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Jóvenes al día

«Twitter tiene el poder de un bar»

Entrevista a Fran Reyes. @FranReyesF nació el 23 de julio de 1991 en Berja (Almería), y vive en Granada. Es periodista especializado en ciclismo y se gana la vida en revistas y webs. Lleva patillas largas contra el criterio paterno.

el 07 dic 2014 / 10:00 h.

«Un empresario me llevó a Chile y me estafó. Me abandonó en una isla, donde conocí al acordeonista de la foto» «Un empresario me llevó a Chile y me estafó. Me abandonó en una isla, donde conocí al acordeonista de la foto» ¿Por qué el ciclismo como dedicación profesional? Por casualidad empecé a verlo cuando era pequeñito. Con la llegada de internet a mi vida, empecé a escribirlo. Y hasta hoy.   ¿Viven del ciclismo los ciclistas? ¿Y los periodistas especializados? El ciclismo profesional está creciendo a nivel mundial y menguando a nivel nacional. Aun así, el trabajo siempre da frutos.   ¿Te preguntan dudas muy básicas los ciclistas urbanitas? Desde luego. La gente se suele llevar una profunda decepción cuando comprueba que no soy un McGyver de las bicicletas.   ¿Quiénes saben más que tú de esto? El ciclismo alberga a bastante gente mucho más sabia que yo. Cada vez que hablo con alguien del mundillo aprendo algo.   ¿Cómo empezaste con tu blog? Monté una web quimérica, laenciclo.tk, que aspiraba a ser una base de datos cutre del ciclismo. No llegó a nada, pero crecí mucho con ella.   ¿Por qué tienes una foto en él con un acordeonista chileno? Un empresario nos llevó a Chile a montar un equipo ciclista. Fue una estafa. Nos abandonó en una isla. El acordeonista estaba allí.   ¿Qué poder tiene Twitter? El mismo que cualquier otro bar. Sirve para relacionarse y debatir ideas, incluso puede generar alguna dinámica. Pero no es el mundo real.   ¿Qué cambiarías de Twitter? Nada. Me encanta tal y como es, con sus bestialidades, sus personajes egotistas y sus troles.   Un momento que te ha sorprendido de Twitter… Alguna gente se crea un concepto tan positivo de mí por mi cuenta de Twitter que se lleva una tremenda decepción cuando me conoce en persona.   Y otro que te haya decepcionado… Que El País lo utilizara como pretexto para despedir a Nacho Vigalondo. Demostró que no entendía el medio, o no quería entenderlo.   ¿Qué no dirías jamás en Twitter? Chistes racistas. Adoro el humor negro, pero no todo el mundo lo comprende y me ha traído algún quebradero de cabeza.   ¿Qué no debería decirse en Twitter? Apuntes de vida personal. Telegrafiar tu día a día en un bar no me parece una buena idea.   ¿Qué se puede decir en Twitter pero no a la cara? Los insultos y desprecios más bestias, irreflexivos e infundados tienen su hogar en Twitter.   ¿Cuál ha sido tu mejor tweet? A veces, los dominicanos me confunden con un cantante de bachata. Una vez me pidieron que felicitara un cumpleaños. Y yo lo felicité, claro.   ¿El que más RT logró? Uno sobre independentistas extremeños y otro con la foto de un ciclista profesional que se presentó en la Vuelta a Burgos hecho una morcilla.   ¿Y el que te dio dolor de cabeza? Los comentarios ácidos sobre política suelen generar bastante agresividad.   ¿A qué te dedicas cuando no tuiteas? A vivir. Ir de bares, acudir al gimnasio, escuchar música, leer, ligar, estudiar Francés. Y escribir, mucho.   ¿Y cuándo tuiteas? Suelo tener los pies en alto de la mesa.   Cosas que no soportas de la vida. La mediocridad. Lo malo y lo bueno molan; lo mediocre es una pérdida de tiempo. Tampoco soporto las palabras leonino, opíparo y simposio.   Darías un puñetazo sobre la mesa por… Despertar a la sociedad y concienciarla en torno a los [dirigentes] egoístas y los inútiles que dirigen nuestros destinos.   ¿Enganchan las redes sociales? No tiene por qué. Engancha más el zumo de naranja a primera hora de la mañana.   ¿Y cómo se dejan? No entrando. Hay días que no me acuerdo de que existe Twitter. Suelen ser días felices.   Un refrán, esos tuits medievales. Me miró, se riyó, señal que me quisió (sic).   ¿Qué está pasando con el empleo? Que ha llegado al mercado una generación cualificada para ejercer fenomenal de peón y los alfiles son negligentes y cortoplacistas.   ¿Qué hacemos con la Tierra? Acercarnos a ella, escucharla, respetarla. Deberíamos relacionarnos más con la Tierra.   ¿Con España? No vendría mal una guillotina, aunque sea con 200 años de retraso.   ¿Con la economía? Lo suyo sería cambiar sus reglas, pero resulta que quienes las proponen y disponen son los principales beneficiarios de las mismas. Chungo.   ¿Qué te hace libre? La bicicleta. Me encadena a diario al ordenador y el teléfono pero, cuando me monto en una, vuelo.

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