Economía

Trajes de gitana mezclados con banderas sindicalistas

La manifestación del Primero de Mayo tuvo un aire especial en Sevilla, donde la clásica jornada de celebración del Día del Trabajo coincidió con el viernes de Feria. Y fue ésta razón más que de sobra para que varias muchachas, bandera roja y blanca de CCOO en mano, recorrieran las céntricas calles por las que pasó la concentración vestidas con el tradicional traje de flamenca, para acudir, posteriormente, al Real de Los Remedios.

el 16 sep 2009 / 02:07 h.

La manifestación del Primero de Mayo tuvo un aire especial en Sevilla, donde la clásica jornada de celebración del Día del Trabajo coincidió con el viernes de Feria. Y fue ésta razón más que de sobra para que varias muchachas, bandera roja y blanca de CCOO en mano, recorrieran las céntricas calles por las que pasó la concentración vestidas con el tradicional traje de flamenca, para acudir, posteriormente, al Real de Los Remedios.

A pesar de la simultaneidad de los dos acontecimientos y de que además es puente y muchos optan por abandonar la ciudad en favor de la playa, la manifestación, que salió de la Plaza de La Encarnación y culminó en la del Duque, consiguió arrastrar a un mayor número de personas que el pasado año, según CCOO.

En cualquier caso, la presencia de sindicalistas fue menor que en otras ciudades españolas debido a que UGT no compartió convocatoria con CCOO, ya que optó por celebrar una asamblea en su sede. En concreto, acudieron varios cientos de personas, un millar según la Policía y unas 2.000 según los convocantes.

"La unidad de acción entre los dos sindicatos es ahora más fuerte que nunca", destacó el secretario provincial de CCOO, Alfonso Vidán, que portaba junto a otros compañeros (también su antecesor en el puesto, Rafael Fernández Serra) la pancarta que abría la manifestación, que llevaba el lema Por el empleo, la inversión pública y la protección social.

Detrás de ella, otras con mensajes reivindicativos de trabajadores de empresas que están padeciendo los sinsabores de la sangría laboral de los últimos meses, como los de Pickman-La Cartuja o Adolfo Domínguez. La sección de construcción de CCOO, Fecoma, reivindicaba por su parte la jubilación a los 60 años para los albañiles, mientras que los mineros de Boliden insistían "en el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con la Junta". Asimismo, un grupo de trabajadores inmigrantes portaba una pancarta para defender a este colectivo en un momento como el actual, que les afecta "especialmente".

Todo ello acompañado por tambores y pitos y mientras los participantes coreaban distintas consignas, entre las que destacaba la que llamaba a una gran movilización: "Así, así, ni un paso atrás, contra los despidos, huelga general". "Viva la lucha de la clase obrera" o "Trabajo sí, paro no", fueron otras de las lanzadas en la marcha.

Acompañaron a las banderas de CCOO algunas tricolores republicanas y del PCE. Además de los responsables de las sectoriales del sindicato, acudieron entre otros rostros conocidos, el presidente ejecutivo del PCE, Felipe Alcaraz, el primer teniente de alcalde de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos (IU), y el resto de ediles de este partido en la capital (Josefa Medrano, José Manuel García y Jon Ánder Sánchez).

Pero no fueron sólo los sindicatos de clase y los partidos de izquierda los que hicieron ayer un llamamiento a la patronal para pedir que se alejen de su discurso actual. El cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, subrayó ayer que existe "sobre todo en el ámbito laboral, una más que justificada inquietud, en gran parte provocada por la flexibilidad del trabajo y la precariedad del empleo"

En su carta pastoral con motivo de la festividad de San José Obrero, Amigo Vallejo destacó que "las repercusiones que todo ello provoca en el individuo y en la familia son de inseguridad y no poco temor ante lo que se avecina", algo que "no nos puede dejar indiferentes, sino que exige no pocos cambios en las actitudes y en las acciones a emprender".

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