Economía

Tributo a la lucha obrera

Marcelino Camacho, fundador de CCOO, recibe en el teatro Lope de Vega un homenaje póstumo de sus camaradas del sindicato en Sevilla

el 14 mar 2011 / 22:50 h.

Luchó por derrocar el régimen y sorteó la represión franquista para defender los derechos del obrero. Fueron tiempos de silencio, acción y cárcel. Pero siempre con la vista puesta en el horizonte de la libertad y los derechos de la clase obrera. Así vivió Marcelino Camacho, líder sindical y fundador de Comisiones Obreras (CCOO). Por este motivo, "sus camaradas" sevillanos del sindicato le rindieron, ayer, un emotivo homenaje en el teatro Lope de Vega de Sevilla, que tras Córdoba y Madrid, es la tercera ciudad que rinde tributo de esta forma a Marcelino.

Al acto asistieron numerosos compañeros de batallas, como Paco Acosta, condenado junto a Marcelino a 162 años de cárcel en el proceso 1001 de 1973, además de Josefina, su mujer, y Marcel, su hijo. Tampoco quisieron faltar a la cita políticos y sindicalistas sevillanos como Antonio Rodrigo Torrijos, primer teniente de alcalde (IU), Juan de Dios Villanueva, secretario general del Partido Comunista (PC) en Sevilla, o Alfonso Vidán, secretario general de CCOO de Sevilla, quien afirmó que "decir democracia, es decir Marcelino", porque "él hizo de la lucha obrera el primer peldaño de la democracia".

La noche estuvo cargada de momento emotivos, pero sin duda, fue su viuda la que más aplausos arrancó. Josefina se dirigió a un público, que desde el primer momento demostró su cariño y respeto, de una forma sencilla y cercana, recordando en todo momento a la figura de su marido, al que se refirió como "su compañero y amigo". Josefina hizo un repaso por la vida de Marcelino, tanto en su faceta de sindicalista como en la más intima y personal.

Relató, entre otras muchas cosas, cómo surgió su amor con Marcelino, cuando aún era muy niña, cómo su hijo -estando en el colegio- fue detenido y encarcelado con su padre durante tres meses o cómo llevaron esposado a Camacho -como lo conocía en el exilio- al velatorio del suegro. "Esposado con las manos en la espalda, como si fuera un criminal", afirmó su mujer.

Su hijo, Marcel, también tuvo la oportunidad de contar cómo recordaba a su padre, al que describió como "un rebelde sistemático y un gran optimista". Además, afirmó que "la historia de este país necesita de referencias ideológicas" como la de su padre. Asimismo, tuvo palabras para su madre, de quien dijo que "fue una alianza férrea para la familia". Villanueva (PC) aseguró, en reconomiento a la figura de su mujer, que "donde quiera que esté Josefina, allí estará el Partido Comunista de Andalucía".

Paco Acosta, vecino de celda en la cárcel de Carabanchel, quiso hacer un llamamiento al recuerdo de la figura del sindicalista, e hizo hincapié en que "no hay que olvidar nunca que Marcelino tuvo el mérito de luchar por la clase obrera". Para él, Onofre Rojano, sindicalista, compuso un poema, Símbolo. "Serás para nosotros/ símbolo perdurable, irreversible,/ de invicta transparencia de ideales/ de libertad y leyenda de los trabajadores", concluyó Rojano bajo la melodía del cuarteto bioloruso Capricho.

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