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Todos por Sevilla

Pienso que no hay nadie que pueda dudar de la capacidad de agitación cultural de la que viene haciendo gala Velázquez por Sevilla. Hizo su aparición con motivo de la subasta de Santa Rufina abriendo una cuenta bancaria popular que demostró cómo...

el 16 sep 2009 / 00:02 h.

Pienso que no hay nadie que pueda dudar de la capacidad de agitación cultural de la que viene haciendo gala Velázquez por Sevilla. Hizo su aparición con motivo de la subasta de Santa Rufina abriendo una cuenta bancaria popular que demostró cómo los sevillanos, para eso del arte patrio tenemos -igual que todo el mundo- el corazón en la izquierda y la cartera en la derecha pero puso la ciudad en efervescencia y, en parte, capitalizó el éxito de aquella operación.

Hizo además otra cosa: reavivó la actividad de otras asociaciones similares que desde entonces y junto a ella mueven de vez en cuando el patio. Su reciente propuesta de incorporar a los fondos del Museo de Bellas Artes cuadros dispersos por distintas instituciones, a parte de una propuesta, es a mi entender algo con mucho más valor: es, por un lado, el descubrimiento a la ciudadanía de un patrimonio desconocido para muchos, por otro, un toque de atención a quienes puedan tener la tentación de reservar a las paredes de sus despachos obras de arte que son de todos y también la posibilidad de mentarle los ancestros a quienes privatizaron Tabacalera dejándole pinturas de Goya.

Pero además, la acción de Velázquez por Sevilla está dejando claras otras cosas: en primer lugar que, en lo tocante a patrimonio, no se puede dividir Andalucía en ocho partes iguales; la historia es la historia y Sevilla tiene un acervo mucho mayor que necesita, por tanto, más presupuesto, más personal y más promoción. Y, en segundo lugar, que se van presentando las condiciones para un gran Pacto por la Cultura en el que las administraciones habrán de poner en marcha mecanismos con los que escuchar a todos y las asociaciones tener claro cual es su cometido. Porque seguro que ambas partes pretenden los mismos fines. Sólo falta que unos y otros lo crean.

Antonio Zoido es escritor e historiador.

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