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Deportes

Triplista compulsivo

Jacob Pullen es un jugador que centra su aportación ofensiva, casi exclusivamente, en el tiro de tres. Su promedio de lanzamientos es de más de cinco por encuentro.

el 31 oct 2014 / 17:04 h.

entrenamiento baloncesto sevilla ( san pablo ) 2/10/14FOTO INMA FLOR Jacob Pullen lanza a canasta durante un entrenamiento ante la defensa de Urtasun. Fotos: Inma Flores. Si alguien esperaba que Jacob Pullen iba a refrenarse en sus impulsos de lanzar de tres puntos en el partido del miércoles ante el Virtus Roma, cuando comprobó que su muñeca no estaba en su mejor día, hubiera descartado su anhelo sólo con hacer un breve repaso a lo que han sido sus estadísticas desde que llegó a la Universidad de Kansas State en la temporada 2007-2008. Han sido 239 partidos oficiales los que ha disputado el base de Illinois desde entonces, repartidos entre el baloncesto universitario estadounidense (NCAA), el italiano, israelí y por último el español. En ocho temporadas, Pullen ha sumado 1,264 lanzamientos de tres puntos, lo que da una media de más de cinco por partido a lo largo de su carrera. Son cinco, precisamente, los triples que el base promedia en los cuatro partidos de la Liga Endesa que ha disputado con el CB. Sevilla (ha lanzado veinte) . El promedio sube hasta los seis en la Eurocup (19). El análisis no quedaría completo sin explorar los porcentajes de acierto a lo largo de este periplo de ocho cursos. Pues bien, el jugador de Illinois mantiene un 35,9% de eficacia a lo largo de este periodo de tiempo. Desde que lanza con la camiseta del equipo sevillano su puntería ha bajado un poco y sólo promedia un 30,7% Los exquisitos del baloncesto han bautizado a este tipo de jugador con el eslogan de “hombre que vive y muere del triple”. En el caso del base del equipo hispalense la definición viene que ni pintada. Por tanto, a nadie debe sorprender que el miércoles, en el Palazzetto de lo Sport de Roma, sumara doce lanzamientos desde los 6.75 m. Estos guarismos no son nada extraños para Pullen, que en su etapa universitaria ya completó partidos con más de la decena de intentos de tres puntos. La línea de tres ha sido decisiva a lo largo de su carrera como jugador de baloncesto desde antes de llegar a Kansas State. Dalonte Hill, asistente del equipo, le pidió el favor a Frank Martin, otro ayudante del primer entrenador, que le echara un vistazo al chico. “Recuerdo el primer día en el que le vi jugar”, contó Martin en una entrevista publicada en Slam Magazine, “en su primer ataque hizo un lanzamiento que no tocó aro por más de un metro. En la posesión del equipo contrario defendió al base rival, le provocó una pérdida de balón, subió la pelota y en cuanto llegó a la línea de tres lanzó y anotó”. El retrato de Pullen de hace ocho años es el mismo que podría hacer cualquier ojeador que pisara el pabellón de San Pablo a ver un partido del Baloncesto Sevilla. Su presencia en la pista garantiza que asumirá bastantes de los tiros del equipo, más allá de que ese día esté o no acertado de cara al aro. Y es lo que tienen los tiradores: hay días horrendos como el de Roma o días espléndidos como aquél de Valladolid en el que fue capaz de conseguir doce . Cuentan que el punto medi está la virtud. Y ahí está la tarea del cuerpo técnico del equipo hispalense con el base. La tendencia de Pullen a jugarse tiros es evidente, pero también lo es que la mayoría de los equipos que le han fichado querían eso precisamente: una amenaza desde el exterior. El CB Sevilla necesita de sus lanzamientos, pero también de que sea capaz de aprovechar toda la atención que recae en su custodia por parte del rival para meter el balón dentro o asistir al hombre abierto.

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