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Telecinco pagará 170.000 euros a la familia de 'Farruquito' por "ridiculizarles"

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla que condenó a la cadena de Berlusconi por comentar con tono sarcástico unas imágenes cuya emisión tampoco había sido autorizada.

el 17 feb 2011 / 16:08 h.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha confirmado una  sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Sevilla en la que  obliga a Telecinco a indemnizar con 170.000 euros a 16 familiares y  amigos del bailaor 'Farruquito' por una intromisión ilegítima en sus  derechos al honor, a la intimidad personal y a la propia imagen  debida a los comentarios y las imágenes emitidas por la cadena en dos  emisiones del programa de televisión 'Aquí hay tomate' del año 2006  sobre un bautizo gitano. 

La sentencia rechaza el  recurso presentado por la representación jurídica de la cadena contra  la sentencia de la Audiencia Provincial, que condenó a la cadena de  TV al entender que durante el programa se vertieron comentarios  "jocosos, sarcásticos e hirientes" hacia los participantes en el  bautizo,  añadiendo que "el único fin de los comentarios es estimular  el regocijo, risa o divertimento de los televidentes a costa de  ridiculizar unas conductas que se desarrollaron en un ámbito  familiar".

En este sentido, y tras incidir en la "ridiculización general" de  un bautizo" en el que la inmensa mayoría de los partícipes son de  raza gitana", la sentencia pone de manifiesto que, aún partiendo de  la posición prevalente que ostenta el derecho a la libertad de  información y de expresión, estos deben ceder en el caso concreto a  favor del derecho al honor, a la intimidad personal y a la propia  imagen de los demandantes.  Al hilo de ello, la sentencia del Tribunal Supremo argumenta que  las imágenes fueron captadas durante la celebración de un acto íntimo  y personal y se refieren a personas desconocidas públicamente, al  tiempo que dice no poder compartir la argumentación de la parte  recurrente, "ya que sin negar que los demandantes hubieran prestado  su consentimiento expreso para el acto de la grabación en el momento  de la celebración, algo habitual en este tipo de acontecimientos, no  cabe extender dicho consentimiento para que las imágenes así grabadas  pudieran ser difundidas por una cadena televisiva de ámbito nacional  en horario de máxima audiencia, máxime si se tiene en cuenta que en  ellas aparecían menores de edad".  

Además, "los demandantes no autorizaron de ningún modo la emisión  de su imagen doblada con una voz distinta a la suya que decía una  serie de expresiones en tono burlón y humorístico, sino que solo  consintieron la grabación de su imagen en el momento de la  celebración". "Las imágenes fueron captadas durante la celebración de  un acto íntimo y personal, y salvo aquellas en las que aparece  'Farruquito', el resto de imágenes se refieren a personas  desconocidas públicamente", concluye.

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