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Tic, tac,tic, tac

José Antonio Griñán será propuesto hoy por los socialistas candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía. El Parlamento ratificará esa elección gracias a la mayoría absoluta que los andaluces dieron a su partido en los últimos comicios autonómicos. Esto se sabe. Como se sabe que el proceso es completamente legítimo y que...

el 16 sep 2009 / 01:14 h.

José Antonio Griñán será propuesto hoy por los socialistas candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía. El Parlamento ratificará esa elección gracias a la mayoría absoluta que los andaluces dieron a su partido en los últimos comicios autonómicos. Esto se sabe. Como se sabe que el proceso es completamente legítimo y que, aunque esté en su derecho, el PP pierde el tiempo solicitando un nuevo proceso electoral por el cambio de presidente.

También se sabe que Chaves empezó esta legislatura poniendo en marcha la cuenta atrás del tiempo que iba a seguir al frente del Gobierno andaluz. Y supimos que, tras un primer aviso sobre sus intenciones, el revuelo sucesorio le llevó a rectificar. Vio con claridad que el futuro de su partido, orgánico e institucional, no aguantaría la lucha interna por el poder entre familias "provinciales" o "ideológicas".

Y como ha hecho en otras ocasiones, ante decisiones difíciles, ralentizó el paso, se guardó una carta, esperó el momento y lanzó el órdago. Y esta ha sido la jugada de su vida. Su llegada a la Junta fue difícil, no elegida, pero poco a poco la convirtió en una apuesta personal que fue ratificada mayoritariamente por los andaluces. Lo difícil ahora, como en la literatura, era un buen final, saber irse. Y contra todo pronóstico, con Zapatero como aliado, lo ha conseguido. Casi sin ruido ha dejado a un compañero y amigo, a su vicepresidente segundo, coordinador del área económica del Gobierno, José Antonio Griñán, en su lugar.

Y lo que la ciudadanía sabrá es que Griñán no es un político inexperto. Controla la realidad andaluza y sus necesidades y para bien o para mal es corresponsable directo de la gestión del Gobierno andaluz. La cuestión ahora es si, en circunstancias tan difíciles, sabrá ganarse la confianza de los andaluces con su discurso y con su acción política. En el paro, la tensión autonómica y la remodelación del gobierno tendrá sus primeros retos. Hoy su reloj hacia la presidencia se pone en marcha y el sólo el futuro nos dirá dónde nos lleva este nuevo tic-tac.

Periodista

opinion@correoandalucia.es

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