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'Todos los presidentes españoles menos uno han escuchado al Rey'

El padre de la Constitución y ex líder de Alianza Popular Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón habló en Sevilla sobre el papel de la Carta Magna en las relaciones internacionales y, al hilo, sobre la tarea del Rey en el fortalecimiento de esas relaciones.

el 15 sep 2009 / 21:14 h.

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El padre de la Constitución y ex líder de Alianza Popular Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón habló en Sevilla sobre el papel de la Carta Magna en las relaciones internacionales y, al hilo, sobre la tarea del Rey en el fortalecimiento de esas relaciones. De paso, recordó que "todos los presidentes, menos uno, han escuchado al Rey".

No era ningún secreto, cuando Rodríguez de Miñón se dio de baja del PP en 2004, que su relación con el ex presidente del Gobierno José María Aznar no era excelente. También se intuía, durante el mandato del líder popular, que el vínculo entre el Ejecutivo y la Casa Real no pasaba por sus mejores momentos. Por eso pareció claro que ayer el que fue ponente de la Constitución se refería a Aznar cuando dijo: "Todos los presidentes españoles, menos uno, han escuchado al Rey".

Rodríguez de Miñón participó ayer en Sevilla en un foro del sindicato UGT sobre la Constitución y las relaciones internacionales. Y, durante su intervención, hubo más de una referencia al ex presidente popular, ya que también tomó prestado el término aznarato para decir que "sólo con el aznarato se quebraron las relaciones con Cuba y Marruecos". "Se quebró todo", añadió.

Rodríguez de Miñón es ahora académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Política. De él dijo ayer el director del Correo de Andalucía, Antonio Hernández-Rodicio, quien le presentó ante los asistentes a la conferencia, que "en el tiempo en el que le tocó vivir, hizo lo que tenía que hacer". Fue ponente de la Constitución en 1978, un "parto" que, según Hernández Rodicio, prestigia a toda su generación.

En este sentido, el ex diputado de Alianza Popular añadió que "los constituyentes fuimos parteros de un embarazo del que era padre y madre toda la sociedad española". Y por eso insistió en que la Constitución es de todos, proyecta al Estado como tal y por encima de los territorios y, por tanto, juega un papel importante en las relaciones internacionales.

La transición de España a la democracia, dijo Rodríguez de Miñón, ha fortalecido las relaciones de España con Iberoamérica -privilegiada con respecto a otros países en el caso de Cuba-, EEUU y la OTAN.

Por otro lado, "es claro que nuestra adhesión a la Unión Europea ha sido posible gracias a nuestra democracia", añadió el jurista. Pero también advirtió de que la inmersión de España en la comunidad internacional entraña algunos riesgos para la Carta Magna. "A veces se me acusa de euroescéptico, pero soy eurorrealista", dijo Rodríguez de Miñón para introducir su argumento de que no hay que caer en el error de "someter la Constitución española a todo lo que de Bruselas pueda venir".

Este experto explicó, en la misma línea, que la fracasada Constitución europea erró cuando propuso que el derecho comunitario fuera superior a cualquier otro. La propuesta no fue aceptada en su momento por ningún Tribunal Constitucional, pero ahora el Tratado de Lisboa también recoge la posibilidad de que una decisión tomada por los comisionados europeos "pueda llevarse por delante algunas instituciones constitucionales". Como ejemplo puso Rodríguez de Miñón los colegios profesionales y, en último término, el propio sistema de Seguridad Social español: "... Y no digamos si se llega a la conclusión de que un sistema de Seguridad Social es un impedimento para la libre competencia".

Por otro lado, este padre de la Constitución defendió que el Texto instrumentaliza las relaciones internacionales, entre otras cosas porque su artículo 97 establece que el Gobierno debe dirigirlas. En este sentido, señaló como un "desafío pendiente" la integración de la política exterior en las comunidades autónomas sin caer en la dispersión y sin romper la unidad del poder exterior del Estado.

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