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Triana adelanta sus Reyes

El Heraldo y la coronación de los monarcas del arrabal marcan el principio de las cabalgatas de Reyes Magos.

el 03 ene 2014 / 22:58 h.

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 El alcalde asistió a la coronación de los Reyes Magos de Triana en la Parroquia de Santa Ana. El alcalde asistió a la coronación de los Reyes Magos de Triana en la Parroquia de Santa Ana.

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"Pero abuela... ¿son de verdad los Reyes Magos los que van a dejar los regalos en las casas la noche de Reyes?”. La pregunta, hecha con los ojos muy abiertos por una pequeñaja que levantaba del suelo poco más de un metro, fue fruto más del aburrimiento que de la duda. Una hora de espera en el interior de la Iglesia de Santa Ana, a pie quieto y con los nervios a flor de piel por la inminente llegada de un Heraldo que no fue tan inminente, es demasiado tiempo para un niño pequeño, y cada cual salió por donde quiso: algunos se pusieron a llorar, otros a jugar haciendo palmas, un par se subieron a los bancos y a otros les dio por preguntar. La respuesta de la abuela zanjó el debate: “¡Pues claro!”.

A esa hora, las siete de la tarde, la Catedral de Triana bullía de niños vestidos de gala estirando el cuello para adivinar la llegada del cartero de los Reyes Magos y colgados por los brazos de las barandillas del templo. La iglesia había abierto sus puertas una hora antes y se había llenado de inmediato con la cola de gente que llevaba rato esperando fuera. A partir de ahí, todo fue apretarse como si la iglesia se hubiera convertido en una lata de conservas humana.

La entrada a los pocos minutos de dos pajes recogiendo cartas y los villancicos que empezó con ímpetu el coro de La Salle habían animado al público infantil, que aguardaba ansioso la llegada del Heraldo. Cierto es que el tiempo pasaba, el Heraldo no llegaba y los niños empezaron a ponerse mustios, pero la espera se olvidó cuando, a los sones de Ya vienen los Reyes Magos, y de Ande, ande, ande, apareció el cartero real, personificado este año por el director del servicio de mediación de Triana, Javier Alés. Teñido de negro y vestido de un rojo refulgente, el Heraldo apareció por el pasillo recogiendo las cartas cargadas de peticiones navideñas de los niños.

Recién desembarcado en el Paseo de la O, desde donde se desplazó hasta el principal templo del arrabal, el enviado de los Reyes llevaba consigo los pergaminos con los nombramientos de los trianeros que pondrán cuerpo en la cabalgata del lunes a Melchor, Gaspar y Baltasar, textos que el párroco de Santa Ana, Don Manuel –33 años de sacerdocio a sus espaldas– leyó en voz alta. El documento en el que el monarca de la barba blanca designaba a su embajador era claro en los requisitos del elegido: “Que sepa llevar chicotá a chicotá la ilusión, trianeando por las calles de Sevilla”, enunció, para dar paso a Manuel Vizcaya López, dentista en sus ratos libres, cuando no es Melchor o no está enredado en el día a día de las hermandades de La Estrella, San Gonzalo, la Esperanza de Triana o el Rocío de Triana. Melchor, que fue pregonero de la Semana Santa de Triana en 2006, avanzó por el pasillo de la iglesia entre acordes de su bien conocida banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas con la blanca cabellera desnuda, y fue coronado en el altar mayor.

Con el altar mayor lleno ya de pajes y beduinos, y el dorado altar mayor recubierto de flores de color rosa, llegaron también el nombramiento y coronación de Gaspar, a quien este año encarnará José Luis González Pérez, trianero de 44 años, trabajador de la ITV y elegido por sorteo entre más de 110 vecinos del distrito; y de Baltasar, que será representado por Manuel Pérez Luque, profesional del sector de los seguros y presidente de la Peña Trianera.

Con los Reyes ya coronados, Melchor ejerció de portavoz para explicar cuál será su misión la madrugada del 6 de enero, cuando recorran el camino desde sus lejanos hogares hasta los de los niños de Triana: “El faro que nos marcará el rumbo será nuestra Esperanza”, dijo el mago, que encomendó a la dolorosa de San Gonzalo la misión de hacer crecer “sanos y fuertes” a los niños del barrio y emuló como portal de Belén la iglesia del Patrocinio, “con María y Jesús acunando al Cachorro”.

Pero el mago tenía algo más que decir. Melchor se apresuró a recordar a los niños, embelesados al verse ya tan cerca de sus ansiados regalos de Reyes, que en Sevilla, y también en Triana, hay padres que han perdido el trabajo y pequeños que lo sufren: “Hay niños que pasan necesidades en sus casas, por eso, si echáis en falta algún regalo que hayáis pedido, pensad que a lo mejor se lo hemos llevado de vuestra parte a esos niños que lo necesitan más que vosotros”.

Tras honrar al niño Jesús del Nacimiento con oro, incienso y mirra, los magos se aprestaron a salir del templo, donde ya les aguardaba una multitud en lo que fue todo un preludio de la Cabalgata del próximo lunes: padres, niños y muchos carritos de bebés calentaban desde hacía largo rato el itinerario que los monarcas recorrieron desde Santa Ana, pasando por Pureza, Rodrigo de Triana, Alfarería, Callao, San Jorge y San Jacinto, para recogerse en la sede del distrito municipal de Triana.

Pero antes faltaba un requisito imprescindible: el alcalde, Juan Ignacio Zoido, tenía que entregar las llaves de la ciudad al Heraldo para permitir el paso de la Cabalgata por Triana. Una llave dorada con una lazada roja que el lunes “abrirá a la ilusión” las puertas del arrabal trianero.

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