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Cultura

Téllez: "El jazz no ha hecho con el flamenco lo que De Lucía hizo con el jazz"

El biógrafo de Paco de Lucía, Juan José Téllez, ha abierto hoy el "I Simposio Internacional Paco de Lucía. Fuente y Caudal"

el 22 sep 2014 / 14:58 h.

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El biógrafo de Paco de Lucía, el periodista, ensayista y poeta Juan José Téllez, ha abierto hoy el "I Simposio Internacional Paco de Lucía. Fuente y Caudal", afirmando que los músicos de jazz "no han reinterpretado el flamenco, como Paco de Lucía reinterpretó el jazz". tellez-luciaPoeta y periodista, Téllez, que dirige este simposio y la exposición que con el mismo título se le dedica al guitarrista algecireño en la Bienal de Flamenco de Sevilla, ha mencionado a dos de los grandes músicos de jazz con los que trabajó Paco de Lucía, Chick Corea y Joun McLaughlin, quienes, en efecto, nunca dieron el paso al que se atrevió su amigo y compañero. Eso es, según Téllez, porque, además de la genialidad del guitarrista, el flamenco actúa "como una esponja" frente a otras músicas y otras culturas. En el último periodo de su vida, el guitarrista se sintió atraído por la música cubana, y tenía proyectado grabar un disco de boleros con Rubén Blades, quien tiene previsto participar en el simposio abierto hoy y que se celebrará durante toda la semana. Paco de Lucía también elevó el flamenco a los terrenos de la música clásica y en la temporada 1974-75 "abrió las puertas del Teatro Real", si bien desde este teatro, según su biógrafo, "recibió la última bofetada de un sector que aún no le ha perdonado al flamenco que sea una música tan rica" al no haber acogido su capilla ardiente. Téllez ha recordado que el Real se resistía a acoger a De Lucía cuando éste ya había triunfado en la Ópera de Viena y en otros escenarios similares, por lo que ha exclamado: "Qué inconcebible, cuando la música clásica española le debe tanto al flamenco". Tras mencionar, entre otros ejemplos, a Manuel de Falla, Téllez ha achacado esas circunstancia a "un sector retrógrado y sordo de la música clásica". La viuda del guitarrista, Gabriela Canseco, su hijo menor, sobrinos y su hermano Pepe de Lucía han seguido las palabras del biógrafo Paco de Lucía desde la primera fila y, aunque emocionados, han respondido con sonrisas a los recuerdos con los que el biógrafo ha ido repasando su infancia y juventud. El padre del guitarrista, en la posguerra, se dio cuenta de que "en el cuarto de los cabales con olor a mar" del Puerto de Algeciras "sobraban cantaores pero faltaban guitarristas", de modo que en cuanto sus hijos aprendían las cuatro reglas en el colegio les daba una guitarra y les imponía una disciplina que no excluía el soborno -a Pepe, que devino cantaor y compositor, le hacía ir a cambio de una peseta la sesión-. Según su biógrafo, "Paco ya era una especie de 'El Bulli' de la guitarra, no repetía, transformaba" y eso hizo con una falseta de Niño Ricardo, que no la tocó igual, sino que la transformó. Cuando el maestro Sabicas se prestó a escuchar a un De Lucía que era poco más que un niño en Nueva York, éste le "deconstruyó" de nuevo la falseta de Niño Riocardo, y el gran Sabicas le aconsejó que nunca más tocara falsetas de nadie y que compusiera él mismo las suyas, consejo que llevó a rajatabla desde aquel día. Félix Grande -ha citado Téllez- dijo que Paco de Lucía "respetaba la tradición, pero la desobedecía", y ahí ha encontrado su biógrafo la razón de su genio y la simpatía que suscitaba entre los maestros, porque "ningún buen maestro quiere que sus discípulos sean reflejos de ellos mismos". Como de "conjunción de Urano con Saturno" ha definido el encuentro entre De Lucía y Camarón, antes de evocar lo que supuso para la difusión del flamenco la rumba "Entre dos aguas", incluida en el disco "Fuente y caudal", también título de la exposición que se le dedica al guitarrista en el Monasterio de Santa Clara de Sevilla, ciudad que también le ha dedicado la Bienal. "Han sido seis meses muy difíciles" ha dicho Gabriela Canseco al dirigirse a los asistentes y contar cómo el día del fallecimiento del guitarrista había preparada su estudio "para un disco nuevo" que se había planteado como un reto "porque tenía muchísimo que contar y que dar". Su hermano Pepe de Lucía ha asegurado que su vida fue "un sinvivir" en busca de "la perfección y de las cosas bien hechas", y ha asegurado que fue una persona "imprescindible" y un músico que "ha dejado la guitarra tan alta y tan bien puesta, que ojalá y salga alguien que le iguale".

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