Economía

Todo el negocio de Cajasol se integra en Banca Cívica

La entidad supera el mínimo de capital y esquiva la nacionalización del Gobierno.

el 31 ene 2011 / 18:27 h.

Antonio Pulido (en el atril) y Enrique Goñi, ayer con inversores en Madrid.

Banca Cívica, que aglutina a Caja Navarra, Caja Canarias, Cajasol y Caja Burgos, reveló ayer ante los inversores, en un encuentro mantenido en Madrid, la estrategia de crecimiento y anunció que cumple con el mínimo de capital básico o principal (core capital) establecido por el Gobierno -lo supera en cinco centésimas, en concreto el 8,05%-.

Dado que esta entidad tiene previsto salir a bolsa, y cuanto antes mejor, no deberá alcanzar la ratio del 9% o 10% que el Ejecutivo baraja para las cajas de ahorros que no estén en el parqué o no encuentren socios de carácter privado.

Que se consiga el mínimo del core capital (el capital más puro, conformado por el capital social y las reservas, sin que entren las emisiones de deuda) es clave para atraer a posibles inversores, cuya entrada en Banca Cívica, como en cualquier otra entidad, dependerá de su solvencia y de cuánto dinero hay o habrá disponible para el reparto de dividendos.

El informe que presentaron los copresidentes de esa entidad, Enrique Goñi y Antonio Pulido, recoge que se trabaja para alcanzar en el tercer trimestre, dentro del plazo fijado por el Gobierno, una ratio del 10%, porcentaje que eludiría la necesidad de recurrir a los fondos adicionales del FROB -al que ya ha solicitado 977 millones de euros- y, por tanto, evitar cualquier amenaza de nacionalización parcial (entrada del Estado en el accionariado).

Las cajas integrantes de Banca Cívica traspasarán a esta sociedad central -banco de cabecera- todo su negocio financiero, que incluye activos (por ejemplo, la cartera de créditos y las propiedades), los pasivos (los depósitos, fondos de inversión, etcétera) y los resultados obtenidos, como ya avanzara a finales de 2010. Por tanto, se trata de una integración plena del negocio, aunque ninguna caja pierde personalidad jurídica y todas conservan sus respectivas obras sociales.

En el caso de Cajasol, que fue la última en sumarse a esta fusión fría o SIP, se está integrando poco a poco con el compromiso de que todo esté atado y bien atado al finalizar el primer semestre del año en curso, y antes si se puede, dado el objetivo de Banca Cívica de saltar a bolsa en cuanto sea posible para captar capital.

Ante los inversores y analistas reunidos en Madrid, Goñi y Pulido cifraron en 9.187 millones de euros su riesgo inmobiliario -exposición al ladrillo-, un 12,9% de los activos totales (70.963 millones) y el 18,76% de su cartera crediticia global (48.964 millones).

Eso sí, destacaron que existe una "elevada" cobertura o protección frente a ese riesgo potencial gracias a las provisiones -o reservas- y el hecho de que más del 41% de la financiación destinada a construcción y promoción inmobiliaria es para "edificios terminados", pendientes de ser vendidos.

En este sentido, Banca Cívica suma 1.418,2 millones de euros en activos adjudicados, es decir, inmuebles que han pasado a su propiedad en concepto de canje de deudas o embargos. Según el documento, remitido a la CNMV, se está dando salida comercial a los mismos con una rebaja de precios de "hasta el 31%".

En el horizonte de 2015, la entidad espera alcanzar un beneficio antes de impuestos de 798 millones, frente a los 226 estimados para el cierre de 2010.

Cajasol, por su parte, cosechó ayer la autorización de la Consejería de Economía de la Junta de Andalucía para su adhesión a este SIP. Se ha tenido en cuenta, dijo Economía, "la continuidad de la Obra Social de la caja andaluza" y la salvaguarda de los intereses de impositores y plantilla.

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