Economía

Trichet y Ordóñez coinciden en que lo peor ya ha pasado

Dos de las voces que con más atención se escuchan para ver cómo va esto de la crisis, la del presidente del Banco Central Europeo y su homólogo en el Banco de España, coincidieron ayer al afirmar que la economía muestra signos de mejoría y que lo peor parece haber pasado ya. Aun así, advierten de que es pronto para bajar la guardia.

el 16 sep 2009 / 02:34 h.

Dos de las voces que con más atención se escuchan para ver cómo va esto de la crisis, la del presidente del Banco Central Europeo y su homólogo en el Banco de España, coincidieron ayer al afirmar que la economía muestra signos de mejoría y que lo peor parece haber pasado ya. Aun así, advierten de que es pronto para bajar la guardia.

En un "punto de inflexión". Así consideró ayer que se encuentra la economía mundial el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, quien precisó que la recesión se está desacelerando. No obstante, avisó de que esta situación no es óbice para relajarse, sino por contra, obliga a seguir "muy en alerta". Un mensaje especialmente dirigido a los gobernadores de los bancos centrales del mundo, para que sepan cuándo cambiar el rumbo de las medidas extraordinarias que han puesto en marcha para plantar cara a la crisis.

"En lo referente al crecimiento, estamos cerca del punto de inflexión en el ciclo", incluso hay algunos países que ya lo han pasado -remarcó Trichet- quien constató que ha habido una "importante mejoría en los mercados desde mediados de septiembre [de 2008]", comentó, en calidad de presidente de la Reunión Económica Mundial del Banco de Pagos Internacionales, durante la reunión de este organismo celebrada en Basilea.

Reiteró la necesidad de que los bancos centrales no pierdan de vista la necesidad de alcanzar la estabilidad de precios a medio y largo plazo, por lo que consideró necesario que cuenten con "estrategias de escape" que sean puestas en práctica cuando se inicie la recuperación. Y es que han puesto en marcha políticas monetarias con tipos de interés próximos a cero a las que han incorporado medidas no convencionales en un intento de frenar la recesión y aliviar las tensiones en los mercados de crédito.

En este sentido, afirmó que las instituciones emisoras deberían mantener estas medidas extraordinarias por tanto tiempo como sea necesario, aunque a la vez deberían evitar que se materialicen los riesgos inflacionistas a medio plazo.

Por otro lado, el presidente del BCE reconoció que la actual situación podría definirse como similar a la anterior a la quiebra de Lehman Brothers, aunque advirtió de la necesidad de mantenerse alerta. "No es momento para la complacencia", añadió.

También el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se mostró optimista ante la situación económica al señalar que hay indicios de que los estímulos fiscales y monetarios están surtiendo efecto. "Hay cierta cantidad de buenas noticias en el mundo, especialmente en los indicadores. Vemos ciertas mejoras en muchos mercados financieros", indicó Fernández Ordóñez, quien apreció también avances en la economía real. Señaló que "hay indicios de que lo peor [de la crisis] se produjo en el primer trimestre", si bien añadió que hay que ser "muy cautos" con las proyecciones económicas.

Respecto a las perspectivas de los precios, Fernández Ordóñez insistió en que "no hay grandes riesgos de deflación" o de caídas sostenidas en los precios de consumo en la Eurozona.

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