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Tussam marca las distancias

Torrijos escenifica el primer desacuerdo con el PSOE en la gestión de la empresa.

el 18 may 2010 / 19:42 h.

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El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, con Torrijos, al comienzo del mandato.

Dos días después de anunciarse que Antonio Rodrigo Torrijos repetirá como candidato de IULV-CA a la Alcaldía de Sevilla en las próximas elecciones municipales -que se celebrarán el 22 de mayo de 2011-, el actual primer teniente de alcalde empieza a marcar distancias con su socio de Gobierno en el Consistorio. Ayer informó de que presentará en el Pleno del próximo viernes una moción "en defensa del carácter cien por cien público de Tussam".

Torrijos fue muy claro: "No contarán con nuestro silencio ni con nuestra complicidad a la hora de externalizar líneas". "Nosotros tenemos un compromiso ineludible con el servicio público", añadió, "es nuestra posición ideológica y el PSOE deberá reflexionar sobre la decisión de privatizar Tussam". Y sí que Torrijos se posicionó. "No vamos a modificar nuestro proyecto programático estemos o no en el Gobierno". Torrijos habla de la posibilidad de escenificar la discrepancia con los socialistas en el Pleno aunque descarta que el acuerdo de gobierno se vea dañado. "El pacto por la mayoría social no implica una coincidencia absoluta entre PSOE e IU", matizó.

Torrijos también ofreció alguna que otra referencia velada al tercero en discordia en la próxima batalla por el bastón de mando del Ayuntamiento hispalense: el PP de Juan Ignacio Zoido. "Ésta será también una ocasión para que alguien diga por lo menos en algo qué quiere ser de mayor".

"Permítanme la ironía pero, según la derecha, no va a ser necesario pactar tras las próximas elecciones", contestó al ser preguntado por la posibilidad de pacto tras el 22 de mayo del año que viene. Una de cal y una de arena al socio por lo que pueda pasar a 12 meses vista.

Y pensando en las elecciones comienzan los movimientos de ficha para intentar arrancar desde una buena posición en la contienda electoral. Defensa de la ideología y del ya clásico de la federación de izquierdas "programa, programa, programa" que popularizó el ex líder Julio Anguita. La opción de IU pasa por ser más de izquierdas que el PSOE -y aprovechar la oportunidad del vacío de candidato oficial que aún no puede hacer campaña y que cuando la haga tendrá que luchar contra el desconocimiento de la opinión pública- y alejarse de la satanización que le ha estado atribuyendo toda la legislatura el PP. El objetivo: no perder votantes y captar a los desencantados con Monteseirín antes de que se marchen con Zoido.

Si la rueda de prensa de ayer hubiera sido un mitin ya tiene bien ensayado el discurso: una metáfora en la que comparó la situación de Tussam con las medidas de ahorro planteadas la pasada semana por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. "Lo mismo que no se pueden tapar los 50.000 millones dados a la banca privada, la causante de la crisis, a costa de congelar las pensiones, no se pueden incrementar los ingresos de Tussam a costa de mermar las conquistas de los trabajadores de la empresa".

Torrijos dijo estar, después de que el comité provincial del Partido Comunista de Andalucía (PCA) lo nombrará candidato, "ilusionado y agradecido". Y todo parece indicar que también está preparado para la terna. La pintura que hace de él Zoido, a la que tan sólo le faltan los efectos especiales con olor a azufre, le viene bien para reforzar su imagen ante su electorado.

La discrepancia con el PSOE parece una cláusula más de su pacto de gobierno. A los socialistas les sirve para marcar distancias con Torrijos y viceversa. Los dos partidos saben que se necesitan y que tienen que empezar a rehuirse y a buscarse casi al 50%. Tussam y la externalización de las líneas es el primer envite de una serie de empujones que requieren después de un nuevo acercamiento porque el horizonte de las mayorías en 2011 está muy lejano.

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