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Tres 'erasmus' de la Hispalense sufren pérdidas materiales

Tres estudiantes de la Universidad de Sevilla que se encontraban en L´Aquila con una beca Erasmus han tenido que ser rescatados, tras verse atrapados por el terremoto.Los trabajos de extradición de Manuel Benítez, Alberto Carrasco y Sergio Hurtado están siendo coordinados por el Vicerrectorado de Relaciones Institucionales.

el 16 sep 2009 / 01:01 h.

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Tres estudiantes de la Universidad de Sevilla que se encontraban en L´Aquila con una beca Erasmus han tenido que ser rescatados, tras verse atrapados por el terremoto.

Los trabajos de extradición de Manuel Benítez, Alberto Carrasco y Sergio Hurtado están siendo coordinados por la vicerrectora de Relaciones Institucionales, Lourdes Munduate, que está en contacto directo con la familia de los alumnos. La llegada a Sevilla estaba prevista a la 1.00 vía Roma, según la Hispalense. Los sevillanos se encuentran bien pero han sufrido diferentes pérdidas materiales a consecuencia del seísmo.

Los estudiantes forman parte del grupo de 25 españoles que se encontraban en la zona. Todos ellos fueron trasladados ayer por la tarde a la capital italiana, desde donde intentarán tomar un vuelo de regreso a España. Los 25 españoles se ayudaron entre sí para poder salir ilesos de esta catástrofe, explicaron a Efe los evacuados. Entre ellos se encuentran personas de siete comunidades y una ciudad autónoma: Madrid, Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía y Melilla.

Uno de los supervivientes, el sevillano Manuel Benítez, saltó desde la ventana de su casa, en un segundo piso, para escapar del edificio, que corría peligro de derrumbarse. Su casa se encontraba en el centro histórico de L'Aquila, la zona más afectada de la ciudad, y tras despertarse a causa del sismo, comprobó que la puerta blindada estaba doblada y no era posible salir.

Él y sus compañeros intentaron "romper uno de los muros de la casa con un martillo", sin resultado, y tuvieron que permanecer dentro durante casi dos horas y aguantar "12 o 13 réplicas". Otro de los estudiantes españoles residentes en la ciudad, con el que Benítez habló por teléfono, fue quien les proporcionó una cuerda que ataron a una mesa de gran peso que se encontraba en la casa y por medio de la cual descendieron hasta la calle.

Los 25 españoles se encontraron y ayudaron por teléfono móvil para reunirse en una plaza, donde esperaron a la llegada del autobús fletado por el Consulado español en Nápoles (sur de Italia). "La iglesia estaba en el suelo, había un metro de escombros delante de su puerta y gente en el suelo sangrando, porque los coches de bomberos y las ambulancias no podían llegar", relató Benítez.

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