Cultura

Un absurdo en sí mismo

Obra: Non Solum. Lugar: Teatro La Fundición 19 de diciembre. Compañía: Setze Fetges Associats/Ring de Teatro. Dirección: Jorge Picó. Interpretación: Sergi López. Inspiración musical: Bernardo Sandoval. Calificación: **

el 20 dic 2013 / 14:09 h.

Un trabajo de improvisación con el que Sergi López aspira a representar un sinfín de personajes. Es el punto de partida de este monólogo, con el que comienza la programación en sala del FeSt, el Festival Internacional de Artes Escénicas de Sevilla. La obra se define como un monólogo cuya dramaturgia  parece decantarse por el lenguaje del teatro del absurdo. Aunque en realidad todo el montaje es un puro absurdo.  Y es que, a pesar de apuntar un tema tan interesante como el de la igualdad y la otredad,  el texto no es más que un pretexto para que Sergi López se pase hora y media intentando demostrar que domina las claves interpretativas de la comedia. Pero por desgracia, no tiene el necesario dominio técnico. Su expresión corporal se decanta por la pantomima pero abusa de los movimientos precipitados y de un movimiento escénico un tanto torpe y sin sentido. Continuamente se pasea por el escenario sin definir una composición escénica y pasa de gesticular y hablar de forma vertiginosa a unos silencios que alteran el ritmo. Por otra parte, más que perfilar diferentes personajes el actor se limita a esbozarlos cambiando su posición corporal, a la manera de cómo lo haríamos si estuviéramos jugando a imitar a alguien que, para colmo, aquí ni siquiera llega a tener un perfil determinado, salvo el que le otorga su profesión. Claro que eso más que un fallo de interpretación deviene directamente de la dramaturgia que, a pesar de que al principio apunta maneras, en muy poco tiempo acaba cayendo en un discurso vacío de contenido, repleto de tópicos y lugares comunes, cuya única función parece ser la de despistar al espectador, como si quisiera reírse de él en vez de provocar su risa.

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