Economía

'Tras un diciembre muy bueno, enero de caídas. Lo peor es esta brusquedad'

El sector del automóvil es un indicador de cómo va la economía y ésta no pasa por su mejor momento. El consejero delegado del concesionario Viuda de Mariano Terry reconoce las dificultades, aunque asegura estar listo para invertir cuando pase el huracán. Foto: G. Barrera

el 15 sep 2009 / 07:05 h.

El sector del automóvil es un indicador de cómo va la economía y ésta no pasa por su mejor momento. El consejero delegado del concesionario Viuda de Mariano Terry reconoce las dificultades, aunque asegura estar listo para invertir cuando pase el huracán.

-¿Cuál ha sido la evolución de Viuda de Mariano Terry?

-Es una empresa familiar y vamos por la tercera generación. La empresa empezó en 1939 como una firma pequeñita en el centro, en la calle Alemanes, y poco a poco fue creciendo. Actualmente, llevamos 70 años funcionando. Mi padre, que es el presidente del consejo de administración, anterior director, se ha llevado 50 años dirigiendo la empresa. Es el concesionario más antiguo de los que funcionan en Sevilla. Cuando estábamos en Alemanes, se vendían motocicletas, juguetes, lavadoras?prácticamente lo que menos se vendían eran coches. Después Citroën empezó a crecer y nosotros con la marca.

-¿Cuándo da el salto la empresa?

-De la calle Alemanes se va a Luis Montoto, donde estuvimos muchos años y en los setenta fue cuando la empresa experimentó un gran impulso y cuando se hacen las instalaciones de Carretera Amarilla, donde estamos actualmente. A partir de ahí, hemos seguido creciendo. Ahora tenemos unos 30.000 metros.

-¿Quieren ampliarlas?

-Recientemente hemos realizado una inversión para ello, hace dos años. Sacamos unos 7.000 metros para ampliar y modernizar el taller, que se nos había quedado pequeño. Ésa es la primera fase de un proyecto que tiene tres partes. Como la situación es de incertidumbre, está un poco parado.

-¿Cuáles son los proyectos a corto y medio plazo?

-La idea es terminar de trasladar el taller, ampliar el departamento de piezas de recambio y las exposiciones, modernizar la fachada y, en un futuro, a medio o largo plazo, ampliar las instalaciones en otras zonas que queremos cubrir, como Dos Hermanas o el Aljarafe. En la primera de ellas estamos ya, pero queremos aumentar. La idea era hacerlo ya, pero ante la situación sería un poco imprudente. Pero nada más que esto se recupere un poco, iremos allí.

-¿En que recortará la firma?

-Cuando vas creciendo, te metes en gastos que luego ves que no son necesarios. Éste es el momento de plantearse cuáles son los gastos que hay que reducir. La política que ha seguido la empresa es la de reinversión. No reparte dividendos, al ser familiar, y eso ha servido para que la empresa se haya ido capitalizando, por lo que tenemos recursos para hacer inversiones, pero el momento no acompaña para hacer una desorbitada, como requiere un concesionario. No tiene prácticamente endeudamiento. Tenemos un fondo de maniobra positivo y alto. Eso nos permite afrontar saneadamente lo que tenga que venir, y podemos empezar a invertir inmediatamente en cuanto se recupere.

-¿Nunca habéis pensado abrir el campo a otras marcas que no fueran Citroën?

-No. Siempre nos ha ido bien con la marca, con la que trabajamos desde el principio. Ha habido momentos malos de la marca, cuando se fusionó con Peugeot, y entonces hubo ofertas de otros fabricantes de vehículos y, sin embargo, mi padre mantuvo la fidelidad a Citroën. Ahora mismo somos líderes del mercado y primera marca en Sevilla.

-¿Qué posición ocupa Viuda de Mariano Terry en la marca?

-En ventas, somos el mayor de Europa de Citroën, con 4.000 vehículos nuevos y 1.000 usados y una facturación de 78,5 millones en 2007. Este año será menor.

-¿Cómo está afectando la desaceleración a la compañía?

-El principal problema que veo es la brusquedad. Cerramos un diciembre muy bueno y en enero ya notamos la caída. Cuando experimentas una caída que es progresiva, vas adaptando las estructuras y los costes a ella, pero cuando encuentras de un día para otro que se caen las ventas, esas estructuras no se pueden adaptar al mismo ritmo. Ahora lo que estamos intentando es adaptarnos a la situación. Pretendo cerrar el año con una caída de entre el 20% o el 25%.

-¿Y lo ha notado en un tipo de vehículo en particular, por el perfil del cliente?

-Citroën es una marca generalista, no es Premium, que sí está notándolo más. El perfil del cliente sigue siendo el mismo. Pero las entidades financieras ponen ahora más muchos más problemas. La crisis bancaria nos afecta directamente porque el 90% de los vehículos que se venden vienen financiados. Cuando los bancos cierran el grifo, la cosa se torna mucho más complicada. Y se ha creado una incertidumbre más allá de cómo realmente estaba la economía.

-¿Y en el servicio postventa se está notando la coyuntura actual?

-Se ha notado. Antes nos íbamos a 15 o 20 días para dar una cita y ahora vamos cubriendo lo que va entrando. De momento está completo y va bien. Citroën es una marca que, como ha estado vendiendo mucho, ha generado un parque de clientes que está en la calle y que tiene que tener un mantenimiento. Aunque caigan las ventas, el taller no lo hace igual. Normalmente cuando las ventas caen por un periodo de crisis, aumenta el taller, pero estamos en una situación atípica. Así como suele crecer la venta de vehículos usados y nosotros nos hemos mantenido.

-¿Cuándo prevé que pueda remontar el negocio?

-La idea es que para el segundo semestre de 2009 empiece a remontar. Aunque yo creo que será a partir del año siguiente.

-¿Le va a afectar en el tema de personal?

-Nos puede afectar en las contrataciones. De momento, despidos no hay planteados, aunque sí sé que hay otros concesionarios que están con expediente de regulación, pero no llegamos a eso. El parque de vehículos que hay generado es importante y esos coches hay que repararos y las previsiones es que no se eche a nadie. Ahora mismo hay 110 personas trabajando.

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