Feria de Abril

Terror laboral ante un sinfín de controles en el Real

Los contratos se desploman un 20% aunque se mantienen entre camareros y cocineros.

el 15 abr 2013 / 21:02 h.

La advertencia de la Agencia Tributaria de que sus inspectores, sus hombres de negro, como los denominara en su momento Montoro, serían implacables en esta Feria se ha convertido en una realidad que lleva a muchos de los empleados que estos días transitan por el Real a no abrir la boca cuando se les pregunta por su puesto de trabajo. “No sé quién eres y no quiero contestar porque a ver qué me pasa luego”, respondía a este periódico un montador de casetas cuando se le preguntaba sobre si su empresa había o no contratado a más gente en estos días. El miedo se ha instalado entre los que han encontrado un empleo para esta semana, aunque cuenten con todos los papeles en regla. “Mira, mira, ahí están todos los permisos, no nos saltamos ninguno ningún año”, decía María José, la encargada de un puesto de helados junto a la Portada. El caso es que el férreo control de la Agencia Tributaria contra los contratos en B y la economía sumergida ha dado sus frutos en todos los ámbitos laborales que se generan en estos días en el Real de Los Remedios. Así lo explicaban ayer Antonio y Toni, miembros del grupo Tomahí, que tienen actuaciones initerrumpidas hasta el sábado desde la noche de ayer. El negocio no ha decaído, comentan, “de hecho, las casetas no recortan en grupos porque es lo que le da vida y ambiente”, aunque el hecho de que muchos de los miembros de estas agrupaciones musicales no estén dados de alta en la Seguridad Social ha hecho que hayan caído las contrataciones. “Las casetas exigen a los grupos con los que han trabajado toda la vida que tengan sus papeles en regla pero muchos no los tienen porque es un trabajo temporal, solo de estos días y, al final, han decidido prescindir de sus servicios”, aseguraba Antonio. La Feria es una fecha importante para las contrataciones en la capital hispalense. Así lo reflejan las cifras que cada año proporciona el Ministerio de Empleo y Seguridad Social cada abril, aunque la caída del poder adquisitivo y del consumo ha hecho que los puestos de trabajo también se hayan reducido. Así lo explicaba ayer la responsable de Selección de Adecco en Andalucía, Rocío Cardona. “El descenso en los contratos que prevemos para esta edición de la Feria es del 20%, con lo que se confirma la caída de los últimos años; en 2012 ya fue del 15%”, recordó. En cualquier caso, indicó que a lo largo de la semana se suelen realizar más contratos y que es difícil hacer una previsión exacta de la situación. Hay unos perfiles profesionales que se resienten más que otros. Así, explicó Cardona, mientras entre cocineros y camareros el empleo se mantiene, no sucede lo mismo con todos aquellos relacionados con el tema de promoción de productos, como pueden ser las azafatas que trabajan para bodegas de vino promocionando el producto. Eso sí, sorprende la subida experimentada por las peticiones para contratar a cortadores de jamón, “un puesto que hace unos años era inexistente”. Antonio lleva la cocina en una caseta de la calle Ignacio Sánchez Mejías y confirma que el número de trabajadores con los que cuenta es el mismo que en años anteriores. “Nosotros trabajamos con una previsión de ventas similar a otros ejercicios, aunque no sé si en otras cosas como en el montaje de la caseta se ha recortado en el personal”, señalaba. Mientras, Enrique, que trabaja para una empresa de distribución de pescados y mariscos –ayer por la mañana había decenas de camiones de este tipo en el Real de cara al pescaíto– decía que en su caso la plantilla había aumentado durante estos días y no sabía si iría a más a lo largo de la semana, dependiendo de cómo fuera el negocio. En cualquier caso, y como una constante que ayer se repetía, no quería hablar mucho sobre su situación laboral ni la de sus compañeros. Lo que es cierto es que la Feria sigue suponiendo un respiro económico para algunas familias, sobre todo para aquellas que viven una situación dramática en casa con todos sus miembros en paro. De hecho, como explica la representante de Adecco, mientras las ofertas de empleo van cayendo año tras año, la demanda va en aumento. En la chocolatería de enfrente de la Portada los números se han complicado desde que arrancara la crisis. Fran, el encargado del negocio, indicaba que los contratos habían caído, pero que si las ventas eran mejores que en ejercicios anteriores, echaría mano de los más de 150 currículum que tenía. “Hay que ver cuál es la respuesta durante los primeros días y ya después ver qué hacer, porque los últimos cuatro o cinco años han sido muy duros”. En total, cuenta con una plantilla de 16 o 17 personas durante la semana.

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