Local

Torres Hurtado. La sociedad civil y las instituciones, según convengan

Dejó huella en su paso por la Delegación del Gobierno en Andalucía. José Torres Hurtado, conocido en sus días como "el tractorista", apelativo que era empleado por sus rivales para minusvalorarle, marcó una impronta muy particular durante su estancia en la Torre Sur de la Plaza de España de Sevilla.

el 15 sep 2009 / 02:06 h.

Dejó huella en su paso por la Delegación del Gobierno en Andalucía. José Torres Hurtado, conocido en sus días como "el tractorista", apelativo que era empleado por sus rivales para minusvalorarle, marcó una impronta muy particular durante su estancia en la Torre Sur de la Plaza de España de Sevilla. Por ejemplo, convirtió la ceremonia de la celebración del Día de la Constitución en un permanente escenario con el que ningunear la representación del poder autonómico, personificada en el mismo presidente de la Junta, Manuel Chaves quien se veía, sistemáticamente, relegado en el protocolo por cualquier "mindundi" llegado de Madrid. Se convirtió en punta de lanza del acoso al que tenía sometido a Andalucía el Ejecutivo central, conforme a las instrucciones que emanaban de una Moncloa en donde José María Aznar había dictado su sentencia de castigo a esta tierra por no votarle. Montó su singular mesa de camilla de los lunes, cita a la que acudían unos cuantos elegidos para marcar las pautas a seguir a lo largo de la semana, entre cafelito y cafelito. Algunas de estas prácticas se atrevió a suprimirlas, por cierto, su sucesor, Juan Ignacio Zoido no sin más de una dificultad añadida.

En contra de policías y fiscales

Los socialistas no le prestaban atención y, confiados, pensaban que se iba a estrellar en Granada. Ocurrió exactamente lo contrario y ahora, asentado en una plácida mayoría absoluta, gobierna en la ciudad llevándose por delante a todo aquel que se le convierta en un obstáculo. Y eso sí, a su estilo, nada de mensajes sofisticados sino con la sencillez que le caracteriza de hombre de pueblo. Si todo un Comisario de Policía acomete una serie de investigaciones para esclarecer un claro caso de corrupción en un ayuntamiento gobernando por un edil del PP, pues entonces, lejos de respetar el trabajo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, se dedica a arremeter contra sus mandos a los que les atribuye un partidismo descarado en favor de sus contrincantes. O sea, aquel que ha estado al frente de policías y guardias civiles en Andalucía, piensa que sus actuaciones pueden estar mediatizadas por el poder político de turno. La verdad es que si estas apreciaciones vienen de él, teniendo en cuenta su experiencia, a saber qué hizo en sus tiempos de delegado gubernativo.

Ahora descubre la sociedad civil.

Pero no se queda ahí. Ahora el blanco de sus críticas se centra nada menos que en los Fiscales granadinos, que han presentado una denuncia contra un constructor, amigo de la casa, el ex gerente de Urbanismo y otro funcionario del ayuntamiento granadino. Se trata de averiguar si han cometido delitos de prevaricación y cohecho. Nada de guardar las apariencias y reclamar respeto a la independencia de nuestro sistema judicial. Torres no sólo defiende la inocencia de los denunciados sino que, además, se dedica a arrojar sombras sobre los fiscales al hacer suyas las críticas de los constructores. Las interpreta como propias de la sociedad civil, dice, y arremete contra ellos, tachando su actuación de parcial. ¿Será ésta una muestra más del régimen que dice el PP que existe en Andalucía?

  • 1