Deportes

Última ovación para Samuel Rojas

El atleta Samuel Navarro recibió cristiana sepultura en el cementerio de San Fernando rodeado, fundamentalmente, de la numerosa chavalería a la que pertenecía.

el 11 abr 2010 / 11:17 h.

El féretro de Samuel Rojas, a su llegada al cementerio.

A eso de las 11.15 de un domingo con cielo encapotado Samuel Navarro Rojas recibió cristiana sepultura en el cementerio de San Fernando rodeado, fundamentalmente, de la numerosa chavalería a la que pertenecía, la de sus compañeros del Instituto Pino Montano, todos descolocados en un marco impropio para nutrirse de experiencias a los 16 años.  

Junto a ellos, los profesores y los representantes del atletismo sevillano, una multitud rota por el dolor de una pérdida ajena al raciocinio que deja huella para siempre.

El perfil más destrozado lo ofrecía el maestro Joaquín Muñoz, el entrenador que ha guiado los pasos deportivos del que fuera campeón de España cadete desde alevines.

Con un llanto desconsolado, el veterano preparador repetía entre abrazos la impotencia que sintió el pasado viernes cuando vio caer a sus pies en el tartán de Cartuja, desplomado, a Samuel.

Los mareos no son inhabituales en los exigentes entrenamientos de atletas que, como Samu, trabajan para ganar. Pero rápidamente se levantan, porque son superdotados. El chaval de San Diego no pudo hacerlo.

Le falló el corazón, el mismo que le permitía correr a 2 minutos el kilómetro y no se sabe aún por qué. En el responso del tanatorio de San Jerónimo arroparon también a la familia atletas de élite, representantes de clubes, la diputada de Juventud y Deportes de la Diputación, Beatriz Sánchez; el delegado provincial de Deportes de la Junta, Paco Obregón, y la concejal de Bienestar Social, Emilia Barroso, entre otros.

Desde la entrada al camposanto hasta el lugar de su descanso eterno, a Samuel lo acompañaron canciones de música religiosa al toque de guitarras. Una cerrada ovación cerró el doloroso trance.

El Club Sevilla Abierta trata ahora de recomponer a los jóvenes atletas que han sido compañeros de Samuel, muy tocados por el shock. Recurrirán para ello a psicólogos. La vida sigue, como las carreras.


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