viernes, 22 marzo 2019
22:01
, última actualización
Economía

Todos contra todos en Unicajasur

La cuestión laboral se convierte en un arma arrojadiza en la fusión

el 10 nov 2009 / 21:27 h.

Fotomontaje.

Ya lo advirtió el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán. Quizás sea la cuestión laboral la más "compleja" en el proceso de fusión de Cajasur y Unicaja.

En efecto, y al margen de las exigencias a la operación que parten del Cabildo Catedral de Córdoba, lo está siendo, con tres frentes abiertos actualmente.

Primero, el de la propia Iglesia, que insiste en poner a los trabajadores de por medio para no aplicar un ajuste de red comercial y de plantilla ya acordado con el Banco de España.

Segundo, el de la caja malagueña, que reclama la ejecución de ese plan, pues no hacerlo complicaría la posterior negociación laboral y empeoraría las cuentas y balances de la entidad unida.

Y tercero, la contundente campaña del no protagonizada por Aspromonte, sindicato mayoritario en Cajasur, usando incluso una verborrea que habla de asesinatos y tiros en la nuca.

De entrada, el arzobispo de Sevilla y administrador apostólico de Córdoba, Juan José Asenjo, expresó ayer su deseo de que la fusión "llegue a consumarse" y que, para ello, "se allanen todas las dificultades, pues estamos, ciertamente, en un impasse". Con estas palabras, confirmaba que en la reunión mantenida la víspera por los máximos directivos de ambas entidades poco se avanzó, aunque no hubo ruptura.

Asenjo pidió "que se tengan en cuenta, en primer término, los intereses y el futuro de la plantilla, que se tengan en cuenta después los intereses de la ciudad de Córdoba, vinculada históricamente a la caja, y que se tenga también en cuenta la historia propia de esta caja, nacida en el seno del Cabildo Catedral" de Córdoba (Iglesia Católica).

"Con diálogo y buena voluntad de todos se puede consumar este proceso" de integración. Para ello, el arzobispo está "dispuesto a colaborar", según informa la agencia Europa Press.

Tras aclarar que él no está "en los entresijos de las conversaciones en estos momentos", destacó la necesidad de que "se arbitren las fórmulas más adecuadas para que esa fusión no sea lesiva" a los intereses de los trabajadores y de sus familias, en referencia al previsto recorte de plantilla en la entidad cordobesa.

Opinó, a este respecto, que "sería deseable que las medidas que se deban tomar" se adopten "conjuntamente, dentro del marco del proceso de fusión" de Unicaja y Cajasur.

No obstante, para la caja malagueña ese ajuste laboral y de la red comercial debería ser previo a la integración. De hecho, el consejo de administración de la cordobesa no ha declarado sin validez el plan que aprobó y presentó al Banco de España la primavera pasada.

En la reunión del lunes pasado entre Braulio Medel y Santiago Gómez Sierra, presidentes de Unicaja y Cajasur, ambas partes se comprometieron a tener para finales de este mes el plan estratégico de la caja fusionada y hasta entonces no abordarán una cuestión, la laboral, que es la más espinosa.

Por ello, se ha creado una comisión técnica para "informar" a los sindicatos sobre el impacto de la fusión en el empleo, aunque no habrá negociación dentro de la mesa laboral hasta que el proyecto de fusión -con su plan estratégico incluido- sea aprobado por los respectivos consejos de administración de las cajas. Y para eso aún queda. Nos iremos a mediados de diciembre o principios de enero.

El último frente abierto, el sindical, siendo la posición más dura la de Aspromonte -UGT y Comisiones Obreras son minoría-. No dudó ayer en calificar de "tiro en la nuca" a los empleados el proceso de unión, de ahí que, añadió, haya que "dar la cara", al tiempo que comparó su situación con la de los oficiales polacos asesinados por los rusos en la II Guerra Mundial mediante ese método.

Por su parte, el secretario general de Comfia CCOO-A, Íñigo Vicente, lamentó que estén usando a empleados de Cajasur como arma arrojadiza en las negociaciones. "Incluso algunos están dispuestos a jugarse a una carta los empleos en la caja cordobesa, lanzando órdagos de consecuencias imprevisibles, estando dispuestos a la intervención del Banco de España para así defender los privilegios y las cuotas de poder de unos pocos".

En este contexto, en cuanto a la modificación vía decreto de la Ley de Cajas de Ahorros, que hoy se convalidará en el Parlamento andaluz, José Antonio Asenjo lamentó que no se hayan atendido demandas de Cajasur ya pactadas en el protocolo de fusión.

  • 1