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Tres de cada cuatro poblaciones están en números rojos

Los municipios de la Gran Sevilla reconocen sin tapujos que no tiene dinero y piden ayuda para sacar adelante sus arcas municipales. Tres de cada cuatro municipios del área metropolitana esperan el auxilio de la Diputación de Sevilla, aunque sea a costa de admitir que sus cuentas tienen un remanente de tesorería negativo.

el 15 sep 2009 / 11:21 h.

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Los municipios de la Gran Sevilla reconocen sin tapujos que no tiene dinero y piden ayuda para sacar adelante sus arcas municipales. Tres de cada cuatro municipios del área metropolitana esperan el auxilio de la Diputación de Sevilla, aunque sea a costa de admitir que sus cuentas tienen un remanente de tesorería negativo.

Las arcas municipales de los pueblos del área metropolitana están vacías. De hecho, 33 de los 46 municipios de la Gran Sevilla han reconocido sin tapujos que no tienen dinero y recurren, por ello, a las subvenciones que, en el marco de un nuevo programa, concederá la institución provincial para los consistorios que se encuentran en apuros económicos. La situación es asfixiante sobre todo en el Aljarafe, donde municipios de menos de 5.000 habitantes reconocen deudas por encima del millón de euros, principalmente a proveedores.

Las pocas administraciones locales que han mantenido el tipo en la Gran Sevilla son sobre todo las de mayor potencial y población. Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, La Rinconada y Tomares están entre los que no han pedido las subvenciones del Programa de Ayuda Financiera por una razón bien clara: tienen las cuentas, por el momento, saneadas.

Pero hasta en este punto hay excepciones, como Los Palacios y Villafranca, Utrera, Camas, Mairena del Aljarafe, Castilleja de la Cuesta o Carmona, que sí han aportado la documentación pertinente para percibir las ayudas. La lista de afortunados -sin cuentas con números rojos- la completan Albaida del Aljarafe, Castilleja del Campo, Espartinas, Gerena, Guillena, Mairena del Alcor y Salteras, según la información aportada por las propias administraciones locales.

El resto está sufriendo la delicada situación de las haciendas locales, agudizada por la crisis del ladrillo. "Hemos pedido la ayuda sabiendo que tenemos que afrontar unos pagos inaplazables", confiesa el alcalde de Santiponce, José Peña (PSOE). Sólo es un caso más de la larga lista de alcaldes, que achacan su falta de liquidez a dos razones: la prestación durante años de más servicios de los que pueden asumir y la falta de una ley de financiación de las haciendas locales.

Entre los solicitantes de las ayudas hay varios que ya se acogieron al fondo extraordinario de 4,5 millones de euros que dispuso la institución provincial a finales del pasado año.

Pero el área metropolitana no es la única damnificada por las deudas. Grandes poblaciones como Lebrija, Écija, Lora del Río, Osuna o Cazalla de la Sierra también han admitido que tienen remanente de tesorería negativo.

Por ello habrá que hilar fino a la hora de distribuir unas ayudas que no alcanzan los nueve millones de euros. Una empresa algo complicada a sabiendas de que la previsión de la institución provincial era aliviar la falta de liquidez de 30 a 45 municipios y se ha topado a la vuelta de las vacaciones con 83 solicitudes.

Como mensaje de tranquilidad, fuentes del área de Hacienda confirmaron que hay peticiones que incumplen un requisito fundamental, que es tener en su última liquidación un remanente de tesorería negativo, lo que les priva automáticamente de percibir unas ayudas que van desde los 30.000 hasta los 600.000 euros.

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