Economía

«Trabajo no falta a pesar de la crisis»

La gerente de Muebles Salteras asegura que la coyuntura les está afectando, aunque menos que a la media del sector, mientras lleva a cabo proyectos de amueblamiento en Marruecos. Foto: Javier Díaz.

el 15 sep 2009 / 11:19 h.

La empresa que dirige junto a su hermano es una institución en el municipio. La gerente de Muebles Salteras asegura que la coyuntura les está afectando, aunque menos que a la media del sector, mientras lleva a cabo proyectos de amueblamiento en Marruecos.

-¿Por qué en Salteras?

-La nuestra es una empresa familiar que fundó mi padre hace 35 años y la montó en su pueblo. Comenzó siendo una pequeña tienda de muebles, aunque luego pegó el salto a una más grande en las afueras de la localidad, en el año 1978, cuando Salteras tenía poco más de 2.000 habitantes. Al principio los clientes eran del pueblo y de los alrededores, aunque luego vinieron de otros lugares gracias al boca a boca y a la publicidad.

-¿Cuál ha sido la evolución de la empresa?

-El gran salto tuvo lugar en un momento bueno para el sector del mueble. Avanzamos cuando se abrió la segunda tienda, un acontecimiento que tuvo lugar en 1987 con los beneficios que proporcionó la primera. Las cosas empezaron a funcionar y se hizo la fusión de las dos tiendas en 1998. Coincidió con el boom inmobiliario y eso nos ayudó en este momento.

-¿Y la crisis de 1992 les afectó?

-Sí, como a todo el mundo, aunque fuimos capaces de reponernos.

-¿Y ahora están preparados para afrontar la actual?

-Sí, es bastante parecida. En esta ocasión estamos intentando mantenernos, a pesar de que sabemos que las cosas no están muy bien. En cualquier caso, no nos falta el trabajo, de hecho la plantilla sigue siendo la misma que antes de que comenzara la crisis.

-¿Cómo lo notan sus cuentas?

-Las ventas han bajado algo, alrededor de un 5% respecto al año pasado. No podemos quejarnos mucho porque no nos van tan mal las cosas, aunque igual dentro de seis meses hablamos de otra situación. Evidentemente, nos gustaría tener una estela de crecimiento, pero con lo que se escucha por ahí, no vamos mal.

-¿Tiene que ver con el perfil de cliente de Muebles Salteras?

-Creo que sí. Nuestro perfil es medio o medio-alto por el tipo de mueble que trabajamos y a lo mejor este tipo de cliente se enfrenta sin tantos problemas a una situación como la actual. De todos modos, hemos bajado también los precios para que haya más gente que tenga acceso a nuestros productos.

-¿Ahora hay más ofertas?

-Tenemos ofertas siempre, aunque es cierto que ahora hay más que nunca y muchas facilidades de pago, sin intereses, con regalos para ayudar al máximo al cliente.

-¿Ha notado un repunte de la morosidad por la coyuntura?

-La verdad es que no estamos notando que la gente esté dejando de pagar. Al menos las financieras con las que trabajamos no no han advertido de nada de eso. Sí nos han comentado que hay algunas empresas del sector que están teniendo problemas en ese sentido, pero nosotros no.

-¿La crisis les ha permitido hacer inversiones?

-Hemos comprado una finca de 40.000 metros cuadrados en Bollullos de la Mitación, en el lugar donde se supone que se creará el centro del mueble. Por ahora tenemos sólo los suelos y estamos a la espera de la decisión de las administraciones competentes para que nos den los permisos y comenzar a construir. La tienda actual nuestra en Salteras cuenta con 12.000 metros cuadrados, así que supondrá una fuerte subida, también de empleo y esperamos que de público.

-¿Qué supone que la firma sea familiar?

-Aquí vamos todos a una y los beneficios que obtenemos se invierten siempre en la empresa. Ahora estamos al cargo mi hermano y yo y hay un tercero que no se dedica a la empresa.

-¿Qué previsiones de cierre manejan para este año?

-El pasado facturamos 7,2 millones de euros y barajamos alcanzar a final de 2008 una cifra similar, contando con el 5% de caída.

-¿El otoño será duro?

-Para el sector del mueble es un momento bueno, son los meses de más ventas, aunque no sé por qué. Seguramente porque la gente reorganiza su casa para el invierno y porque empiezan a comprar los muebles las parejas que se casan en primavera.

-¿Notan mucho el efecto Ikea?

-Al principio temíamos que el efecto fuera mayor, aunque después nos dimos cuenta de que el público objetivo de Ikea no tiene nada que ver con el nuestro. No son competencia directa.

-¿Han trabajado con proyectos llave en mano?

-Hemos tenido muchos proyectos en los últimos años. A veces hasta 12 promociones en un mes.

-¿Y cómo está esa rama de negocio en la actualidad?

-En estos momentos tenemos un proyecto de amueblamiento en Marruecos, de casi 300 viviendas. En cualquier caso, no con una empresa andaluza, sino del norte, que se puso en contacto con nosotros para desarrollar la iniciativa. Allí no se nota tanto la crisis inmobiliaria como en Andalucía.

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