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Tres esquiadores mueren sepultados por una avalancha de nieve en Huesca

Tres esquiadores murieron ayer tras ser sepultados por un alud de nieve en la estación de esquí de Formigal (Huesca). Dos de ellos fallecieron durante las labores de reanimación posteriores a su rescate y un tercero fue hallado ya sin vida. El INM había avisado del riesgo de aludes.

el 14 sep 2009 / 22:15 h.

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Tres esquiadores murieron ayer tras ser sepultados por un alud de nieve en la estación de esquí de Formigal (Huesca). Dos de ellos fallecieron durante las labores de reanimación posteriores a su rescate y un tercero fue hallado ya sin vida. El INM había avisado del riesgo de aludes.

Los deportistas se encontraban fuera de la zona de pistas señalizada, en un área conocida como la mina del pico Anayet. Montañas de Aragón (Aramon), gestora de la estación de Formigal, habilitó de inmediato un teléfono, el 976 229 132, para atender las llamadas de personas que requirieran información.

Una de las tres personas fallecidas como consecuencia del alud, es un trabajador de la estación de esquí de Formigal, Miguel Ángel Rodríguez, de 32 años, y vecino de Zaragoza. Las otras dos personas muertas son Daniel O.E., de 36 años, y vecino de San Sebastián, e Íñigo Enrique Z.G., de 32 años, y con domicilio en Álava, según la Delegación del Gobierno en Aragón.

En la zona trabajaron los equipos de rescate de la estación, la Guardia Civil de Jaca y de Panticosa con perros especializados en avalanchas y el 112, así como los Bomberos del Alto Gállego. Fuentes del Instituto Armado descartan que hubiera más personas sepultadas. Sobre las 12.00 horas fue localizado el primer esquiador y 20 minutos después un segundo. Hacía la 13.30 fue encontrado el cuerpo del tercer esquiador, ya fallecido bajo la nieve. Un portavoz de los servicios de rescate aclaró que fue una intervención "rápida y eficaz" que permitió localizar en una hora y con la ayuda de los perros a la primera de las víctimas.

Riesgos. El riesgo de aludes había sido fijado para ayer en el nivel 4, es decir, alto. Había una gran afluencia de público en la estación de Formigal, debido a la abundancia de nieve y al buen tiempo, con sol, y la mayor parte de esquiadores ni siquiera se percataron del suceso. El Instituto Nacional de Meteorología (INM) avisó de la posibilidad de aludes, incluso por sobrecargas débiles, en zonas altas del Pirineo aragonés y navarro, según datos recogidos por Europa Press.

"En las zonas altas, especialmente en las pendientes menos soleadas, donde la evolución de la nieve es mas lenta, el manto se halla más débilmente estabilizado y además debe tenerse presente que en numerosos lugares contiene estratos internos cuyo origen pudo ser la escarcha de profundidad, o bien las placas de rehielo o de viento sepultadas, y que podrían actuar como planos de deslizamiento en caso de ceder los anclajes de las capas superiores", señala el aviso, válido hasta las 24 horas de ayer.

Así pues, se preveían en las vertientes con pendiente favorable el posible desencadenamiento de aludes incluso por sobrecargas débiles. Además, el INM alertó de que el riesgo podía verse acentuado por la presencia de estructuras susceptibles de desplome o rotura, tales como cornisas y placas de viento, en las cercanías de las cuales es preciso extremar las precauciones.

El Grupo Aramón, empresa participada por el Gobierno aragonés e Ibercaja, así como la estación de esquí Formigal que pertenece a este grupo, "lamentan profundamente este suceso, y quieren transmitir su solidaridad a los familiares de las víctimas", según señalaron en un comunicado publicado por la tarde.

El portavoz de los efectivos de rescate, quien informó de que se están investigando las causas del suceso, pidió "respeto y cuidado en la montaña" y recordó que en las dos últimas noches ha caído mucha nieve que no está compacta y por tanto no es recomendable esquiar fuera de pistas porque "el monte no está en sus mejores condiciones".

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