Economía

Trabajadores al filo de la navaja

Astilleros, Pickman, Fundiciones Caetano y la base de Morón aguardan una solución, en algunos casos, tras años de conflictos.

el 31 oct 2010 / 20:42 h.

Un sindicalista habla a sus compañeros en una protesta en las instalaciones de Astilleros de Sevilla.
Incertidumbre y desesperación a causa del trabajo -o más bien la falta de él- son dos sentimientos que inundan multitud de hogares sevillanos en estos días que corren, en los que la estabilidad laboral es más que un sueño. La pesadilla se ha instalado en las mentes de trabajadores de varias empresas históricas de la provincia, que viven desde hace meses -en algunos casos años- conflictos sin cerrar y que ven cómo su futuro pende de un hilo.

 

2004. Aquí comienza el germen de la situación actual a la que se enfrenta la plantilla de Astilleros de Sevilla. Fue entonces cuando la UE declaró ilegales unas ayudas del Gobierno de Aznar a estas instalaciones, lo que conllevó la obligación de privatizar cuatro en toda España, una de ellas, la de Sevilla. Arrastró problemas de liquidación que comenzaron a evidenciarse en septiembre del pasado año. En otoño, prácticamente todas las empresas auxiliares se fueron a causa de los impagos. Lo siguiente fue la paralización de la actividad en diciembre y la consecuencia: una plantilla que ve cómo trabajo hay, pero no puede hacer nada.

Entonces se plantean dos alternativas. Por un lado, la liquidación del astillero. Por el otro, que los derechos políticos pasaran a la Junta y que ésta se hiciera cargo de encontrar inversores para dar una salida a una instalación "donde trabajo hay", aseguran desde el comité de empresa. Esto último es lo que finalmente sucede.

En junio, a través de un Expediente de Regulación de Empleo extintivo, 84 de los 244 trabajadores que conformaban la plantilla de la factoría, se marchan. Son lo más antiguos, y aún están a la espera de que se les concedan las prejubilaciones a las que se comprometió la SEPI cuando negoció la privatización del astillero con Izar, según fuentes del comité de empresa. El resto, 160 personas, está sujeto a un ERE temporal, y a esta cifra hay que sumar otras 21, provenientes de la industria auxiliar interna de la instalación.

En estos momentos, "hay un compromiso de la Junta por mantener la actividad", aunque aún no se ha materializado a falta de un inversor que se haga cargo del astillero. La semana que viene continuarán las reuniones para buscar una solución.

A febrero de 2009 hay que remontarse para ver el comienzo del drama en otra de las firmas con más solera de Sevilla: Pickman-La Cartuja. Es entonces cuando suspende la producción al no poder hacer frente a los pagos y en abril cuando lleva a cabo un ERTE. El primero, de cuatro meses, aunque la plantilla ya acumula un año y medio en esta situación. Y recientemente se ha aprobado un mes más. En total, 105 afectados por la suspensión temporal, que incluso han presentado a la Junta -que busca una salida a través de un inversor- la opción de formalizarse como cooperativa o una Sociedad Anónima Laboral (SAL).

"Los más jóvenes ya han agotado sus prestaciones y se viven situaciones angustiosas", señalan fuentes del comité de la fábrica de loza. En estos momentos, hay un grupo interesado en la fábrica y un empresario, "que negocian con la Junta para quedarse con el paquete de acciones".

A la espera del inversor. A febrero de 2009 hay que irse también para contar otro de los conflictos laborales que más eco han tenido en los últimos meses en la provincia, concretamente en Guillena, el de Fundiciones Caetano.

Fue entonces cuando se produjo un ERE suspensivo para su plantilla, que concluyó con otro extintivo en julio de ese año, cuando la empresa pasó a liquidarse. "Ahora estamos a la espera de ver si la oferta presentada por un grupo inversor vasco es viable; la estudia IDEA", indican fuentes sindicales. Entonces fueron 100 los afectados por el cierre, que se fueron al paro, de los que 70 se incorporarían "inmediatamente" si se reactiva la actividad en la planta.

Y en Morón, los trabajadores de la base tienen el corazón en un puño. Un ERE planea sobre 286 de sus 594 empleados, el 48,6% debido a que "la misión americana en la base se va a reducir".

La empresa que cuenta con el contrato de mantenimiento de la instalación, Vinnell, Brown & Root LLC (VBR), planteó ya la posibilidad a su entrada el pasado agosto. El ERE, presentado el 18 de octubre, está negociándose y en la lista hay desde trabajadores de 24 años hasta otros que llevan 35 en la empresa.

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