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Tres años de cárcel por causar el atropello mortal de un joven

Lo persiguió azuzándolo con una botella hasta que saltó una mediana y fue arrollado.

el 06 jul 2010 / 16:17 h.

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El Juzgado Penal 13 ha condenado a tres años y tres meses de prisión a J.A.P., el joven acusado de amenazar en un botellón en Los Remedios a un menor de 17 años que, "presa del pánico", huyó corriendo y fue atropellado mortalmente en la avenida Carrero Blanco por un turismo que no pudo evitar el golpe.

El suceso, que se produjo de madrugada en octubre de 2008, causó una enorme conmoción en el Aljarafe porque la víctima era vecino de San Juan y jugador del Atlético Libertad, el equipo de primera juvenil de Mairena.

La sentencia condena al joven, que está en libertad provisional, por los delitos de lesiones y amenazas y por una falta de homicidio imprudente, informaron a Europa Press fuentes judiciales. La acusación particular no recurrirá, aunque pedía seis años de cárcel en total, al considerar que el fallo "está bien elaborado y perfectamente justificado".

El fiscal pedía cinco años por los delitos de lesiones y amenazas y una indemnización a los padres de la víctima de 81.350 euros, y de 6.208 euros a un amigo del fallecido también agredido.

El atropello ocurrió tras una discusión entre grupos de jóvenes que estaban de botellona en Los Remedios, junto al Club Náutico. Dos jóvenes se acercaron a otro grupo "pidiendo un cigarro", lo que provocó "un enfrentamiento verbal" que no tuvo consecuencias. Pero al ir a coger el autobús, el grupo en el que se encontraba la víctima se topó de nuevo con la gente con la que había discutido y se inició una pelea "con botellas de cerveza" en la que resultaron lesionados dos amigos de la víctima, aunque no se ha aclarado quién causó las heridas.

El ahora condenado "lanzó un golpe con su botella al brazo de otro amigo del fallecido, que le provocó heridas que tardaron en sanar 89 días", delante del menor, que "al ver lo sucedido a su amigo y presa del pánico, por la agresividad que mostraban el acusado y su grupo, emprendió la huida siendo perseguido" por el acusado. El menor llegó corriendo a Carrero Blanco, donde su perseguidor le seguía de cerca con la botella en la mano. Eso hizo que no tuviera "más opción" que cruzar la avenida y, "como ni aún así el acusado cejaba en su persecución y viéndose alcanzado al llegar a los quitamiedos", "no tuvo más remedio que saltar por encima de ellos", cayendo ante un coche que circulaba de forma correcta y que no pudo "evitar el golpe" mortal.



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