Economía

Trichet hunde más a España

El Íbex 35 sufre la mayor caída anual después de que el BCE anunciara que sigue comprando deuda, aunque no española.

el 04 ago 2011 / 16:32 h.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, en la rueda de prensa que dio ayer tras la reunión del consejo de gobierno del organismo.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, salió ayer a la palestra para intentar calmar a los mercados ante la nueva crisis que padece en las últimas jornadas el euro, que afecta principalmente a España e Italia, pero consiguió justo el efecto contrario.

En la rueda de prensa que dio ayer para confirmar que el BCE mantiene los tipos al 1,5%, Trichet dejaba entrever en su discurso -usando el lenguaje tan ambiguo que le caracteriza- que el BCE volvería al mercado de deuda para reducir la situación de inestabilidad actual con la compra de títulos. Recurriendo a la lógica, todo hacía pensar que esos títulos a los que se refería el dirigente del BCE pertenecían a Italia o España, los dos países que más están sufriendo en las últimas semanas.

Sin embargo, cuando más cundía el optimismo sobre una posible ayuda del banco central, fuentes del mercado confirmaban que la deuda que acababa de adquirir el regulador de la política monetaria común pertenecían a Irlanda y Portugal. Nada, de momento, de comprar deuda española e italiana, lo que terminó por hundir los mercados europeos tras una sesión de ligeros retrocesos.

Esto provocó que el parqué madrileño cerrara la sesión con una fuerte caída del 3,89%, la mayor desde el 29 de junio de 2010, que situó al Íbex 35 en la cota de los 8.686,5 puntos. Así, sumó el cuarto mínimo consecutivo y acumuló cinco jornadas seguidas de descensos en las que el selectivo se ha dejado un 10%.

Las mayores caídas correspondieron a Mediaset (-8,32%), IAG (-7,14%), Técnicas Reunidas (-6,53%), ArcelorMittal (-6,11%) y Repsol YPF (-5,71%). Banco Santander cedió un 4,43%, por delante de BBVA, (-4,12%), Bankinter (-4,08%), Banco Sabadell (-3,3%) y Banco Popular (-3,06%). Telefónica cedió un 2,88%. Ningún valor logró escapar a los números rojos.

La falta de contundencia en las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, desencadenaron el desplome del Íbex, que durante toda la jornada luchó por mantener el tono positivo, apoyado en los buenos datos de la emisión del Tesoro español, que adjudicó 3.311 millones en la emisión de bonos a tres años.

La decepción afectó a todos los indicadores europeos, cuyos recortes encabezó París (-3,9%), por delante de Londres (-3,4%), Milán y Lisboa (-3,2%) y Francfort (-1,09%). Wall Street también registraba fuertes caídas y al cierre de los mercados europeos los principales indicadores de Nueva York se dejaban un 3%.

Mensaje débil. Los expertos consultados por Europa Press aseguraron que el mercado esperaba un mensaje "claro" por parte del BCE sobre la compra de bonos de los países periféricos, entre ellos, de España e Italia, por lo que las palabras del presidente de la institución decepcionaron. Tanto la analista Nuria Álvarez, de Renta 4, como Susana Felpeto, de Atlas Capital, subrayaron que el mercado esperaba un mensaje "contundente" que despejase todas las dudas, pero todos los mercados reaccionaron a la baja y la prima de riesgo volvió a dispararse.

La prima de riesgo -diferencial entre la rentabilidad de los bonos de deuda a 10 años alemán y español- volvió a superar los 400 puntos básicos, cerrando la cotización en 398 y batiendo, como cada día, un nuevo récord.

Felpeto defendió que las declaraciones de Trichet no fueron tan malas porque el BCE va a incrementar las subastas de liquidez y va a llevar a cabo una subasta extraordinaria, algo que podría ser aprovechado por los bancos para comprar deuda. Sin embargo, insistió en que no es lo que el mercado esperaba oír.

Por el contrario, Nuria Álvarez señaló que el hecho de que Trichet no hiciera referencia a España e Italia, dos de los países más afectados por el alto diferencial de deuda, y no haya descartado subir los tipos de interés en octubre llevó a los inversores a deshacer posiciones. A su juicio, el discurso no fue positivo.

En el mercado de divisas, el euro también cedió posiciones frente al dólar y al cierre de la sesión bursátil el cambio entre las dos monedas quedaba fijado en 1,4151 unidades.

Tampoco el paso atrás que dio el BCE en las medidas extraordinarias de liquidez a seis meses sirvió de mucho, aunque precisamente está pensada para aliviar a la banca y, por extensión, ayudar a la estabilidad de la Eurozona. Más bien al contrario. El hecho de que hasta el propio instituto emisor admita de manera tan evidente que el futuro a corto plazo se anuncia complicado reavivó el temor de los inversores a la desaceleración económica internacional.

Italia también tiembla. Italia sufre como España el acoso de los mercados en los últimos días. La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos italianos a diez años respecto a sus homólogos alemanes escalaba ayer hasta su máximo histórico , ligeramente por encima de los 400 puntos básicos, una subida que se produjo también después de la intervención del presidente del BCE.

Y eso que horas antes el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi había anunciado que el Ejecutivo pretende acordar con todas las fuerzas políticas y sociales un pacto de estabilidad para el crecimiento de la economía que se aprobaría en el mes de septiembre.

En este contexto, la Fiscalía de Trani ha incautado documentos en las oficinas de las agencias Standard Poor's y Moody's implicadas en una investigación abierta desde hace meses por abuso de información, manipulación del mercado y uso de información privilegiada, según el Corriere del Mezzogiorno.

Barroso pide a los países que consideren ampliar el fondo de rescate

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, pidió ayer una nueva evaluación de la capacidad del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), dotado con 750.000 millones de euros.

Barroso reconoció en una carta enviada a los líderes de la UE que la crisis de la deuda se extiende más allá de los países periféricos, por lo que es necesario reevaluar el citado fondo para convencer a los mercados de que la Eurozona puede responder a la crisis de deuda. "Los desarrollos en los mercados de bonos soberanos de Italia, España y otros Estados miembros de la Zona Euro son causa de una profunda preocupación", admite en la misiva enviada el miércoles, pero hecha pública ayer. Según una portavoz de la Comisión, esa revisión podría pasar entre otras cosas por un aumento del fondo, que actualmente tiene una capacidad crediticia real de 440.000 millones de euros. Barroso lanzó el pasado miércoles un mensaje de confianza a las economías de Italia y España frente al acoso que están sufriendo de los mercados e instó a los Estados miembros a acelerar la ratificación del acuerdo del pasado 21 de julio, que incluye las condiciones para el segundo rescate de Grecia y la flexibilización del fondo europeo dotado con 750.000 millones de euros. Esta recomendación no fue bienvenida por los países más poderosos. Así, los Ministerios de Finanzas de Alemania y Países Bajos criticaron la petición de la Comisión Europea. Un portavoz del Ministerio de Finanzas alemán señaló que los políticos de la Eurozona deben centrarse en implementar las decisiones adoptadas en el último mes sobre los actuales y futuros rescates en la unión monetaria y no en reabrir el debate.

 

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