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Jóvenes al día

Tres voces y un hecho histórico

¿Monarquía o República?.La abdicación del Juan Carlos I a favor de su hijo ha reavivado el debate sobre el modelo de Estado. Los jóvenes analizan los aspectos positivos y negativos de la monarquía mientras la mayoría de los españoles son optimistas ante el nuevo Rey de España

el 20 jun 2014 / 23:36 h.

15850501La abdicación del Rey Juan Carlos I el pasado día 2 de junio ha traído consigo un debate político y social del que pocos han conseguido quedarse al margen. El Príncipe de Asturias hoy será entronizado como Rey Felipe VI de España, un cargo para el que se ha estado preparando desde que era sólo un niño. Muchos coinciden en señalar que la institución monárquica está anticuada y se encuentra en sus horas más bajas, pero, según el último estudio arrojado por el centro de estudios Sigmados, un 56,6% de los españoles se mantienen optimistas ante la abdicación del Rey, a la vez que confiados en la renovación al que se está sometiendo la Casa Real, pudiendo llegar a recuperar el prestigio perdido en los últimos años. Los jóvenes parecen ser la principal asignatura pendiente del nuevo monarca. Son éstos los principales detractores de la monarquía y serán uno de principales retos de éste para legitimarla en los próximos años. MONARQUÍA. Manuel Jesús Ceballos tiene 23 años y es estudiante de Ciencias Políticas y de la Administración. Pertenece a Nuevas Generaciones del Partido Popular y se manifiesta como partidario y defensor de la monarquía parlamentaria española. «Es lo mejor para España, ya que garantiza la neutralidad por parte de la Jefatura del Estado, también al ser una institución independiente de gobiernos y de partidos políticos, da estabilidad al Estado». Está convencido de que no es necesario que se plantee un referéndum en este momento: «La monarquía parlamentaria ya fue aprobada en el año 1978 mediante voto libre de los ciudadanos, no hace falta volver a repetirlo porque se trata de un sistema implantado de forma reciente». Piensa que España no se vería beneficiada con un cambio de sistema político: «Estos últimos casi 40 años han sido los mejores para España en el terreno de los progresos y el bienestar. La monarquía es la forma más adecuada de Estado en este momento de crisis, plantea. Argumenta que ésta representa unión, estabilidad y cohesión para todos los ciudadanos, ya que es totalmente independiente y no se posiciona políticamente hacia ningún lado. «De este modo todos los ciudadanos pueden verse representados y sentirse unidos». Piensa que un sistema republicano con la elección de un Jefe de Estado no sería lo más adecuado para España: «El presidente de la república al ser elegido por los ciudadanos no sería tan independiente como podría ser la figura del rey, estaría vinculado a un partido político y eso creo que podría empeorar las cosas, ya que estaría beneficiando sólo a un sector». Los datos dicen que nuestra monarquía es «bastante asequible en comparación con otras casas reales e incluso con sistemas presidencialistas como el francés, el italiano o el alemán», argumenta el joven. Ceballos está convencido de que el Rey Juan Carlos I ha hecho lo correcto con su abdicación: «Es el momento de dar paso a su hijo, mucho más joven y muy preparado. Es un buen momento para mostrar a la sociedad la nueva imagen de la Casa Real». Felipe VI será uno de los reyes más formados de la historia y uno de los mejores de Europa, además se ha movido por amplios círculos, siendo el mejor embajador posible para las relaciones internacionales con otros países, plantea. Letizia también será la adecuada reina: «En estos diez años ha demostrado su inteligencia y sus habilidades con las relaciones internacionales y para las causas de nuestro país, la sociedad está contenta con que fuera una mujer del pueblo la elegida para ser su esposa y acompañarlo en este momento». Plantea que lamentablemente siguen existiendo las dos Españas que antaño se enfrentaron: «En tiempos de crisis el populismo siempre gana terreno y la gente se adhiere a lo que quiere escuchar. Han sido casi cuatro décadas muy estables en ese sentido, pero la crisis ha levantado de nuevo tensión entre ambos grupos». Los jóvenes de ahora –reconoce– están más alejados de la idea de monarquía: «Los jóvenes de hoy no vivimos la Transición y no valoramos lo importante que fue el papel del Rey para que los jóvenes podamos tener los derechos y libertades de los que disfrutamos en la actualidad». Asegura que a determinados sectores de la población les interesa mantener una España desunida para conseguir sus propios intereses. Estos grupos están ganando mucho terreno en los últimos tiempos, sobre todo entre los jóvenes, a través de planteamientos falsos y sacando a la palestra ideas radicales de revolución y lucha. Así lo plantea Manuel, que confía en que en esta nueva etapa, la monarquía ofrezca una mayor transparencia, al mismo tiempo que apela a su continuación y legitimación, ya que se trata de una instutución que ha dado mucha estabilidad y cohesión a España en las últimas décadas. REPÚBLICA. Carlos Esteban tiene 26 años y es licenciado en Sociología. Forma parte de La Unión de Juventudes Comunistas de España en Andalucía (UJCE). Se manifiesta contrario a la monarquía y a favor de una república con democracia participativa. «La democracia no es sólo una cuestión de ir a votar cada cierto tiempo sino una cuestión de grados de democracia, cuantas más cosas pueda decidir el pueblo, más democracia hay. Si la Jefatura del Estado no puede ser decidida por el pueblo, no es democrática», dice. Plantear un referéndum es, según él, algo que incluso está recogido en la propia Constitución: «En el artículo 92 se establece que existe la posibilidad de convocar un referéndum para cuestiones que se consideren de una importancia relevante para el Estado, y un cambio en la Jefatura de Estado evidentemente lo es». Añade que un país que se considera democrático no se puede tener miedo a preguntar a la gente sobre distintas cuestiones relacionadas con el modelo de Estado. De plantearse un referéndum está convencido de que daría como resultado un cambio de modelo de Estado: «Los republicanos nos movilizaríamos para ir a votar de forma masiva. No creo que los que dicen ser monárquicos hicieran lo mismo». También expone que los jóvenes ya no se creen el mito de la Transición, «no ven a la monarquía como una defensa ante la dictadura sino como una total limitación y obstáculo al Estado democrático actual». «Los republicanos no abogamos por un cambio del rey por un presidente de la república sino por abrir un proceso constituyente y crear unas nuevas instituciones que sean mucho más democráticas y que ayuden a salir de la crisis tanto política como económica que estamos viviendo», señala. La solución en este momento para España pasa por un cambio de sistema político, así lo cree. «Tenemos unas instituciones que no saben responder a las necesidades actuales, hay que crear una nueva Constitución en la que se plantee un marco institucional mucho más democrático con más posibilidad la participación de la ciudadanía» argumenta Carlos. No cree que la monarquía suponga una garantía de unión y cohesión hoy. Tampoco cree que independencia de la monarquía de los partidos políticos sea algo positivo, «la jefatura del Estado tiene que estar controlada por la soberanía popular y eso significa que tiene que reponder a la voluntad de la mayoría de los ciudadanos». Piensa que tras los motivos de la abdicación del Rey se encuentra el resultado de las elecciones europeas: «El sistema bipartidista que sostiene a la monarquía está a la baja, es una estrategia hacer un cambio de jefatura del Estado cuando todavía tienen mayoría parlamentaria estos partidos». No cree que exista un clima de paz social y cohesión en este momento en nuestro país. «Hay un conflicto social en aumento con protestas constantes al Gobierno, a la monarquía, conflictos territoriales, etcétera. Hay que plantear un debate para decidir que tipo de instituciones queremos en este país y si queremos una monarquía o una república, tal y como creemos». DIÁLOGO. Para Ángela López, secretaria de Juventudes Socialistas de Andalucía (JSA), los jóvenes cada vez con más frecuencia ven la monarquía parlamentaria como un sistema que hemos heredado fruto de otros tiempos. «La Constitución Española vino a resolver una época de dictadura y represión por lo que le debemos mucho a este marco del ordenamiento jurídico español, pero es cierto que la realidad actual necesita reflejarse en ella». Por esto plantea que sería necesario abrir un proceso constituyente para modernizarla y actualizarla a las necesidades actuales de la ciudadanía española de hoy. Tanto ella como la organización a la que representa se han planteado el referéndum, aunque matiza que como demócratas deben ajustarse a las normas y leyes a las que están sujetos. «Apoyaría en todo caso un cambio en la norma», defiende la socialista. Asegurar que España se beneficiaría de un cambio de sistema político sería mucho aventurar, plantea. «La república no deja de ser un sistema político elegido por el pueblo, ese hecho le otorgaría más legitimidad y más sentido democrático, pero como siempre la política la ejercen las personas y las ideologías. Habrá que decidir y ver qué tipo de modelo queremos y qué tipo de competencias tendrían los distintos poderes del Estado», sostiene. No se atreve a asegurar o desmentir si la monarquía es una garantía de unión y cohesión en estos momentos de crisis, aunque plantea la opción de que la república también podría serlo. En cuanto a la marca España, ampliamente ligada a la monarquía y la Casa Real, asegura que nuestro país es grande por otras muchas cosas que nos hacen reconocibles en todo el mundo: «Debemos seguir construyendo un país fuerte, competitivo, sostenible e igualitario, independientemente de la monarquía o la república». «La abdicación –plantea– es una decisión personal del Rey Juan Carlos I». Asimismo, cree que lo ha hecho para imprimir cierta modernidad a un sistema de por sí algo obsoleto, buscando empatía y unión con la sociedad española. En cuanto a si Felipe VI está preparado para ejercer el cargo de jefe de Estado, plantea que la ciudadanía española y el Estado le han proporcionado educación y formación, «la capacidad tendrá que demostrarla ahora». El PSOE afronta el relevo del jefe de Estado acatando la normativa vigente que es la Constitución: «Guste más o menos, el sistema recogido actualmente es el de la monarquía parlamentaria y lo respetamos», explica. Desde los estatutos del JSA se defiende la república y consecuentemente así se pronuncian, incluso dentro del partido, ya que están en sus estructuras. Pero «el PSOE es un partido de Gobierno, con sentido de Estado y sentido ciudadano y actúa respetando el sistema establecido». Concluye destacando la importancia de que la ciudadanía pueda decidir que sistema quiere, aunque matiza qué lo realmente importante es que sea cual sea el sistema que exista dé respuesta a una serie de problemas que hoy sufre nuestra sociedad. «Ésta debe ser la verdadera lucha de los partidos, garantizar la igualdad y el bienestar de las personas de este país».

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