejor tras tanto Goya? —Es que mejor no me puede ir, estoy pendiente de hacer una película y tengo una serie para el año que viene, más no puedo hacer a la vez.

—¿Confía en que puede seguir creciendo desde Sevilla? —Yo creo que sí, que mi carrera puede crecer afincado en Sevilla. Hombre, si en algún momento veo que no, pues ya vería lo de mudarme.

—Lo que sí se le ve cómodo es viviendo en el thriller, ¿se va a quedar en ese terreno? —El otro día me dijo un periodista que hasta ahora había hecho dos comedias, dos dramas y dos thrillers, y es verdad, pero no ha sido algo premeditado. Ahora estoy con la de Paesa, que es un thriller pero no sé si está más cerca del drama, la comedia o la tragedia. Yo estoy abierto, no me importaría hacer terror o ciencia ficción aunque no es una obsesión, a ver cómo llega.

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