Cultura

Tres orejas para Espartaco en el aniversario de su alternativa

Espartaco festejó ayer el XXX aniversario de su alternativa con una tarde grandiosa. El diestro de Espartinas y el valenciano Enrique Ponce abrieron la puerta grande y pasearon tres orejas cada uno en la segunda de Pontevedra. El sevillano con un toro bravo, fuertemente ovacionado, y el primero con un toro manejable pero sin fondo premiado exageradamente con la vuelta al ruedo.

el 16 sep 2009 / 06:37 h.

Juan Antonio Ruiz Román Espartaco festejó ayer el XXX aniversario de su alternativa con una tarde grandiosa. El diestro de Espartinas y el valenciano Enrique Ponce abrieron la puerta grande y pasearon tres orejas cada uno en la segunda de Pontevedra. El sevillano con un toro bravo, fuertemente ovacionado, y el primero con un toro manejable pero sin fondo premiado exageradamente con la vuelta al ruedo, según informa el portal de información taurina www.burladero.com.

Lo cuidó el valenciano y la brega de Mariano de la Viña fue buena. Apostó por él y se lo sacó a los medios y comenzó su faena templado, dejando la muleta siempre puesta. Pese a ello, al de Alcurrucén le costó repetir y romper hacia adelante, por lo que tras pasarlo por ambas manos Ponce acortó distancias y recurrió a los circulares, entradas, salidas y remates para concluir su faena. Tras una estocada baja paseó las dos orejas y el presidente sorprendió premiando al toro con la vuelta al ruedo.

El quinto fue un toro incierto en los primeros tercios al que Ponce metió en la muleta de forma espléndida en el inicio de faena, con varios muletazos por bajo hasta sacarlo a la segunda raya de gran trazo y poder. Sin embargo, el toro no aguantó cuando el valenciano lo intentó en redondo ni tampoco al natural, por lo que Ponce volvió a tirar de recursos para firmar una faena larguísima en la que sonó un aviso y tras la que paseó una oreja.

Espartaco cortó las dos del cuarto, un gran toro que se empleó en el caballo en una vara larguísima y que en la muleta repitió de manera incansable, por abajo, con transmisión y clase en la muleta del sevillano, que firmó la faena en los medios, citando la mayoría de las veces por fuera, pero con ligazón. Hubo muletazos largos, sin apreturas, de Espartaco, y tras una estocada desprendida paseó dos orejas y el toro fue ovacionado.

Otra paseó Espartaco del primero, un toro manso de salida pero que se fue templando y repitiendo cuando se quedó con el sevillano, que firmó una faena periférica y voluntariosa premiada con una cariñosa oreja.

Este triunfo coincide con la celebración del 30 aniversario de su alternativa, que se cumplió este mismo sábado.

de vacío. Por su parte, Moranete de la Puebla no tuvo opciones con el tercero, un manso de libro con el que no pudo hacer nada tras pasarlo por ambas manos. Mató de un bajonazo. El sexto tampoco tuvo nada, se rajó enseguida y Morante lo intentó por ambas manos, aunque no pudo extraer nada.

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