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Torrijos amenaza con recortar los veladores tras la queja de los bares

Los bares de la Alameda se plantaron el miércoles frente al Consistorio, al que criticaron con dureza por montar fiestas mientras sus licencias de veladores siguen paralizadas. Pero la respuesta de IU ha sido contundente: amenaza con dar marcha atrás en la ampliación del número de mesas.

el 15 sep 2009 / 08:37 h.

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Los bares de la Alameda se plantaron el miércoles frente al Consistorio, al que criticaron con dureza por montar fiestas mientras sus licencias de veladores siguen paralizadas. Pero la respuesta de IU ha sido contundente: amenaza con dar marcha atrás en la ampliación del número de mesas que había negociado con los bares, porque cree que han iniciado un pulso para lograr más beneficios.

La brecha se reabre. El primer teniente de alcalde, Antonio Rodrigo Torrijos, se mostró muy "disgustado" por las declaraciones de los hosteleros de la Alameda, que acusaron al Consistorio de "competencia desleal" por permitir fiestas en el bulevar mientras a ellos se les restringen los horarios y los permisos para tener mesas en la calle, y atribuyeron a todo ello el 50% de pérdidas que dicen haber registrado.

Torrijos lo ve justo al contrario: IU tendió la mano a los hosteleros y amplió el número máximo de veladores que se permitirían en cada bar cuando se inaugure el bulevar, pero los dueños, que no llegaron a firmar el acuerdo alcanzado hace ya dos meses, tratan ahora de apretarles las tuercas, vino a decir.

"Nosotros fijamos como criterio un velador por cada metro de fachada hasta un máximo de 10 por bar, lo que daba un total de 274, porque por ellos se hubieran puesto 4.000 y había que garantizar el paso de los ciudadanos. Y negociamos bar por bar, hasta lograr un acuerdo con 32 de los 33 bares, ya que uno se oponía. Ampliamos a 12 veladores, llegando a 310, pero desde entonces estamos esperando a que firmen y en vez de eso salen con unas declaraciones que no se corresponden con la realidad. Pues si no hay acuerdo, nos quedamos como estábamos, con 274 mesas, y se acabó", censuró Torrijos en tono tajante.

El concejal mostró repetidamente su malestar en una charla posterior a un acto oficial, ya que, a su juicio, las mejoras promovidas por el Ayuntamiento están beneficiando mucho a los bares, "que ahora quieren sacar todavía más tajada". Censuró las formas, porque no se han dirigido a él, pero también el discurso.

Los hosteleros de la Alameda, a través de su portavoz, José Manuel Palomino, se atribuyen el resurgir de un bulevar que fue coto privado de prostitución y drogas, ahora copado por negocios de diseño, y critican una actitud municipal que los aboca a perder dinero e incluso al despido de trabajadores, porque la Policía los controla de forma muy estricta para hacer cumplir la Ley Antibotellona -como si fuera a "pillarlos", se expresó- y los horarios de los veladores son demasiado cortos. Palomino llegó a decir que los estaban tratando como a delincuentes, en un discurso especialmente encendido.

Pero Torrijos sólo admitió que el retraso en la finalización de las obras del bulevar perjudica a todos -como también le habían echado en cara los bares- e insistió en que confía en que acaben pronto, tras solventarse el enésimo problema, esta vez con un transformador. Sobre todo lo demás, negó la mayor: reiteró que estos establecimientos están siempre llenos de público como para quejarse de que las barras montadas para las fiestas celebradas en el bulevar les estén restando clientela, y recordó que gracias a la remodelación municipal ahora hay mucha más gente en la Alameda y de mayor poder adquisitivo.

Además, recordó que si bien es cierto que la concesión de veladores está congelada, también lo es que se les sigue permitiendo sacar mesas a la calle, aunque no hasta tan tarde, algo que cambiará cuando comiencen a pagar las tasas y cada uno pueda elegir la tarifa que crea adecuada.

Ésa es una de las quejas de bares y restaurantes, que aseguran que la Policía cierra los locales a la una, algo claramente insuficiente dada la hora tardía a la que la gente sale a la calle en verano por el calor.

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