Economía

Trichet afirma que España debe aplicar nuevas reformas para lograr el mayor crecimiento posible

Afirma que el sector financiero en España ha mejorado  pero hay que mantenerse alerta.

el 20 sep 2011 / 07:36 h.

El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, defendió ayer con firmeza la gestión de la entidad durante la crisis.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude  Trichet, considera que España de aplicar nuevas reformas  estructurales para lograr un crecimiento tal alto como sea posible,  al tiempo que afirma que el sector financiero en España ha mejorado  pero hay que mantenerse alerta.  

"España debe seguir poniendo especial atención en aplicar  resueltamente nuevas reformas estructurales con el fin de obtener un  crecimiento potencial tan alto como sea posible, mejorar su  productividad y poder restaurar así la confianza de los inversores",  afirma en una entrevista concedida al periódico Expansión recogida  por Europa Press. 

Para Trichet, este es el camino que debe seguir España para  "restaurar" la confianza de los inversores y poder rebajar el  sobrecoste que paga para financiar su deuda. 

"Los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar por sí  mismos la estabilidad financiera para restablecer un funcionamiento  más correcto de los mercados", asegura al ser preguntado por si el  BCE seguirá comprando deuda pública.  

Ante las dudas sobre las necesidades de recapitalización de la  banca europea, el presidente del BCE insta a las entidades  financieras de Europa a "hacer lo necesario" para reforzar sus  balances y mejorar su "resistencia". "Que el mercado sepa que el BCE  está suministrando liquidez ilimitada en euros", agrega.

Trichet, que dejará su cargo a finales de octubre, insiste en que  ésta es una crisis global que afecta a todas las economías avanzadas,  por lo que reclama a las economías aplicar una política fiscal  "sólida" y pide a Grecia que cumpla con su programa de ajuste y  consolidación de forma "estricta". "Es absolutamente imprescindible",  alerta. 

Y es que el presidente del BCE no duda de los "fuertes  fundamentos" del euro: "Es una moneda fuerte y creíble", sentencia,  para más tarde advertir a su sustituto al frente del BCE, Mario  Draghi, de que todo banquero central afronta el "reto" de ser el  "guardián" de la moneda única. "Debe asegurar la estabilidad y la  confianza en un periodo de grandes dificultades", indica.

Pero antes de dejar el cargo que ha ocupado durante ocho años, el  banquero central es consciente de que el recrudecimiento de la crisis  fiscal en el Viejo Continente le obligará a hacer un "trabajo muy  duro" en el mes y medio que le resta de mandato.

TIPOS EN EL 1,5%. 

En este sentido, no concreta si el BCE volverá a bajar los tipos  de interés antes los riesgos de recaída de la economía europea, pero  sí que parece augurar que el precio del dinero se mantendrá en el  1,5%.

"Seguiremos manteniendo firmemente ancladas las expectativas de  precios", subraya, pues considera que los "riesgos al alza" para la  inflación que existían en julio ahora están "equilibrados".


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